«A casi todo el mundo le gustaría trabajar en un espacio abierto»

Los arquitectos cehegineros Arturo Martínez y Juan David López. / MEEEC
Los arquitectos cehegineros Arturo Martínez y Juan David López. / MEEEC

Dos jóvenes arquitectos de Cehegín diseñan una oficina portátil utilizando como base una bicicleta

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

«A casi todo el mundo -están convencidos los arquitectos Arturo Martínez y Juan David López-, le gustaría trabajar en un espacio abierto». Ambos llegaron a esta conclusión después de realizar numerosas encuestas en las que preguntaban a sus entrevistados por los lugares en los que eran capaces de expresar mejor sus ideas, y casi todas las respuestas, afirman, incluían espacios al aire libre, por lo que se propusieron «sacar a la gente de la oficina».

Martínez y López son los autores del proyecto 'Office bike', incluido en el segundo número de la revista 'Cuadernos. Arquitectura y sostenibilidad' que edita el Colegio de Arquitectos de la Región de Murcia. Se trata de un proyecto desarrollado por estos dos jóvenes arquitectos con sede en Cehegín desde hace poco menos de un año. Su idea, premiada en 2016 en un concurso promocionado por la empresa Steelcase, es todavía un prototipo, pero sirve a sus autores como carta de presentación.

'Office bike', explican, es una especie de oficina portátil diseñada para fomentar «el ejercicio, la movilidad sostenible y las relaciones sociales» partiendo de la bicicleta como «el vehículo del presente en muchas ciudades europeas». Para Martínez y López no hay mejor sitio de trabajo que «el que cada uno desee en cada momento», por eso se propusieron diseñar una herramienta que diera a sus usuarios la posibilidad de realizar las tareas propias de la oficina en cualquier lugar. El resultado es una bicicleta con pupitre, parasol, cesta y un sistema para transformar la energía mecánica en electricidad que, apuntan sus creadores, «se conserva en baterías para poder utilizarla cuando queramos».

Menos estrés

La bicicleta, explican los jóvenes, propietarios del estudio Meeec Arquitectos, incorpora «un mecanismo que convierte el portaequipajes de la bicicleta en un caballete y la cesta delantera en una mesa-pupitre». «La bicicleta es un indicador de la calidad de las ciudades, cuantas más haya, significa que esa ciudad es más amable, menos agresiva, más habitable y, por ende, estos conceptos se podrían extrapolar a la oficina. Un sencillo gesto, el de ir en bicicleta al trabajo y realizar esos 20-30 minutos de ejercicio antes, incrementa considerablemente nuestra felicidad, reduce el estrés, mejora la autoestima, mejora tus relaciones sociales, alivia la ansiedad, previene el deterioro cognitivo, mejora tu memoria, aumenta tu capacidad cerebral y te ayuda a ser más productivo», defienden Martínez y López, para quienes «configurar nuestro espacio de trabajo es imprescindible para sentirnos bien».

Por lo pronto, su proyecto es solo un prototipo. «No lo hemos promocionado tanto como para buscar inversores, aunque estaríamos encantados si alguna empresa se interesara por él».