El impactante vídeo del momento en el que la Guardia Civil encontró a la madre de los niños asesinados en Godella

La mujer cuando fue detenida por participar en protestas en el 15-M en una foto de archivo.

La mujer acusada de haber asesinado presuntamente a sus hijos se encontraba desnuda dentro de un bidón en el momento en el que los agentes acudieron a buscarla

COLPISA / ATLAS

Desnuda y dentro de un bidón del que tuvo que ser rescatada. Así encontró la Guardia Civil a María Gombau, la mujer acusada de haber matado a sus hijos en Godella. Ahora se han difundo las imágenes de la detención, donde se puede ver a la presunta parricida en el interior de un bidón azul semidesnuda.

Según la primera versión de la mujer detenida, los menores ya estaban muertos cuando los encontró con fracturas craneales detrás de la caseta en ruinas. La joven realizó estas declaraciones a última hora de la tarde del jueves cuando colaboró con los agentes del Grupo de Homicidios y les indicó el lugar exacto donde estaban las dos fosas.

Horas después, María recibió atención médica en Hospital La Fe y luego fue trasladada a la Unidad de Psiquiatría del Hospital de Llíria, donde fue reconocida por un forense para determinar su estado mental. Mientras la madre de los niños seguía hospitalizada, el juez también decretó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del padre: Gabriel Salvador C. A.

Acusada de dos delitos de asesinato

Tras las investigaciones del Grupo de Homicidios de la Guardia Civil, el magistrado atribuye dos delitos de asesinato tanto al padre como a la madre, que se acogieron a su derecho a no declarar tras seguir los consejos de sus abogadas. Durante los primeros interrogatorios para tratar de averiguar dónde estaban los niños, María realizó varias declaraciones de forma espontánea en las que insinuó que su marido sabía dónde se encontraban los menores.

Sin embargo, la joven luego manifestó en la habitación 211 del Hospital de Llíria que Dios le había ordenado que matara a sus hijos. Después de estas dos versiones, la comparecencia de la madre ante el magistrado parecía clave para determinar el grado de participación de Gabriel en los trágicos hechos y contestar algunas preguntas: ¿Pudo María despertar a los niños y sacarlos de la casa sin que se diera cuenta su marido? ¿Escuchó Gabriel los gritos de sus hijos? ¿Quién enterró los cadáveres? ¿Por que huyó la madre?

Mientras los padres pasan sus primeras horas en prisión, los investigadores y el juez continúan sin poder aclarar las dudas que tienen sobre este caso al acogerse los dos detenidos a su derecho a no declarar tanto en dependencias de la Guardia Civil como en las comparecencias ante el magistrado.

Antes de ingresar en la cárcel, el padre manifestó a los investigadores que los niños ya no se encontraban en la casa cuando él se despertó a primera hora de la mañana del jueves. Los menores ya habían muerto y estaban enterrados en la parcela, pero Gabriel no lo sabía, según una de las hipótesis que baraja la Guardia Civil. La madre llegó a decir a los agentes que lo niños «tenían que resucitar».

Discutiendo desnudos

El hombre discutió entonces con su mujer porque sospechaba que ella los había matado. Eran las 7.30 horas de la mañana. La joven salió corriendo y él la persiguió. Ambos iban desnudos. Varios vecinos que presenciaron la preocupante escena llamaron al 112 para alertar de lo que parecía una agresión sexual o un caso de violencia de género. Cuando llegaron los primeros policías locales a la parcela de Godella, el padre estaba dentro de la caseta y tenía rasguños en el rostro. Tras contar diferentes versiones sobre lo ocurrido, Gabriel dijo a los policías locales y guardias civiles que no debían preocuparse. «Están todos muertos», espetó.

Después de escuchar la terrible frase, la Guardia Civil dispuso entonces un operativo policial para buscar a los dos menores y a su madre en la zona de Godella y otros municipios cercanos. Tras rastrear la zona durante varias horas, un perro adiestrado para buscar personas vivas localizó a María dentro de un bidón de plástico a unos 300 metros de las fosas donde había enterrado, presuntamente, los cadáveres de sus hijos. La joven estaba desnuda en posición fetal, con el cuerpo lleno de arañazos y con la mirada perdida, cuando fue encontrada por el can sobre las 13 horas del jueves.

La madre tenía cortes en sus pies tras caminar descalza por un camino de tierra y un campo lleno de arbustos. Uno de los guardias se quitó su camiseta para que María pudiera taparse durante su traslado al cuartel de Moncada.