El Yacente teje las últimas puntadas a la Pasión en la tarde del Sábado de Gloria

Un momento del cortejo./Edu Botella / AGM
Un momento del cortejo. / Edu Botella / AGM

Las tallas de esta cofradía, que parte desde San Juan de Dios, se encuentran entre las más antiguas de la ciudad

Antonio Botías
ANTONIO BOTÍASMurcia

Casi asomada sobre la luz de la Resurrección, la cofradía del Yacente cerró en la noche de este sábado la Semana de Pasión con su ya tradicional cortejo de túnicas blancas y recogimiento por el corazón de una Murcia a las puertas de las primeras vigilias pascuales y que en la mañana de este domingo desembocan en el único desfile de Gloria de la Semana Mayor.

Durante toda la tarde, las principales arterias del centro se vieron muy concurridas de público que, además, aprovechaban para adelantar sus compras, de cara a los próximos días de fiesta, en los grandes almacenes. Y muchos, de tienda en tienda, se encontraron con la estación de penitencia que cada año propone el Yacente.

Fueron los últimos instantes de silencio y fervor que, cada vez en mayor número, muchos nazarenos murcianos celebran en el llamado Sábado de Gloria. Penitentes de túnicas blancas, que simbolizan el luto hebreo, portando cirios y que antecedían al Pendón Mayor de la institución. El primer paso del desfile es el Santísimo Cristo Yacente, una imagen atribuida a Diego de Ayala y que se remonta al siglo XVI. El trono es de Cascales y lo alzan 26 estantes.

Cortejo riguroso, de detalles cuidados hasta la perfección, discurre por Murcia con una solemnidad admirable. Son las últimas oraciones a Cristo que pasa muerto antes de que el mundo celebre la Pascua. La cruz alzada anuncia la llegada del segundo paso. Se trata del trono de Nuestra Señora de la Luz en su Soledad, que fuera imaginada en el siglo XVII por algún maestro próximo a Pedro de Mena.

Más fervor cada año

Gran fervor despierta cada año su salida desde la iglesia museo de San Juan de Dios. Detrás de ella ya no desfilará por Murcia ningún trono de Pasión. Aunque se trata de una cofradía joven, estas dos tallas son de las más antiguas que se procesionan en Murcia.

Los hermanos del Yacente recorrieron el corazón cofrade de la ciudad y encandilaron por su sencillez y el clima de oración que creaban a su paso. Austero y sobrio cortejo, que viste de blanco en señal de luto hebreo, donde no se entregan caramelos y se celebra una estación de penitencia a las puertas de la Catedral de Santa María. La ciudad aguarda así expectante a la mañana de este domingo, con la salida de la procesión de la Archicofradía del Resucitado que llenará de algarabía y pasodobles otra de las más bellas jornadas que se celebran en Murcia. Se acaba así la Semana Santa del año 2018 y, a partir de este mismo domingo y sin retraso alguno, comienzan los preparativos para la que inundará las calles de la ciudad durante la próxima primavera de tradición, historia, arte y fervor.

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