«Hay que acabar con las cofradías de un solo sexo»

Paloma Sánchez sostiene el capirote que lucen los nazarenos de la Pollinica (Málaga) cada Domingo de Ramos. :: salvador salas/FOTOS:
Paloma Sánchez sostiene el capirote que lucen los nazarenos de la Pollinica (Málaga) cada Domingo de Ramos. :: salvador salas / FOTOS:

Paloma Sánchez fue pionera en acceder a la junta de gobierno de una hermandad. «Me salté las reglas»

SUSANA ZAMORA

Corría el año 1977 cuando Paloma Sánchez Domínguez (Málaga, 1952) se convertía en la primera mujer que ocupaba en España un cargo de responsabilidad en una hermandad de Semana Santa. Lo hacía como secretaria general en la junta de gobierno de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús a su Entrada en Jerusalén y María Santísima del Amparo (conocida popularmente en Málaga como la Pollinica) cuando todavía el Código Canónico prohibía a las mujeres acceder a estos puestos. «Mi marido, que en aquel momento era el hermano mayor, y yo misma éramos conscientes de que nos estábamos saltando las reglas, pero sabíamos que contábamos con un obispo muy progresista, que ya había expresado públicamente su deseo de que formáramos parte de estas directivas. Aún así, para evitar problemas, dimos cuenta de los miembros de la nueva junta directiva con solo sus iniciales para evitar la identificación por sexo. Cuando llegó a sus oídos, el movimiento aperturista ya era imparable», relata.

Han pasado cuatro décadas desde entonces y Sánchez reconoce que se ha avanzado mucho, aunque no por igual en toda España. «Hasta el año pasado, en algunas cofradías de Zamora no admitían a mujeres como hermanas», denuncia. Cofrade por los cuatro costados, ya de niña advirtió la discriminación que aún hoy existe en este mundo. «Me enervaba ver a mi hermano vestirse de nazareno para salir en procesión con mi padre y yo no poder hacerlo porque era una niña», subraya. Hoy, esta malagueña que se licenció en Filosofía y Letras (especialidad Geografía e Historia) estando ya casada y, en Derecho, siendo abuela, ha dedicado gran parte de sus 66 años a estudiar e investigar, especialmente, la evolución de la mujer en las hermandades españolas.

Las frases

Iglesia
«Hay obispos a los que les importa un bledo si admiten o no a la mujer»
Cargos
«He sido mayordomo de trono y nunca he empotrado uno»
Legislación
«La ley es clara, pero se usan argucias para retrasar el acceso»

- ¿Cuáles son las verdaderas razones del lento proceso de integración de la mujer en las cofradías españolas?

- La situación es muy diferente dependiendo de la zona. La integración en Málaga empieza a finales de los años 70, pero en Zamora hasta 2018 se ha mantenido el veto a las mujeres en algunas cofradías. En cualquier caso, la razón fundamental de esta lenta integración es que en los siglos de historia que tienen las cofradías, la mujer nunca ha tenido visibilidad, como tampoco la tenía en la sociedad. A eso hay que sumar que las cofradías son asociaciones religiosas y la iglesia católica tiene un sistema patriarcal y jerárquico donde la mujer, o lo tiene muy difícil para entrar o, si accede, su papel es secundario (bordadoras o, incluso, nazarenos disciplinantes que se azotaban en el siglo XVI y XVII). Otras, aquellas cuyo nivel económico se lo permitía, se adscribían a estas hermandades sin más pretensión que poder ser enterradas en sus capillas, pero siempre que guardaran una relación de parentesco con un varón.

- No parece lógico que la mujer ocupe ya puestos de responsabilidad en cualquier ámbito profesional y sea tan escaso su número en las cofradías...

- Es cierto. Hay muchas mujeres en las cofradías, pero son muy pocas las que están al frente de ellas. Aquí, como en la sociedad, los cargos de representación siguen siendo mayoritariamente para los hombres. La ley dice que no puede haber cofradías exclusivamente de un sexo, pero con frecuencia se recurre a argucias para obstaculizar el acceso de las mujeres, como cuando dicen que hay listas de espera muy largas. Hay muchas formas de discriminar. Para impedir eso, se creó hace diez años una Federación de Asociaciones Cofrades, que lucha por que la mujer pueda acceder sin ningún tipo de trabas. En Málaga nos podemos dar con un canto en los dientes, pero hay zonas de España donde todavía hoy a las mujeres no las dejan ser ni hermanas, contraviniendo el Código Canónico y la Constitución, y no pasa nada.

- ¿Y a qué excusas se agarran?

- A que los cabildos y las asambleas (formadas por hombres) votan en contra. No les importa saltarse la ley a la torera. Ante eso, solo queda recurrir al Obispado porque no cumple con el Código Canónico, pero depende de qué obispo haya y de que sea más o menos progresista. Además, te tienes que meter en una lucha y no todo el mundo está dispuesto a perder el tiempo.

Desperdiciar a la mitad

- ¿A qué achaca este recelo de los hombres a las cofradías mixtas?

- El recelo siempre ha existido, pero la resistencia no es igual en todos los sitios. Las cofradías son un movimiento tradicionalista. En algunas se acogen a que desde el siglo XIII solo ha habido hombres y que así tiene que seguir siendo. Ignoran que estamos en el siglo XXI y que están vulnerando todas las normas, incluida la ley de Igualdad, a la que las cofradías también están sometidas. He tenido que escuchar que las mujeres no tienen fuerza para sacar un trono cuando hay hombres enclenques a los que nadie cuestiona.

