«La Semana Santa de Caravaca es la gran desconocida, pese a ser la más antigua de la Región»

Ricardo Hoyos. / J. F. R.
Ricardo Hoyos. / J. F. R.

Ricardo Hoyos Martínez, cabo de andas del Cristo de la Misericordia

JUAN F. ROBLES

Ricardo Hoyos (Caravaca, 1967) está al frente de los anderos del Cristo de la Misericordia desde hace 18 años. La invitación de un amigo para hacerse nazareno le llegó cuando formaba parte de la peña caballista Jeque. No dio el paso él solo, convenció a varios familiares y amigos de su peña para que saliesen como anderos y, desde entonces, asumió la responsabilidad de dirigir a medio centenar de personas durante las distintas procesiones en las que participan las imágenes de su cofradía.

-¿Desde cuándo está al frente de los anderos del Cristo de la Misericordia?

-Comencé como cabo de andas a la vez que me incorporé como cofrade en abril del 2001, hace 18 años.

-¿Qué recuerda de la primera procesión?

-Los recuerdos de la primera procesión son muy emotivos. Éramos un grupo de amigos que nunca habíamos sido nazarenos y no sabíamos cómo saldría la experiencia. Decidí dar el paso por agradar a mi amigo Bartolomé Caparrós. Después, me tocó convencer a este grupo de amigos para salir. Luego, casualidades de la vida, supe que mi padre había llevado el trono como conductor durante muchos años, ya que antes se llevaban en unos chasis con ruedas.

-¿Cómo se siente cuando procesiona con su cofradía?

-La sensación personal es de emoción, respeto y devoción. A lo largo de estos años, he acudido a la iglesia de la Concepción, que es la sede de nuestra cofradía, en muchas ocasiones. Allí, he rezado junto a las imágenes por diversos motivos. La imagen a la que tengo más devoción es el Señor del Balcón, al que he estado más unido.

-¿Cómo son los momentos previos?

-De nerviosismo, mezclados con la emoción de que ha llegado el momento tan esperado. Quieres que todo salga según lo previsto, tienes a 50 anderos a tus órdenes, pendientes de tu voz y, quieras que no, es una gran responsabilidad.

-¿Cómo animaría a alguien a unirse a una cofradía?

-Pedir a la gente que se incorpore a las filas, como penitentes, o a los tronos, como anderos, de la Semana Santa caravaqueña siempre ha sido un reto para todas las cofradías; es difícil convencerles. Cuando se produce alguna incorporación es porque es familiar o amigo de alguno de los que ya forman parte de la cofradía. Pero también es verdad que, una vez que experimentan esa sensación personal, muy pocos abandonan la cofradía.

-En su labor como cabo de andas, ¿cuál es el momento más difícil?

-La salida de la iglesia de la Concepción en la noche del Viernes de Dolores, cuando realizamos el encuentro con la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, pues el ancho del trono apenas deja cinco centímetros a cada lado. Otro momento difícil es cuando realizamos 'la levantá', porque alzamos el trono con el brazo recto de los anderos y con casi 1.200 kilos es bastante peligroso. Otro momento muy complicado es la subida de la cuesta de la calle Gregorio Javier, cuando procesionamos en la noche del Viernes Santo, con el Cristo de la Misericordia. Su altura coincide con los balcones de la casa del conde, junto con la casa del museo del Bando de los Caballos del Vino y, para poder pasar, en un punto en concreto del balcón, la cruz del Cristo entra en el balcón por el lado derecho y, al siguiente paso del trono, entra en el otro balcón del lado izquierdo, coincidiendo con la parte más empinada de la cuesta. Quizás sea uno de los momentos más extraños de las procesiones de nuestra cofradía y el más desconocido para todos.

-¿Cómo calcula cuándo y dónde parar?

-Normalmente, y puesto que el recorrido siempre es el mismo, lo que llamamos la 'carrera tradicional', ya es costumbre de todos los años parar en los mismos sitios, teniendo en cuenta si has terminado una cuesta, si la calle está en desnivel o si acabas de pasar una esquina complicada.

-¿Cómo se coordinan los tronos que participan?

-Es algo pendiente de realizar. Algunos años, con ayuda de personas encargadas de dirigir las procesiones, se ha mejorado, pero deberíamos tener alguna reunión entre las cofradías para concretar este punto.

-¿Alguna idea para que la Semana Santa de Caravaca se conozca?

-Es la gran desconocida en la Región, pese a que se trata de la más antigua de Murcia y una de las más antiguas de España, documentada en 1532, coincidiendo, precisamente, con la fundación de nuestra cofradía, la Cofradía de Nuestra Señora de la Concepción, que junto con la de San Juan de Letrán iniciaron la primera procesión. Además, poseemos dos tallas de la escuela de Salzillo, otras dos del siglo XVI y un casco antiguo precioso.