A pesar del temporal de viento y lluvia que este miércoles por la tarde descargó sobre la ciudad, cientos de personas siguieron el traslado de la imagen de Jesús del Gran Poder desde el convento de las Madres Capuchinas, en El Malecón, hasta la iglesia de San Nicolás.

Tal y como habían anunciado parte de sus estantes, toreros como Rafaelillo y José Soler, y otra veintena de compañeros, no portaron el trono en protesta por la sanción impuesta por la directiva de la Cofradía del Santísimo Cristo del Amparo y María Santísima de los Dolores a José Antonio Soler. Este, hijo del matador José Soler, fue expedientado porque en la procesión del Viernes de Dolores de 2017 permitió que su hija, de 4 años, le acompañara en un tramo del desfile por Belluga «desobeciendo», según consta en el comunicado de la cofradía, las órdenes del cabo de andas.

La sanción le prohíbe portar el trono de Jesús del Gran Poder, popularmente conocido como el 'Cristo de los toreros', tanto en la procesión de este Viernes de Dolores como en el traslado de este miércoles y en el regreso de la imagen de Nicolás de Bussy al convento de las Madres Capuchinas. El obispado ratificó la sanción de la cofradía a este estante y el Cabildo Superior de Cofradías también ha dado la razón a la directiva del Amparo.