Solo quedan 1.400 sillas a la venta para presenciar los desfiles bíblico pasionales

La lluvia no impidió en la tarde del pasado viernes que decenas de lorquinos acudieran al tradicional Vía Crucis al Calvario del Paso Morado./Paco Alonso / AGM
La lluvia no impidió en la tarde del pasado viernes que decenas de lorquinos acudieran al tradicional Vía Crucis al Calvario del Paso Morado. / Paco Alonso / AGM

Las cofradías blanca y azul creen que de seguir el ritmo actual, en unos días podría colgarse el cartel de 'no hay localidades'

Pilar Wals
PILAR WALSLorca

Si aún no tiene una silla para presenciar los desfiles bíblico pasionales de Jueves y Viernes Santo y su intención es hacerlo, adquiérala a ser posible hoy mismo. Las tribunas se agotan a un ritmo superior al del pasado año, cuando se colgó el cartel de 'no hay localidades' tres días antes de que estos se celebraran. Blancos y azules creen que este año será mucho antes, porque les quedan unas 1.700 sillas.

«Llevamos unos años en que las sillas se agotan. La pasada Semana Santa se vendió todo y esta, por el camino que vamos, parece que nos quedaremos sin localidades antes de lo que preveíamos», afirmó el presidente de la Hermandad de Labradores, Paso Azul, José María Miñarro González. En el Paso Blanco, su presidente, Lázaro Soto Muñoz, se muestra satisfecho con la venta de sillas para Jueves y Viernes Santo. «Va muy bien. Lo más probable es que estén todas vendidas antes de Semana Santa», argumentó.

A pesar de ello, ambos son tajantes en sus opiniones acerca de una posible ampliación de la carrera. «Tiene la medida justa para el espectáculo que ofrecemos. Más larga sería ir en detrimento del desfile. Es un tema que descartamos. Si no hay localidades, habrá que esperar al año siguiente», señalan al unísono.

Para los desfiles de Viernes de Dolores y Domingo de Ramos se ponen a la venta 9.528 localidades. Estas llegan hasta las 11.000 el Jueves y Viernes Santo al cerrarse calles y garajes. Los abonos, sillas que pertenecen a los mayordomos blancos y azules y que pagan mes a mes, constituyen casi el 50% de la carrera. Muchos de estos abonos son históricos y han sido heredados por hijos y nietos de los primeros que los solicitaron. Los abonos se sitúan en la zona central a uno y otro lado de la Presidencia. Los que pretendan comprarlos deben saber que en el caso del Paso Azul estos se sitúan ya a la altura de la calle Serrallo y en Musso Valiente. En el Paso Blanco están en la Alameda de Menchirón y en Ramón y Cajal.

Aunque hace años los abonos sufrieron un importante descenso, provocado por la crisis y los terremotos, nuevamente viven un resurgir. Muchos son los mayordomos tanto blancos como azules que optan por adquirir un metro de sillas (dos en cada una de las cinco filas) que pagan en cómodos plazos mensuales. «Es habitual que los mayordomos tengan un metro de sillas donde presenciar los desfiles y acoger a los invitados que esos días llegan a la ciudad», afirma Matías Martínez Luz, responsable de la venta de sillas en el Paso Azul.

Su homólogo en el Paso Blanco, Domingo Lizarán, apunta como dato significativo la masiva compra de sillas de turistas extranjeros. «Hay reservas de Lituania, Inglaterra, Francia y Noruega». Se han registrado incluso desde Australia, aunque no será el primer año que acudan visitantes de ese país, ya que en años anteriores se han contabilizado desde las estadísticas ofrecidas por Turismo.

Unas 150 sillas permanecerán bloqueadas hasta que se inicie el montaje de las tribunas. Son las que corresponden a los lugares más inmediatos a donde se situarán las nueva farolas, tras la remodelación integral de la avenida de Juan Carlos I. Aún se desconoce el sitio exacto, por lo que se han bloqueado.

Este año la presencia de público es masiva en todos los acontecimientos en torno a la Semana Santa. El pasado viernes, a pesar de la lluvia, decenas de lorquinos y visitantes acudieron a cada uno de los Vía Crucis que se llevaron a cabo hasta el Calvario. En todos ellos, los paraguas fueron los protagonistas.

Más

Temas

Lorca
 

Fotos

Vídeos