El sentimiento nazareno como herencia

Isaac, Gonzalo y José Guillén, junto al paso de la Virgen del Primer Dolor./Edu Botella / AGM
Isaac, Gonzalo y José Guillén, junto al paso de la Virgen del Primer Dolor. / Edu Botella / AGM

José, Isaac y Gonzalo son tres generaciones de una misma familia que portan el paso de la Virgen del Primer Dolor, manteniendo viva una tradición que empezó con el bisabuelo hace más de 50 años

ANTONIO GILMurcia

En la tarde del Sábado de Pasión, un grupo de cofrades se congregan a la puerta de la iglesia murciana de San Juan de Dios. Aguardan el momento de trasladar a la Virgen del Primer Dolor al encuentro con los tronos de San Juan Evangelista y el Cristo de la Salud en la plaza del Cardenal Belluga. Hasta aquí, puede tratarse de una escena típica que se reproduce en infinidad de rincones de España durante estos días de ceremonias sagradas. Sin embargo, esta cuenta con una particularidad: entre los estantes se reúnen tres generaciones de una misma familia.

Los Guillén son José, Isaac y Gonzalo. Esta tradición familiar se remonta más de medio siglo. «Empezó mi padre cuando la Cofradía de la Salud decidió sacar otro trono, la Virgen, y nombra a mi padre Cabo de Andas», explica José Guillén, de 63 años, que se incorporó a los 15. Su padre también fue estante en Viernes Santo y en la procesión de los 'coloraos', lo que le permitió vivir muy de cerca la Semana Santa desde pequeño y convertirse en un «nazareno de base», afirma. Desde entonces, en la familia han seguido su camino. Isaac Guillén ya ha cumplido un cuarto de siglo y este año, también a sus 15, su hijo Gonzalo completa la cuarta generación de la familia con la Virgen del Primer Dolor a hombros. Para el más joven, como para sus familiares, representa «un orgullo».

La escultura que porta la familia fue obra de Francisco Salzillo, que la creó en torno a 1740. Después del Encuentro, vuelven a San Juan de Dios, un templo con inspiración en la obra del artista napolitano Gian Lorenzo Bernini. Ubicado entre el río y la Catedral, es la sede de la Cofradía de la Salud. Desde ahí también partirán en su día grande, el Martes Santo, cuando celebran su procesión principal, según describe José Guillén. Entre sus pasos, destacan el Cristo de la Salud, uno de los más antiguos que recorren la ciudad de Murcia en Semana Santa –data de entre los siglos XV y XVI-, o 'María, Consuelo de los afligidos', que en 2018 se convirtió en el primer paso de la ciudad de Murcia portado íntegramente por mujeres, 40 en total.

Sin embargo, el menor aún tendrá que esperar algo más para sumarse a la procesión. «Te vas a probar un par de 'añicos' en el encuentro, para que vayas cogiendo tablas», le comenta su abuelo, y cuando cumpla la mayoría de edad, ''túnica y los martes», añade. José Guillén, debido a su edad, ya sólo participa los sábados, pero sigue vinculado a todo lo relacionado con la cofradía, que en 2007 le nombró Nazareno de Honor. Su hermano incluso recibió el honor de ser designado Nazareno del Año, pero acabó dejándolo. En cambio, él nunca lo ha dudado: «Yo siempre fiel». Su hijo Isaac transmite el sentimiento que explica que la tradición continúe: «Cuando llegan estas fechas se esperan mucho las procesiones y nosotros estamos encantados de seguir saliendo». Y concluye: «Siempre tienes ese pequeño gusanillo, esa pequeña pasión que parece que forma parte de ti».