La Serenata a la Dolorosa prende la Semana Santa en Lorca

El trono de la Virgen de los Dolores, tras cruzar el umbral de San Francisco esta medianoche, recibe los piropos de miles de azules. / jaime insa / agm
El trono de la Virgen de los Dolores, tras cruzar el umbral de San Francisco esta medianoche, recibe los piropos de miles de azules. / jaime insa / agm

Miles de personas aguardaron su salida esta medianoche

INMA RUIZ LORCA.

La madrugada se llenó de miles de almas azules, desde la avenida de Portugal hasta la Corredera, unidas por un solo sentimiento, el fervor por La Dolorosa. Después de un año de espera, los últimos minutos se hicieron horas para verla salir de nuevo de la iglesia de San Francisco. El milagro volvió a producirse a las 12 en punto de la noche, cuando se abrieron las puertas del templo en medio del silencio y se desató la locura. Comenzaba la Serenata a la Virgen de los Dolores y, con ella, la Semana Santa comenzó a impregnar la ciudad. Los 'vivas', los pañuelos al aire, la emoción, los llantos, las plegarias...

Los azules estallaron aclamando a su Virgen. Su trono, de plata repujada y adornado con rosas, descansaba sobre el hombro de 92 portapasos que, a ritmo pausado, cruzaron el umbral de San Francisco. La Agrupación Musical Mater Dolorosa, que acompaña a la talla de Capuz en todas sus salidas procesionales, interpretó el himno a la Santísima Virgen de los Dolores, una de las piezas que más identifican al Paso Azul. Los portapasos comenzaron a entonar la letra: «Virgen Nuestra de los Dolores, imploramos tu protección. Nuestras penas serán menores, si tenemos tu intercesión». Un buen número de azules entonó el cántico entre la multitud.

Nervios de un principiante

El capataz del trono desde que saliera por primera vez en andas en 2007, Fernando de San Mateo, reconoce que «cada año es como si fuera la primera vez, tengo siempre los nervios de un principiante y las anécdotas son cada vez distintas». Los portapasos saben muy bien lo que tienen que hacer, porque es casi imposible que escuchen las indicaciones entre tanta gente. «El fervor se muestra en Lorca de forma muy peculiar, impera el grito, la pasión desbordada», comentó a 'La Verdad'.

El día grande para el Paso Azul se inició ante las puertas de la iglesia de San Francisco, donde se desataron los 'vivas' y piropos a la talla de Capuz

La Asociación de Nuestra Señora de los Dolores dedicó todo el día de ayer a los preparativos de la Serenata. La talla de Capuz lució el manto azul que ideara para ella Francisco Cayuela en 1904. «Es una noche muy grande para nosotros», dijo emocionada la presidenta de la asociación Nuestra Señora de los Dolores, Joaquina Gil.

Siete minutos de delirio

La imagen permaneció ante las puertas del templo tan solo siete minutos, un número simbólico para la cofradía, que alude a los Siete Dolores de la Virgen. «Parecen segundos», reconoció el capataz. Transcurrido el tiempo fijado se cerraron las puertas ante el desaliento de los azules, que hoy, de nuevo, podrán ver a la Dolorosa en su primera salida procesional.

«Vendré a la Serenata a ver a la Virgen hasta que me muera, cada día lo siento más, me emociono mucho», dijo convencido un veterano azul, José Llamas, que a sus 82 años no se ha perdido este acontecimiento desde su origen, en los años 50. En esos tiempos no era como ahora. Recordó que no había más de medio centenar de personas en la puerta de San Francisco que, por aquel entonces, no se abría. El acompañamiento musical eran los laúdes y bandurrias de una academia de música de la calle Cueto.

La única imagen religiosa en la primera procesión

La titular de la Hermandad de Labradores procesionará esta noche acompañada de cientos de mujeres ataviadas con la clásica mantilla española. La Virgen de los Dolores será la única imagen religiosa de la primera procesión del ciclo pasional lorquino. «Es la protagonista, toda la procesión azul gira en torno a ella, siempre ha sido así», dijo a 'La Verdad' la presidenta de la Asociación de Nuestra Señora de los Dolores, Joaquina Gil. Desfilará en su trono de andas del orfebre sevillano Juan Borrero, que fue estrenado hace doce años. Hoy, a las 12 horas, se celebrará una misa en su honor en el templo barroco de San Francisco, cuajado de flores enviadas por cofrades, instituciones y devotos azules.

Más