La asignatura que hace a los niños más inteligentes y está siendo ignorada en España

Alumnos de Primaria del Instituto Escuela Artística Oriol Martorell, centro integrado de Música en Barcelona, escuchan la ejecución de uno de sus compañeros mientras esperan su turno./RC
Alumnos de Primaria del Instituto Escuela Artística Oriol Martorell, centro integrado de Música en Barcelona, escuchan la ejecución de uno de sus compañeros mientras esperan su turno. / RC

La neurociencia avala que el aprendizaje de música beneficia el desarrollo cerebral y optimiza los resultados académicos, pero la asignatura agoniza en Primaria

ISABEL IBÁNEZ

Es horrible limitar las horas de Música, Plástica y Educación Física, porque son los aprendizajes más transversales que hay. También en Secundaria, pero especialmente en Primaria, el resto de asignaturas deberían construirse encima de estas tres». Es una de las frases de un vídeo que se ha visto en Internet 3,3 millones de veces en seis meses. Y no sale de boca de ningún juglar, artista o filósofo, que podría ser, sino de un científico, el biólogo genetista catalán David Bueno, que canta las excelencias del aprendizaje de estas disciplinas como potenciadoras del desarrollo del cerebro de los niños y garantía de una mejora en los resultados académicos del resto de asignaturas. Para aprovechar estos beneficios, propone básicamente romper con el esquema actual de enseñanza de Primaria, vertebrado por materias como Matemáticas, Ciencias, Lengua... para crear un nuevo cuerpo con esas tres como tronco. Algo así como intercambiar las 'serias' por las 'marías'.

En concreto, según Bueno, «la música es una gimnasia cerebral, es de las pocas actividades que activan todo el cerebro simultáneamente; más que resolver una multiplicación. Debería haber música en todos los niveles, no solo escuchar música, sino tocar música, un instrumento, el que sea, y cuanto más complejo más se activa el cerebro. No me refiero al mito de escuchar a Mozart, sino a cualquier músico». Recuerda que la neurociencia lleva 20 años acumulando estudios en esta dirección. «Pero hace falta que los que hacen las leyes, los currículos, se fijen en los avances de la ciencia», añade.

Hace precisamente dos décadas, el doctor Martin F. Gardiner, director de la Escuela de Música de Providence (Rhode Island), aseguraba en la revista científica 'Nature' (1996) que una educación musical y artística especialmente diseñada podía llevar a mejoras espectaculares en la lectura y las matemáticas. Lo comprobó con un experimento con niños de entre 5 y 7 años con malos resultados académicos que, tras haber recibido clases musicales, igualaron a los mejores en lectura y superaron a los de matemáticas. Desde entonces, como comenta Bueno, se amontonan las investigaciones en este sentido.

«La Música como extraescolar quita tiempo al juego y eso genera desgana y abandono. Por eso hay que integrarla» David Bueno Biólogo - genetista

Paralelamente, las distintas leyes de Educación en nuestro país han ido relegándola en los currículos hasta el punto de que la última de ellas, la LOMCE, en la que estamos inmersos, ni siquiera la considera obligatoria. Mientras, varios de los países con mejores resultados en el informe PISA tienen una mayor dedicación musical en el horario escolar que nuestro país, según la Confederación de Asociaciones de Educación Musical de España (COAEM).

Contra la LOMCE

La web elaborada por estos profesores (la asociación agrupa a unos 2.500 de todo el país) está que arde: «La Música es fundamental en el desarrollo cognitivo, social y personal y ha de estar en el sistema educativo. Ayúdanos a recuperar este derecho. La LOMCE la relegó al estatus de optativa en todas las etapas educativas de la Enseñanza General, permitiendo que un alumno o alumna termine su escolarización obligatoria en España sin haberla estudiado en ningún curso». Raquel Hernández, profesora en Secundaria de esta materia en Tafalla (Navarra), es su presidenta: «Menos mal que las comunidades autónomas impusieron cierto orden y decidieron imponerla, aunque sea una sesión semanal».

«Les damos ocho horas a la semana y están a la cabeza de todos los resultados» Montserrat Guri - Educadora

Sin embargo, el mapa de la enseñanza musical en España es variopinto. COAEM realizó un estudio sobre las horas de esta asignatura que se imparten en Primaria y los resultados son tan dispares como que Canarias dedica 82,5 minutos semanal a lo largo de toda esta etapa, mientras que Andalucía se conforma con cerca de la mitad, 45. «Hemos ido empeorando -dice Hernández-; conforme vamos teniendo leyes, las cosas para las Artes se ponen más feas. Lo más dramático es cuando no existe continuidad, cuando un curso es asignatura obligada, al siguiente no y luego vuelve a serlo; muy absurdo. Lo que pedimos es que la Música se enseñe durante toda la enseñanza obligatoria diferenciada de Plástica, al menos dos sesiones, y que sea impartida por profesorado especializado».

