Por qué deberías pedir que no te den el tique de la compra

Por qué deberías pedir que no te den el tique de la compra

La Unión Europea prohibirá su uso el año que viene

LA VERDAD

Todo proceso de compra finaliza siempre con la entrega del tique, un pequeño recibo que guardamos en la bolsa o en la cartera como justificante de pago. Se trata de un mero trozo de papel que, aunque la mayoría de ciudadanos lo desconoce, pone en peligro nuestra salud. Una investigación de la Universidad de Granada (UGR) ha descubierto que el riesgo reside en uno de sus componentes, el bisfenol.

Esta sustancia, que afecta al equilibrio hormonal, «se utilizó durante los años 50 para tratar a mujeres embarazadas en riesgo de sufrir un aborto y que se dejó de usar porque se descubrió que causaba cáncer», explica Nicolás Olea, catedrático de Radiología de la UGR. A partir de entonces, pasó a utilizarse solamente en la sintetización de plásticos pero hace 23 años Olea y su equipo de investigadores hallaron restos de bisfenol en latas de alimentos en conserva. Del mismo modo, han constatado que este químico está presente en la orina del 100% de las personas «por el contacto con materiales como el papel térmico con el que se elaboran los tickets de la compra», asegura el radiólogo.

El blasfenol accede al organismo cuando entramos en contacto con ese polvo blanco que desprenden los tiques de la compra con el paso de los días. Le ocurre con frecuencia al personal de supermercados y tiendas y a los médicos, ya que las recetas también están elaboradas con papel térmico. En línea con los resultados de la investigación granadina, la Unión Europea decidió restringir su uso hasta que el año que viene entre en vigor la prohibición.

Para Olea, la medida llega tarde: «En España se produce papel térmico y los intereses económicos son altísimos. Además, las administraciones se toman demasiados años en legislar algo que se sabe desde hace años. Por ejemplo, no fue hasta 2018 cuando la Unión Europea decidió prohibir el empleo de revestimientos interiores plásticos en cualquier alimento para menores de tres años. Algo que se sabe que es dañino desde los 90».

Además, someter este tipo de papel a un proceso de reciclaje multiplica sus efectos nocivos ya que «la sustancia se libera y contamina el proceso de reciclaje porque la pasta de papel que se hace se llena de bisfenol A», recalca el responsable de la campaña de Reciclaje de Greenpeace, Julio Barea.