Un detenido por el asesinato de Laura Luelmo

Imagen de la zona en la que se halló el cuerpo. Abajo, foto de Laura. / Foto: Efe | Vídeo: Atlas

Su cuerpo presenta un golpe en la cabeza y marcas en el cuello

MELCHOR SÁIZ-PARDO y LA VERDAD

La Guardia Civil ha confirmado la detención de un sospechoso del asesinato de Laura Luelmo, la joven profesora zamorana que apareció sin vida en un paraje de El Campillo (Huelva) tras haber permanecido varios días en paradero desconocido después de haber avisado a su novio de que iba a salir a correr.

Se trata de un vecino de la joven, que ha sido arrestado este martes como sospechoso del asesinato de la profesora. Los agentes de la UCO ya han empezado a interrogar a los vecinos de El Campillo y de pueblos colindantes. Lo único claro que tienen los guardias civiles es que el supuesto sospechoso señalado por varios medios por sus antecedentes penales (fue condenado a 15 años años de prisión por el asesinato en 2001 de una mujer a cuchilladas en la localidad de Cortegana, además de un intento de violación a punta de navaja en El Campillo durante un permiso penitenciario), no pudo ser porque el miércoles se encontraba en la cárcel de Ocaña y no salió de permiso hasta ayer lunes, según han confirmado fuentes penitenciarias. Su hermano mellizo, también condenado por el asesinato en 1999 en Cortegana de una anciana, sí que se encontraba en libertad en el momento de los hechos y vivía muy cerca de la joven asesinada.

Precisamente, a mediodía de hoy, se ha comenzado a registrar un un domicilio de El Campillo, muy cercano a la vivienda alquilada por la víctima, en el que residía esporádicamente el mellizo en libertad.

Fuentes de la investigación confirmaron esta mañana que la joven intentó defenderse del asesino y, a la espera de los resultados de la autopsia, avanzan que el cadáver de la joven profesora zamorana encontrado ayer en un barranco de la localidad onubense de Zalamea la Real presentaba aparentes heridas defensivas, compatibles con un posible forcejeo con su agresor. El cuerpo de la chica de 26 años, asimismo, presentaba un golpe en la cabeza y marcas en el cuello, también compatibles con un intento de estrangulamiento, aunque siempre será la autopsia la que determine la causa real de su muerte y sin Laura fue asesinada en las inmediaciones de donde se halló su cadáver o si el cuerpo ya sin vida fue trasladado al barranco de La Mimbrera.

De hecho, los agentes del ECIO (Equipo inspecciones oculares de Criminalística) y de la Unidad Central Operativa (UCO) centran ahora su trabajo en encontrar el móvil de la chica, cuya última señal emitió fue detectada a las 20 horas del miércoles por una antena a nueve kilómetros al norte de El Campillo, una zona bastante alejada del lugar donde apareció el cuerpo.

Intimidada por las miradas

Precisamente, Laura, en una conversación con su novio, le comentó que se sentía intimidada por las miradas de unos de sus vecinos de El Campillo. La Guardia Civil trata de localizar a este individuo que conducía un Alfa Romeo negro y que el viernes de la pasada semana se marchó del pueblo.

La Guardia Civil destaca que Luelmo, difícilmente, podría tener enemigos en El Campillo, porque se había instalado en la localidad solo una semana antes de su desaparición, por lo que abona la tesis de que el móvil de su asesinato pudo ser sexual. No pudo generar ningún tipo de rencillas en tan poco tiempo y tampoco el robo pudo ser el móvil del ataque, ya que apenas llevaba dinero encima cuando salió a correr el miércoles por la tarde.

Según los análisis preliminares de los expertos de la Guardia Civil, la muerte de la chica, cuyo cuerpo apareció con la ropa «revuelta y descolocada» y escondido entre unos matorrales junto a una acequia, se habría producido hace «varios días», probablemente el mismo miércoles de la semana pasada.

Una llamada al filo del mediodía al instituto armado confirmó ayer los peores presagios. Un voluntario de la Cruz Roja que se había perdido buscando a sus compañeros de batida por el barranco de La Mimbrera, en el término de Zalamea la Real, avisó de que había encontrado ropa de una mujer. A 200 metros de las prendas, la Guardia Civil encontró el cuerpo, que estaba boca abajo, oculto en una zona de jaras altas. Los funcionarios no tardaron en confirmar visualmente que el cuerpo era de Laura. Un tatuaje en el torso del cadáver y la ropa de deporte encontrada en el lugar borraron cualquier sombra de duda.

Ya batida

Precisamente, la zona en la que apareció el cadáver iba a ser batida de forma meticulosa por los especialistas ayer mismo, aunque ya había sido inspeccionada someramente por los voluntarios el pasado fin de semana, sin encontrar nada sospechoso. Ese área, aunque cercana a El Campillo, no había sido prioritaria en la búsqueda hasta ahora porque la última señal del teléfono móvil de la malograda joven, situaba al terminal al norte de El Campillo y no tan al oeste como apareció el cuerpo.

Según los operativos, la zona donde se halló el cadáver, en modo alguno, es apta para el running, lo que abonaría la tesis de que la joven fue llevada allí de forma forzada. El paraje, aunque recóndito y bastante inaccesible, no está lejos de la transitada nacional 435, que une Badajoz con Huelva a través de Sierra Morena. Los operativos de ECIO, que tenían previsto trabajar sobre el terreno durante toda la noche, centraron sus esfuerzos en intentar determinar si la Laura murió en los alrededores y su cuerpo arrojado al barranco o si alguien trasladó el cuerpo hasta allí después de acabar con la vida de la chica en otro lugar, lo que explicaría que no fuera encontrado en las primeras batidas de los voluntarios.

En cualquier caso, la Guardia Civil no descartará oficialmente que Luelmo muriera de forma accidental hasta realizar la autopsia, que se realizará en las próximas horas en el Instituto Forense de Huelva y despejará definitivamente las dudas de la causa de la muerte y el lugar del asesinato. También si la joven sufrió algún tipo de abuso sexual. La investigación ha recaído en el Juzgado de Instrucción 1 de Valverde del Camino, que a las 18:40 horas de ayer ordenó el levantamiento del cadáver y hoy ha decretado el secreto del sumario.

Laura Luelmo se incorporó a dar clases como profesora interina de educación plástica el 4 de diciembre en el instituto de secundaria Francisco Vázquez Díaz, del vecino pueblo de Nerva. La joven abandonó su domicilio a las 16:00 horas del pasado miércoles. Poco antes de había llamado a su novio para avisarle de que salía a correr. La última señal emitida de su móvil, sobre las 20:00 horas, fue detectada por una antena ubicada a nueve kilómetros al norte del pueblo, cuando una de las aplicaciones de su aparato, probablemente el Whatsapp, emitió por última vez. No obstante, el hecho de que se trate de una zona rural, con pocas antenas y en una zona bastante montañosa, hace imposible determinar el lugar exacto en el que se encontraba el teléfono en esa última conexión.

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