Hermanarse con los conventos de clausura para evitar su cierre

Convento de Las Concepcionistas de Toledo./
Convento de Las Concepcionistas de Toledo.

El Arzobispado de Toledo pone en marcha un proyecto para que las parroquias se impliquen en la vida de las monjas

J.V. MUÑOZ-LACUNAToledo

«Con un solo corazón» es el título del proyecto que el Arzobispado de Toledo ha puesto en marcha para frenar el incesante cierre de los conventos de clausura en esta diócesis, cinco en los últimos meses en la ciudad de Toledo. El plan consiste en que cada parroquia, cofradía y colegio religioso se hermane con un convento y participe de la vida cotidiana de las religiosas.

Según el arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez, «la idea es que cada parroquia se acerque a un monasterio de clausura y conozca a las hermanas para saber qué necesitan, que participen en las fiestas más importantes de esa comunidad y en celebraciones litúrgicas y animen a que otras instituciones secunden esta iniciativa».

El arzobispo reconoce que hay un problema de falta de vocaciones «porque no forma parte de la cultura de nuestra sociedad y no atrae a las jóvenes» pero también critica la actitud de algunos católicos «que han dejado muy solas a las hermanas contemplativas como si nada ocurriese cuando desaparece un monasterio y que sólo consideran los conventos como elementos para atraer turistas».

Todo ello genera un «futuro incierto a las monjas contemplativas de los monasterios de Toledo», según el arzobispo de esta diócesis que cuenta actualmente con 273 parroquias y 37 conventos de clausura, algunos de ellos «con tal precariedad que no saben cómo solucionar su continuidad».