La lluvia obliga a suspender la procesión de la Soledad

Varios cofrades de la Sangre, ayer, tras conocer la noticia de la suspensión del desfile de la Soledad. / Guillermo Carrión / AGM
Varios cofrades de la Sangre, ayer, tras conocer la noticia de la suspensión del desfile de la Soledad. / Guillermo Carrión / AGM

El pronóstico de más chubascos durante la tarde aconsejó no sacar a las calles este segundo desfile de la Sangre

Antonio Botías
ANTONIO BOTÍAS

Sucedió lo que muchos ya esperaban. Las lluvias se cobraron ayer la primera procesión de esta Semana Santa cuando se conoció que el desfile de la Soledad, que la Archicofradía de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo saca a la calle el Jueves Santo, se suspendió por el mal tiempo.

Hasta el último instante aguardó la Archicofradía para decidir, como corresponde, si el segundo de sus desfiles salía o no a las calles. Pero se impuso, aparte de la evidente previsión de más chubascos, el sentido común. La riqueza de su patrimonio artístico obliga a la institución a protegerlo, por lo que la decisión fue aceptada por la mayoría de penitentes, estantes y mayordomos.

El anuncio de esta triste noticia provocó la desolación en muchos de los cofrades 'coloraos' que procesionan por la ciudad desde la arciprestal del Carmen. Al menos, gran parte de ellos pudieron disfrutar el Miércoles Santo del cortejo 'colorao', que sí pudo cumplir su estación de penitencia sin ningún problema.

En esta segunda procesión, los cofrades cambian el color rojo tradicional de 'Los Coloraos' por el negro del luto. Así, unos trescientos nazarenos vestidos con túnica negra ribeteada con un contorno rojo tenían previsto salir a las 18.30 horas, acompañados por sus tres pasos: Cristo de la Redención, de Antonio Jesús Yuste Navarro (2017), Cristo del Amor en la Conversión del Buen Ladrón, de José Hernández Navarro (2011); y Nuestra Señora de la Soledad del Calvario, de Antonio Campillo Párraga (1985).

Cuando se fundó la procesión en 1980, se conocía como la del Retorno, hoy de la Soledad, y hasta hace poco desfilaba durante la noche, adentrándose en la madrugada del Viernes Santo. Anteriormente, cuando era la procesión del Retorno, salía a la calle en la noche del Viernes Santo, recogiéndose en la madrugada del Sábado.

Los integrantes de este cortejo no dan ningún tipo de obsequio durante el recorrido procesional y guardan silencio durante las tres horas que permanecen en la calle. Los estantes no llevan la túnica huertana, llevan túnica larga negra con vivos rojos y sandalias en vez de túnica corta, medias y esparteñas. Los mayordomos visten la túnica bermeja, como ya lo hicieran Miércoles Santo.