Así las cosas, quieren cambiar la ley y piden adherirse a un manifiesto contra la LOMCE que ya han firmado Enrique Bunbury, Luis Cobos, Antón García Abril, Nacho Vegas, Kiko Veneno, Javier Ruibal, Lolo Rico, Fernando Savater, El Gran Wyoming... entre otras muchas personalidades de la cultura, músicos y profesores y colectivos.

Porque no se trata de que la materia no despierte el interés, al menos de los padres; todos los años hay miles de solicitudes para entrar en las escuelas de Música y conservatorios y pueden llegar al 50% (y hasta al 90%) los niños que se quedan fuera, lo que aboca a las familias a pagar por una academia privada o, en el peor de los casos, a aparcar la idea. Además, aquí viene el segundo problema del actual panorama, con la carga lectiva obligatoria y el avance en contenidos y dedicación de los conservatorios conforme pasan los años. Lo explica David Bueno: «Como no está dentro del horario lectivo, son horas que se quitan al juego en extraescolares de Música y eso puede generar desgana, aburrimiento y abandono. Por eso hay que incorporarla a la enseñanza reglada de forma importante». Dicho está, pero... ¿cómo materializar algo tan revolucionario? «Las horas están pensadas ahora por materias, pero habría que hacer un cuadro horario para que estando en clase de Mate pudiera venir el profe de Música a explicar lo mucho que tienen que ver. O que en la hora de esta asignatura, mientras analizas pentagramas o tocas, hablemos de progresiones matemáticas».

Hay un puñado de centros en España que han apostado por los beneficios probados de esta enseñanza. Centros Integrados de Música se llaman, una figura que no contemplan todas las comunidades autónomas. La idea es compatibilizar la enseñanza obligatoria con el aprendizaje académico de la Música. Ejemplo de ello es el Instituto Escuela Artística Oriol Martorell, de Barcelona, que este año celebra su 20 aniversario; un centro público donde los niños salen de Primaria con el grado elemental de Música y al término de la Secundaria obtienen el grado profesional. Listos, si así lo desean, para entrar en el Conservario a por el nivel superior.

Su directora, Montserrat Guri, explica que la idea partió «de un 'conseller' con sensibilidad musical, que con una serie de personas planificó un centro donde compaginar los estudios de la escuela con los de Música y Danza en un horario de 9 a 17». Se rodearon de profesores expertos para desarrollar un currículo y de ahí salió este centro que funciona «a la manera de las Escuelas Oficiales de Idiomas», es decir, que aunque es público hay que pagar un dinero, en este caso 650 euros al año por la Música (unos 65 euros al mes) y 430 por la Danza. Hay prueba de acceso con 6 años porque no hay plazas para todos, «aunque debería ser para todos», dice Guri.

En los dos primeros cursos de Primaria, se prueban en talleres todos los instrumentos y todas las danzas -desde la clásica a la contemporánea pasando por la española- para descubrir cualidades. Si un niño en 1º y 2º en un centro tradicional tiene 25 horas lectivas a la semana, en el Oriol Martorell dedican entre 21 y 23, a las que suman 8 de Música. Y de algo hay que quitar, claro; se consigue eliminando las clases optativas y las de Educación Física, aunque reciben gimnasia adaptada para su instrumento. En 5º y 6º, el horario se amplía y terminan a las seis. Pero no pierden el tiempo en desplazamientos a extraescolares.

«El resultado es que en las evaluciones de los centros, en el resto de materias, las obligatorias, siempre estamos a la cabeza», dice su directora. La avala un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona realizado en su escuela por María Andreu i Duran: «Los alumnos cursan las mismas horas, o incluso menos, de las obligatorias. Y los resultados son superiores comparado con el alumnado con más horas de esas materias».

La opción de los centros integrados es minoritaria. Otras escuelas se conforman con 'arañar' algo de tiempo al currículo general. Aurora de Anta es la directora del colegio público Kantic@, en Arroyo de la Encomienda, población de 20.000 habitantes a 6 kilómetros de Valladolid que este año ha sido el centro más demandado por las familias del municipio para matricular a sus pequeños. «Porque trabajamos por proyectos y porque damos mucha importancia a la Música», dice ella. «Mientras el resto de colegios de Castilla y León tienen una hora semanal, nosotros hemos conseguido media hora más». Su actividad musical se centra fundamentalmente en el coro. Otra opción que empieza a instaurarse es la de crear sinergias entre conservatorios y escuelas de Primaria, aprovechando instalaciones, instrumentos y educadores cuando los primeros están vacíos, es decir, buena parte del día, para que los niños contacten con la materia de una forma efectiva y práctica. Porque, como dijo Pavarotti, «aprender Música leyendo teoría es como hacer el amor por correo».

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