Tener a los niños entretenidos con el móvil puede afectar a su desarrrollo en el futuro

Puede producir una reducción en su capacidad de atención y fomentar la impaciencia

ATLAS

Muchos padres les prestan el móvil a sus hijos para tenerlos entretenidos sin saber que estar enganchados a las pantallas es el mejor entrenamiento para reducir su capacidad de atención y fomentar la impaciencia.

Cuando están inmersos en un videojuego la actividad es frenética y las recompensas son constantes, por eso cuando conectan con la vida real les parece lenta y aburrida y en el colegio les cuesta concentrarse.

Según un estudio que analiza el impacto de las pantallas en la vida familiar, la edad recomendada para tener móvil son los 13 años pero un 39 % de los menores lo consiguen antes. Un tercio de los padres reconoce hacer un uso abusivo de las pantallas y casi la mitad asegura que el móvil es motivo de conflictos en casa.

El 60% de los progenitores demanda más educación digital.