Así es el Note 10+, el nuevo buque insignia de Samsung

Samsung Note 10./José A. González
Samsung Note 10. / José A. González

El terminal -a la venta desde hoy en España- destaca en aspectos muy valorados en los tope de gama, como son la pantalla y la cámara

JOSÉ A. GONZÁLEZ y ISAAC ASENJOMadrid

En la guerra de los smartphones, Samsung es fiel a su cita veraniega. El gigante surcoreano está cómodo en agosto, donde los flashes están garantizados, y como viene siendo habitual, a principios de mes presentó en Nueva York su nuevo buque insignia, que en este caso fueron dos versiones del Galaxy Note 10. Una versión plus y una en tamaño algo más reducido que se ponen a la venta hoy, 23 de agosto, en España.

Se nota que la línea Galaxy cumple una década y de ahí que ya existan hasta hasta seis modelos como buques insignia. Y eso que falta aún el dramático Fold, que ha tenido que retrasar su lanzamiento tras los fallos de pantalla y funcionamiento que sufrieron varias unidades.

Sin grandes revoluciones en el diseño, la artillería pesada se deja para los Galaxy S, los nuevos dispositivos de Samsung siguen la línea del S10. La surcoreana saca músculo con su división de pantallas y lleva a sus nuevos teléfonos dos Dynamic AMOLED Infinity-O, la famosas pantallas agujereadas que han jubilado los notch, ya demodé este 2019. Sin embargo, esta vez la pequeña oquedad, que aloja la cámara frontal, se traslada al centro superior «buscando la apariencia simétrica».

Detalles

Dos versiones
Samsung traslada la versión plus de los Galaxy S con un Note 10 de 6,8 pulgadas, la mayor hasta la fecha en la familia de los phable surcoreanos, y una versión normal de 6,3 pulgadas.
Batería
El Note 10+ llega con una batería de 4.300 mAh y la versión normal de 3.500 mAh y ambos con conexión ultra rápida.
Adiós al minijack
La surcoreana ha puesto a dieta a sus dispositivos y para que sean más delgados, desaparece el conector de los auriculares.

La versión plus cuenta con la mayor pantalla QHD+ vista hasta el momento en la familia Note: 6,8 pulgadas y «con la mayor ratio de pantalla 90%». La versión plus sube su resolución hasta los 2K, mientras que el panel Dynamic AMOLED del Note 10 normal se queda en las 6,3». La ya clásica curva de la pantalla la volvemos a ver en estos dos dispositivos, de modo que se obtiene un aprovechamiento del frontal por parte del panel de más del 90%, según la marca.

Samsung vuelve a apostar por el sensor de huellas ultrasónico en la pantalla, pero más elevado que en sus hermanos Galaxy S y sin aumentar la zona de activación, según ha podido saber este periódico.

El precio del Note 10 estándar (8 GB + 256 GB) será de 959 euros, mientras que el Note 10+ (12 GB + 256 GB) costará 1.109 euros (1.209 euros con 512GB). La cifra aumenta al hablar del Galaxy Note 10+ 5G (12GB + 512GB), que se venderá por 1.309 euros.

El diseño no varía mucho, aunque sí se observan nuevos retoques. Los nuevos dispositivos se olvidan de la disposición horizontal de las lentes pasar a una línea vertical de tres cámaras en la versión normal y cuatro en la versión premium. En la parte trasera el Note 10+ dispone de una cámara más, por lo que se diferencia en este punto con la otra versión. No obstante, en ambos casos mantienen esa característica forma rectangular, con esquinas y bordes curvos y con el el hueco para el S Pen,

Los dos dispositivos comparten una lente gran angular de 16MP F2.2, una gran angular de 12 MP F1.5/F2.4 y por último un teleobjetivo de 12MP F2.1. La diferencia está en la adición de la famosa cámara TOF para el Note 10+, que mide con precisión la distancia a la que se encuentra un objeto y así poder conjugar mejor la profundidad de campo y el desenfoque del fondo tan de moda en las imágenes en Instagram. La mejora se traslada además al vídeo con el desenfoque automático en imágenes en movimiento con el live focus vídeo, «en la cámara frontal y en las traseras». Pero quizá el Note 10 cambie la forma de usar el dispositivo con una sola mano y sea una de las grandes revoluciones que pasen desapercibidas.

Samsung se «ha cargado» los botones en el borde derecho del móvil y traslada todo al lado izquierdo. ¿Qué pensarán los zurdos de este cambio? Revisando los bordes refinados y redondeados, el usuario puede echar en falta el conector minijack de 3,5mm.

Samsung ha seguido la línea tomada por sus competidores en los modelos de alta gama y pone a dieta a sus dispositivos para hacerlos más finos, con un grosor por primera vez de menos de 8 milímetros.

Todo se centra en el conector USB tipo C para escuchar y a su vez cargar las baterías de 3.500 mAh y 4.300 mAh de cada una de las versiones. Ambas con carga ultra rápida y también inalámbrica. «El Note 10 carga más rápido de forma inalámbrica que el Note 9 con cable», aseguran los responsables de Samsung.

Ambos dispositivos montan el nuevo Exynos 9825, al menos en el Viejo Continente. En Estados Unidos, la amistosa relación con Qualcomm les dotará del último Snapdragon 855.

El Samsung Galaxy Note 10 llega con 8 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento y el Note 10+ con 12 GB de memoria RAM y entre 256 y 512 GB de almacenamiento. En el Note 10+ es incluso posible incorporar una tarjeta Micro SD que permite ampliar la capacidad con un tera adicional para guardar datos (que no está disponible en el modelo estándar).

El teléfono se puede usar como un ordenador de cierta potencia conectado a un televisor o un monitor con la tecnología DeX. La novedad es que va a poderse conectar el ordenador con un simple cable USD.

S-Pen, más funcional

Quien también mejora en este nuevo lanzamiento es el S-Pen, el tradicional lápiz de la familia Galaxy Note. Samsung añade las acciones con bluetooth gracias al nuevo sensor de 6 ejes que equipa para interactuar con diversas aplicaciones.

Con un poco de entrenamiento previo para el usuario, el S-Pen puede cambiar de cámara con un simple gesto de muñeca o, por ejemplo, subir y bajar el volumen en Youtube o adelantar el vídeo. Además, el S-Pen está «abierto a desarrolladores para ser utilizable para juegos en el futuro», apuntan a este periódico responsables de Samsung.

La familia de los Note es un firme competidor para los portátiles y ordenadores de sobremesa. Con «una fácil conversión de escritura a mano a texto», Samsung busca convertirse en una oficina portátil para trasladar las notas tomadas con el S-Pen a un PDF, a un texto o en una imagen, todo «con un simple toque».