El tradicional 'Pobre de Mí' pone fin a unos Sanfermines «muy positivos»

Una multitud de personas cantan el 'Pobre de mí'. /Pablo Ojer
Una multitud de personas cantan el 'Pobre de mí'. / Pablo Ojer

Las fiestas de Pamplona concluyen con «muy buen ambiente» pese a los incidentes iniciales

PABLO OJERPamplona

Si la banda municipal de música 'La Pamplonesa' abrió los Sanfermines el pasado día 6 con el lanzamiento del Chupinazo, esta institución tan querida por los pamploneses ha vuelto a adquirir protagonismo para cerrar las fiestas más internacionales de España.

A las 12 en punto, como marca la tradición, el alcalde de Pamplona, Enrique Maya, acompañado de miembros de 'La Pamplonesa' ha puesto el punto final a los Sanfermines de este 2019 con la habitual convocatoria para el próximo 6 de julio y el cántico del 'Ya falta menos'. En la plaza Consistorial miles de pañuelos rojos iluminados por otras tantas velas pedían que siguieran las fiestas. Pero no, el calendario marca que el 14 de julio a las 12 de la noche finalizan los Sanfermines y así ha sido.

Y es que los pamploneses estaban a deseo de continuar la fiesta porque este año han sido unos buenos Sanfermines. El balance del alcalde de Pamplona ha sido definido como «muy positivo». El tiempo ha acompañado todos los días excepto la tarde del pasado lunes cuando una tormenta obligó a suspender la corrida de toros y la ciudad ha recibido a cientos de miles de personas que han podido disfrutar de los casi 500 actos programados por el Consistorio y los cientos organizados por distintas entidades.

'Pero'

El único 'Pero' que se le han podido poner a estas fiestas ha sido esa presunta agresión sexual denunciada la primera noche y que la Policía se encuentra investigando en estos momentos para poner al autor a disposición judicial.

Porque con el paso de los días se han ido relajando los nervios políticos de los primeros días que provocaron el incidente con una ikurriña en el interior del Ayuntamiento el día del Chupinazo y los gritos e insultos al alcalde en la calle Curia en su regreso de la Procesión del día 7.

A partir de ahí, todo ha sido fiesta, alegría, diversión… y también solidaridad con las localidades afectadas por la tromba de agua que el lunes por la tarde provocó el fallecimiento de un joven y graves daños en la Zona Media de Navarra. Cuadrillas de jóvenes dejaron las fiestas por unas horas para acercarse a Tafalla y otras localidades de la comarca a ayudar a sus vecinos a paliar los destrozos provocados por el agua.

Y a partir de mañana, Pamplona volverá a ser la ciudad que será los próximos once meses y tres semanas. Y los visitantes habrán abandonado ya las fiestas. Y los pamploneses tendrá que volver a buscar en sus armarios esa ropa de cualquier color que hace nueve días dejaron abandonada para enfundarse el uniforme blanco y rojo de los Sanfermines.

Pero regresarán a la normalidad, a la cotidianidad con una sonrisa, con la expresión de que ha disfrutado de unos grandes Sanfermines y con la ilusión de que, en cualquiera de los casos, regresarán el próximo 6 de julio de 2020. Porque nunca hay que olvidar que… ¡Ya falta menos para San Fermín!