Europa pide cerrar el grifo en Doñana

Un activista del Fondo Mundial para la Naturaleza, junto a un pozo ilegal en Doñana. / wwf
Un activista del Fondo Mundial para la Naturaleza, junto a un pozo ilegal en Doñana. / wwf

El parque y su entorno están agujereados por un millar de pozos ilegales para el regadío. Las autoridades comunitarias aconsejan también que se renuncie a la extracción de gas

A. PANIAGUA

El Parlamento Europeo ha dado un aviso a España: debe tomar medidas contra los pozos ilegales que socavan Doñana y de los que los agricultores extraen agua. El apercibimiento no viene solo. La Eurocámara recomienda además que prescinda de los proyectos de prospección y almacenamiento de gas. España ya estaba siendo vigilada por las instituciones comunitarias. Prueba de ello es que la Comisión Europea había presentado ante el Tribunal de Justicia de la UE una denuncia por su dejadez para atajar el robo de recursos hídricos en el parque nacional. Si bien el informe aprobado ayer por el Parlamento carece de fuerza legal, es un varapalo político. Representa por añadidura una poderosa razón en el proceso abierto contra España por la justicia europea.

Pese a estar declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, el acuífero Almonte-Marisma -una reserva de agua de 2.400 kilómetros cuadrados-, sufre desde hace más de una década un saqueo persistente que lo ha dejado al borde de la sobreexplotación. El expolio de las balsas se perpetra con un millar de extracciones ilegales de agua, según datos de la organización ecologista WWF, que estima que el aporte de agua al entorno se ha reducido un 80%.

Los regadíos y un núcleo turístico de Matalascañas son el principal problema

La Comisión de Peticiones demanda a las autoridades que incrementen la presencia policial y la seguridad en la zona para evitar el expolio. La institución desestima la posibilidad de legalizar los pozos, tal y como había pedido sin éxito el PP. Para no agraviar demasiado a los agricultores, los redactores del estudio apuestan por llevar a cabo un trasvase de 19,9 hectómetros cúbicos desde Tinto, Odiel y Piedras hacia el entorno de Doñana.

Robo de agua

Cultivos
Doñana y su entorno están aguijoneados por un millar de pozos ilegales de los que los agricultores extraen agua para regar sus cultivos de invernadero. WWF estima que de las 11.000 hectáreas cultivadas en el parque, al menos 3.000 están fuera de las ley, es decir, un 30%. La destrucción de los hábitats y la desprotección de las aguas subterráneas que alimentan el humedal han sido reiteradamente denunciadas, pero las administraciones no han hecho nada por impedirlo.
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balsas carentes de documentación han sido descubiertas por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil. Las extracciones suelen ser infraestructuras rudimentarias compuestas por tubos y cables que atraviesan terrenos públicos. Los pozos se encuentran en los municipios onubenses de Almonte, Rociana, Moguer, Lucena y Bonares, entre otros. Aparte de más de 200 tipos de invertebrados, las lagunas son el hogar de once especies de anfibios, cuatro tipos de reptiles, dos de mamíferos y 200 plantas acuáticas.
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hectómetros cúbicos de agua deben ser trasvasados desde la demarcación hidrográfica del Tinto-Odiel-Piedras a la del Guadalquivir con el fin de paliar la situación. Sin embargo, la no aprobación de los Presupuestos impide ejecutar esta infraestructura.

Hasta 2015, la superficie ocupada por cultivos de regadío, tanto legales como ilegales, se elevaba a once mil hectáreas. Pero ese espacio ha ido creciendo después con la incorporación de 250 nuevas hectáreas al margen de la ley. Se trata de cultivos de invernadero, especialmente de arándanos, una fruta muy apreciada en los mercados europeos. También abundan las plantaciones de fresas, frambuesas y almendros.

Turismo en Matalascañas

Ante el grave deterioro, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha declarando sobreexplotado parte del acuífero. Sus problemas residen en las miles de hectáreas de regadíos dedicados a los frutos rojos, pero también a la existencia de un núcleo turístico en Matalascañas. No ha sido hasta los últimos años cuando la Administración se ha tomado en serio el cierre de algunas extracciones, lo que ha desembocado en enfrentamientos con agricultores.

La Eurocámara desaconseja la construcción de un gaseoducto ubicado a tan solo 200 metros del parque natural y a dos kilómetros del parque nacional, al tiempo que censura la pretensión de habilitar un almacén de gas. La institución aduce que, al no tratarse de una infraestructura estratégica, se deben suspender todos los permisos del proyecto, que fue dividido en cuatro fases para agilizar su tramitación. Los diputados de la UE reprueban que se haya dado un paso de tal trascendencia sin efectuar siquiera una declaración de impacto ambiental y riesgos sísmicos. Sostienen que, en vista de otras experiencias, las autoridades han de ser cautas.

Doñana acoge especies emblemáticas como el lince ibérico o el águila imperial. Sus marismas y lagunas son también parada obligatoria para decenas de miles de aves migratorias.