El IMIB halla un biomarcador del riesgo de muerte por sepsis

De izquierda a derecha, Carlos de Torre-Minguela, Pablo Pelegrín, Helios Martínez-Banaclocha y Diego Angosto-Bazarra./LV
De izquierda a derecha, Carlos de Torre-Minguela, Pablo Pelegrín, Helios Martínez-Banaclocha y Diego Angosto-Bazarra. / LV

Los investigadores buscan desarrollar un test diagnóstico capaz de detectar qué pacientes están más críticos

LA VERDAD

Investigadores del Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB) han logrado identificar un nuevo biomarcador inflamatorio con el que se podrá predecir qué pacientes con sepsis abdominal tienen mayor riesgo de sufrir una inmunosupresión muy aguda que les provoca la muerte. Este descubrimiento ayudará a luchar contra el grave problema de la sepsis, conocida como el 'envenenamiento de la sangre' o la 'epidemia silenciosa' porque mata a una persona cada cuatro segundos en el mundo. El hallazgo ha sido publicado en 'Nature Communications'.

En España, la sepsis afecta a 50.000 personas cada año, de las cuales 17.000 mueren. Una cifra trece veces superior a los fallecidos en accidentes de tráfico y mucho mayor que las defunciones provocadas por cánceres tan frecuentes como los de mama, colon, páncreas o próstata. En el caso de la sepsis abdominal, las causas más frecuentes son problemas del sistema digestivo (peritonitis, perforaciones del tubo digestivo) y vesiculares (colecistitis aguda) o complicaciones posquirúrgicas.

En base a este descubrimiento, a partir de ahora se abre la posibilidad de distinguir qué pacientes están más críticos, identificar el riesgo muy pronto y desarrollar terapias específicas para enfermos con esta disfunción. Para desarrollar este marcador en la asistencia clínica, el equipo del IMIB ha registrado una patente a nivel europeo que protege el método diagnóstico y que, en un futuro, les permitirá desarrollar un kit de diagnóstico.

'Nature Communications', del prestigioso grupo editorial 'Nature', ha publicado este descubrimiento del grupo de Inflamación Molecular y Cirugía Experimental del IMIB, que dirige Pablo Pelegrín, en colaboración con los servicios de Reanimación y de Cirugía General del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca, que aportaron las muestras de los pacientes y sus datos clínicos. También han participado investigadores de la Normandie Université (Rouen, Francia) y la University Medical Center de Hamburgo (Alemania).

Inmunosupresión aguda

Pelegrín, coinvestigador principal de este estudio y subdirector científico básico del IMIB, explica que «los pacientes que ingresan por una sepsis abdominal a veces desarrollan una inmunosupresión muy aguda y fallecen de infecciones secundarias que desarrollan en esa fase inmunosupresora. Pero, hasta la fecha, los médicos no contaban con marcadores clínicos que les pudiesen avisar de inmediato, nada más ingresar, de que un paciente va a desarrollar esa inmunosupresión y, por tanto, presenta un mayor riesgo de fallecer».

Tras analizar tanto los datos clínicos como la evolución posterior de una cohorte de pacientes atendidos en la Unidad de Reanimación de La Arrixaca, los investigadores identificaron que «un marcador, en concreto el inflamasoma NLRP3, no se activaba correctamente en determinados afectados desde el primer momento de su ingreso hospitalario, mientras que al resto les funcionaba a la perfección».

«Nos dimos cuenta de que a largo plazo los que fallecían eran precisamente aquellos a los que no les respondía el NLRP3», subraya Helios Martínez-Banaclocha, investigador del proyecto.