Vuelve el 'tamagotchi'

Vuelve el 'tamagotchi'

La nueva versión del mítico juguete no solo podrá casarse y tener hijos, también podrá relacionarse con otros 'congéneres'

IRMA CUESTA

Veinte años después de haberse convertido en la mascota de millones de niños en todo el mundo, el 'tamagotchi', ese aparatito de colores con la forma y el tamaño de un huevo, vuelve mejorado decidido a recuperar su puesto en el mercado. Bandai, la empresa que lo comercializó en 1996 sin saber que aquel pequeño invento marcaría a toda una generación, acaba de presentar en sociedad a los nuevos Tamagotchi On que, como sus predecesores, conservan la idea de invitar a su propietario a cuidar a una mascota virtual pero con las herramientas propias de esta era tecnológica.

Por ejemplo, aunque los nuevos 'tamagotchi' mantienen su icónica forma ovalada, su pantalla ya no será monocromática sino a todo color. Además, tendrá 2,25 pulgadas de tecnología LCD y contará con unos sensores infrarrojos y bluetooth que, ¿cómo no?, permitirá a sus jóvenes dueños conectarse al móvil.

En un mundo interconectado como el que habitamos, resultaría impensable que nuestras pequeñas mascotas 2.0 no nos permitieran contactar con amigos y encontrar a otros orgullosos propietarios con los que jugar a minijuegos y conseguir lo que Bandai ha bautizado como 'Gotchipuntos'. Según la empresa japonesa dedicada a la creación de juguetes y figuras de acción, el orgulloso poseedor de esos 'Gotchipuntos', que también podrán obtenerse si acreditas que tu mascota está perfectamente cuidada, podrán canjearse en la tienda por artículos personalizables.

Los nuevos 'tamagotchi' no se limitarán a llorar cuando tengan hambre o estén sucios o enfermos o, simplemente, consideren que no se les hace el caso que se merecen; los miembros esta nueva generación de mascotas virtuales podrán casarse unos con otros y tener hijos, perpetuando la estirpe que, por supuesto, irá heredando las características de sus predecesores.

Aunque el producto ya está listo, Bandai solo ha puesto fecha (el próximo 15 de agosto) a su desembarco en el mercado de Estados Unidos. Lo hará con un precio de 59,99 dólares la unidad, por lo que no parece que vaya a ser un 'gadget' excesivamente caro si se tiene en consideración las pasiones que en su día provocó.

Muerte sin resurrección

Lo que tampoco ha cambiado es la norma básica del juego. Si tu mascota no está bien cuidada, si no evoluciona como debería, muere (o, según el eufemismo de Bandai, se marcha a su planeta). Cualquiera que tenga hijos que pertenezcan a la generación del milenio (o forme parte de ella) sabe de los disgustos que provocaron aquellas despedidas en la época en que casi en cada casa vivía un 'tamagotchi'. Y es que, al contrario de lo que está pasando con el producto, no había forma de resucitar a la mascota que caía por inanición. Y no solo eso, los 'tamagotchi' evolucionaban de forma diferente en base a cómo los cuidaran. Si eran bien tratados y recibían constantes atenciones, se mantenían como mascotas antropomórficas sanas. Si no, acababan pareciendo deformes. Otro duro golpe que había que asumir con entereza a la vuelta del colegio.

Aunque en estos últimos años Bandai ha seguido fabricando el que es uno de sus productos de referencia, ahora parece dispuesto a convertirlo de nuevo en una estrella. Quién le iba a decir a Aki Maita, la japonesa a la que se le ocurrió la brillante idea de crear el primer 'tamagotchi', que su invento cambiaría para siempre la manera de jugar. Y todo porque, cuando era pequeña, quiso tener una mascota y nunca lo consiguió.