La ‘quema del Judas’ y la procesión de la Encarnación anuncian la Resurrección

La 'quema de Judas' en la plaza de España, que presenciaron decenas de personas./Jaime Insa / AGM
La 'quema de Judas' en la plaza de España, que presenciaron decenas de personas. / Jaime Insa / AGM

Ambos actos tuvieron lugar este sábado, y esta mañana recorrerá las calles del casco antiguo el solemne cortejo de Jesús Resucitado

I.R. / A.S.Lorca

La ‘quema del Judas’, en la plaza de España, y la procesión de la Virgen de la Encarnación hasta la antigua iglesia de Santa María pusieron en la noche de este sábado el énfasis en lo que se considera como el anuncio gozoso de la Resurrección del Señor. Ambos actos están organizados por la Archicofradía de Jesús Resucitado, que tiene su sede religiosa en la colegiata de San Patricio. Previo a estos dos actos tuvo lugar en el templo, totalmente restaurado tras los terremotos de 2011, la solemne vigilia pascual. Al finalizar, en la plaza de España se celebró la tradicional ‘quema del Judas’, un simbólico acto que fue recuperado por la Archicofradía del Resucitado, que preside Irene Mondéjar Elvira, en el año 1999. Consiste en la quema de un muñeco con forma humana acompañada de tracas y fuegos artificiales como antiguamente se hacía en muchas plazas de la ciudad en la celebración del Sábado de Gloria.

Este espectáculo, que congregó a numerosos lorquinos y forasteros, fue el preámbulo de la procesión que trasladó la imagen de María Santísima de la Encarnación y Asunción, a hombros de cofrades, desde San Patricio a la antigua iglesia de Santa María, actualmente en restauración tras los importantes daños producidos por los seísmos de 2011. Hasta ese año la imagen quedaba allí durante toda la noche, cuidada y venerada por los vecinos del barrio.

Ahora, tras el canto de una salve, la imagen retornó a la colegiata de donde volverá a salir a primera hora de la mañana para participar en el acto del encuentro, previo al inicio de la solemne procesión que conmemora la Resurrección de Jesús, el acontecimiento más importante que se recuerda en Semana Santa.

Cortejo por el casco antiguo

La Virgen de la Encarnación, durante su procesión a la iglesia de Santa María.
La Virgen de la Encarnación, durante su procesión a la iglesia de Santa María. / Jaime Insa / AGM

La celebración se rubrica con un cortejo procesional cuya salida, desde la colegiata, está anunciada para las once y media de la mañana. Previamente, en la plaza de España, tendrá lugar el encuentro entre la Virgen de la Encarnación, que habrá salido del templo una hora antes para realizar un recorrido por los barrios de Santa María y San Juan, y Nuestro Señor Jesús Resucitado. Este acto, en el que están presentes los estandartes y representaciones de las cofradías de Semana Santa que posteriormente participaban en la procesión, constituye uno de los momentos más emotivos de esta luminosa procesión.

El cortejo deja un año más al margen de su recorrido la calle de Selgas, debido el mal estado del pavimento de la misma. Por tanto, el itinerario a recorrer, tras abandonar la plaza de España, será por Álamo, seguirá por General Eytier y Granero, para enlazar con Fernando el Santo y Alfonso X y pasar por Corredera hasta el cruce con Álamo y retornar a la colegiata. Las imágenes de la Virgen y el Resucitado, esta última una talla de Roque López, irán a hombros de cofrades y recibirán, por medio de flores y aleluyas, el homenaje de los fieles.

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