Albudeite celebra 'la quema de Judas' pese a la amenaza de lluvia

El encuentro que se ha celebrado a las puertas del templo./LV
El encuentro que se ha celebrado a las puertas del templo. / LV

Con este acto termina la semana santa de Albudeite, que vio como las dos procesiones del Viernes Santo tuvieron que ser suspendidas por la lluvia

José Luis Piñero
JOSÉ LUIS PIÑERO

Este domingo se celebró en Albudeite una de las tradiciones más ancestrales de la Región de Murcia, 'La quema de Judas'. Una tradición que viene como consecuencia de convertir al Judas Iscariote, apóstol de Jesús, en culpable de la traición y muerte de Jesucristo, y de ahí que el pueblo haya dirigido sus iras contra él, siendo la palabra 'Judas' como sinónimo de traidor y utilizada como insulto. Sus orígenes parecen remontarse incluso a la Edad Media.

Tras el encuentro del Resucitado, aparecieron un grupo de hombres y tomaron en volandas al Judas que, tras ser arrancado de su sitial por una multitud que pedía su linchamiento, fue quemado en un árbol o barandilla próxima, presenciándose su purificación por medio del fuego.

El Judas quemado en un árbol.
El Judas quemado en un árbol. / LV

Encuentro sin procesión

Al mediodía del domingo de resurrección, tras la misa mayor, y debido a la amenaza de lluvia, los albudeiteros y visitantes no disfrutaron de la procesión y solo pudieron ver el encuentro de las imágenes del Corazón de Jesús, San Juan Evangelista y Nuestra Señora de los Remedios, patrona de la villa, sin el Niño que porta, el cual fue llevado por el Hermano mayor de la Cofradía. El encuentro se realizó en las puertas del templo parroquial de la Virgen de los Remedios, y la imagen del Corazón de Jesús hizo tres reverencias a su Madre, que ésta devolvió. Era el momento del Encuentro. Tras la última reverencia el Hermano mayor colocó al Niño en el brazo de la Virgen. Seguidamente fueron introducidas las tallas en el templo mientras sonó el himno nacional.

Con este acto termina la semana santa de Albudeite, que vio como las dos procesiones del Ciernes Santo tuvieron que ser suspendidas por la lluvia.