- ¿No se ha manoseado demasiado la palabra tradición?

- Los hombres se escudan fundamentalmente en la tradición, en que las cofradías siempre han sido un espacio de hombres, pero también en que las mujeres no tenemos tiempo o en que no podemos llevar un trono porque no tenemos fuerza... Yo creo que la mujer no puede perder el tiempo en tonterías, trabaja dentro y fuera de casa, se ocupa de los hijos, es la que cuida de los mayores. Si al final son todo obstáculos, desiste.

- ¿Forma parte de su estrategia aburrirlas?

- La estructura actual de las cofradías no es la ideal para que la mujer se integre. Aceptan que tenga presencia en la hermandad, pero si convocan las reuniones a las nueve de la noche y terminan a la una de la madrugada, una madre con hijos no va a poder estar. No es que te aburran, es que es incompatible con su ritmo de vida.

- ¿Qué opina de que se acuerden de la mujer solo cuando faltan hombres?

- Es interesado, pero bienvenido sea, porque una vez que entras ya es difícil salir.

- En el Puerto de Santa María, dos cofradías expulsaron a sus costaleras después de 11 años porque los nuevos capataces decidieron acabar con las cofradías mixtas...

- Ante eso solo queda abandonar o recurrir al Obispado.

- Usted fue una pionera al entrar en la junta directiva de una cofradía. ¿Cuánto se ha avanzado en estas cuatro décadas?

- En Málaga, muchísimo; en Sevilla, muy poco y en Zamora, casi nada. Cada sitio tiene sus peculiaridades. En los años 70, los tronos se quedaron vacíos en Málaga, no había hombres que los sacaran porque el dinero no les compensaba. Quienes salían de nazarenos tuvieron que encargarse de llevarlos y fue entonces cuando las mujeres cubrieron ese lugar.

- También ha sido mayordomo de trono, dirigiendo a 170 hombres.

- Durante dos años y nunca empotré el trono contra ningún escaparate (risas).

- ¿Cuál ha sido la impertinencia más grande que ha tenido que escuchar sobre la mujer cofrade?

- Me indigna cuando dicen que la mujer no puede llevar un trono porque va a rozarse o que solo tiene que ser camarera de la Virgen porque es el mejor cargo en la cofradía. ¡Como si la mujer fuera idiota!

Hitos femeninos en la Semana Santa

Decreto Asenjo
La Semana Santa de 2011 en Sevilla pasará a la historia por ser la primera en la que las mujeres tuvieron derecho a salir de nazarenas en todas las cofradías. Un decreto publicado por el arzobispo, Juan José Asenjo, estableció la «plena igualdad de derechos» entre los miembros de las hermandades «sin que fuera posible discriminación alguna por razón del sexo, incluida la participación en la Estación de Penitencia».
1983
Año en que se reformó el Código de Derecho Canónico. Desde entonces, se alude a las cofradías como una asociación de fieles, sin distinguir entre hombres y mujeres.
Ultimátum en Zamora
Cuatro hermandades zamoranas tuvieron que cambiar sus estatutos el pasado año y permitir el acceso de la mujer tras el ultimátum dado por el obispo Gregorio Martínez. Eran las últimas que se resistían a acatar la ley y convertirse en mixtas.
Reductos machistas
Dos de las cofradías más históricas de León (Dulce Nombre de Jesús Nazareno, y Minerva y Veracruz) mantienen a día de hoy el veto para que las mujeres sean miembros de pleno derecho y puedan participar en las procesiones en igualdad con los hombres.
Pregones «históricos»
Este año, por primera vez en su historia, el pregón de la Semana Santa de Sevilla lo ha dado una mujer (Charo Padilla). Lo mismo ha ocurrido en Guadalajara (Raquel Escarpa).

- ¿Qué aporta una mujer cofrade en el siglo XXI?

- Una mujer es capaz de hacer todo lo que hace un hombre y, además, parir. Rechazar a las mujer es desperdiciar a la mitad de la población y no nos podemos permitir ese lujo. Las cofradías perviven porque lo quiere la gente, pero no podemos olvidar que hay momentos de alza y otros de crisis. Estamos en una sociedad aconfesional y no somos el ombligo del mundo. Minusvalorar la participación de la mujer no es acertado.

- Hasta el verano pasado había dos cofradías en Zamora que vetaban la entrada de las mujeres. ¿Están ya superados los reductos machistas?

- En absoluto. Todavía hay cofradías (en León, por ejemplo) donde no te dejan entrar ni como hermana.

- Salvo el golpe en la mesa que supuso el decreto Asenjo, que obligó en 2011 a las cofradías sevillanas a admitir nazarenas, ¿cree que la Iglesia ha sido demasiado tibia en ocasiones?

- Las cofradías, como asociaciones religiosas que son, dependen del obispo de turno. Está en su mano la decisión final, pero hay algunos que consideran una barbaridad el veto a la mujer y toman cartas en el asunto. Luego hay otros a los que le importa un bledo si entran o no mujeres en las cofradías.

- Esa actitud no parece muy consecuente con los principios de la Iglesia...

- El mensaje de Cristo es inclusivo, pero la Iglesia como institución es otra historia. No está bien que un obispo mire para otro lado cuando una mujer pide amparo para que se cumplan sus derechos.

- ¿Cuáles son las prioridades ahora en esta lucha por la igualdad?

- Que desaparezcan las cofradías exclusivamente masculinas o femeninas, que también las hay.