Las previsiones meteorológicas limitaron el número de carrozas en Lorca

Caballería del rey Salomón, con mantos bordados en morado, azul, verde y rojo. / FOTOS: PACO ALONSO / AGM
Caballería del rey Salomón, con mantos bordados en morado, azul, verde y rojo. / FOTOS: PACO ALONSO / AGM

I. RUIZ LORCA

La imponente carroza de Cleopatra, la Visión Apocalíptica de San Juan ('La Bola') y la carroza de Nabucodonosor II son algunas de las icónicas piezas de los pasos Azul y Blanco que fueron sacrificadas este año por la amenaza de lluvia. El mal pronóstico del tiempo obligó a retirar del cortejo de las dos principales cofradías algunas de sus carrozas más vistosas para reducir la duración de la procesión. No faltó a su cita con el público el emperador Nerón. El personaje no defraudó en su actitud provocadora, devorando un muslo de pavo.

El poder de Roma quedó también representado con las veloces cuadrigas de los emperadores de las distintas dinastías, señas de identidad de blancos y azules. La destreza de los aurigas fue jaleada por la grada, como si de un circo romano se tratase.

La caballería del grupo de las tribus de Israel, los reyes Salomón y David en carros triunfales con sus respectivas escoltas y la reina de Saba en su lujosa carroza, acompañada de esclavos abisinios, fueron fiel reflejo de la época de esplendor que vivieron estos personajes.

El grupo de los etíopes con sus acrobacias sobre los caballos sin montura, el tirano Ptolomeo IV y la reina Meiamén, en su carroza de estilo egipcio, formaron parte de la galería de la procesión de Viernes Santo.