El Paso Azul estrena el grupo de Marco Antonio y los paños de Julio César

El director artístico del Paso Azul (c) comenta con un grupo de azules los detalles de los nuevos bordados./
El director artístico del Paso Azul (c) comenta con un grupo de azules los detalles de los nuevos bordados.

En el taller de bordados de la hermandad estuvieron hasta la madrugada de ayer ultimando los nuevos mantos

INMA RUIZ LORCA

Marco Antonio lucirá en la procesión del Jueves Santo un nuevo manto de grandes dimensiones en el que las trece bordadoras de la Hermandad de Labradores dieron las últimas puntadas en la madrugada de ayer, tras un intenso año de trabajo. El personaje lo lucirá en la procesión de Jueves Santo, en un nuevo carro de estilo romano arrastrado por tres caballos. Los estrenos de la cofradía fueron presentados ayer en el Museo Azul de la Semana Santa (Mass) por el presidente del Paso Azul, José María Miñarro, y por el director artístico, Miguel García Peñarrubia.

En el manto de Marco Antonio, bordado en terciopelo granate, destaca un gran medallón central en el que se muestra al militar, junto a Cleopatra, observando la flota de navíos atracada en el puerto de Alejandría, con el faro al fondo. En la parte inferior, figura una escena de la batalla naval de Actium. Enmarca el manto una greca bordada en oro y una ornamentación compuesta por delfines y flores de loto. En el cuello de la pieza, de color negro, se ha bordado un medallón con la imagen de Neptuno, dios del Mar, una alegoría al carácter naval de la batalla. El personaje de Marco Antonio, que lucirá en su salida en procesión peto y casco romano, irá acompañado por una escolta de ocho esclavos.

La carroza de Julio César lucirá dos paños nuevos que, de forma tradicional, han vestido el palio del carro triunfal del cónsul romano. El manto que se situará en la parte delantera, de color verde oscuro, es una alegoría que celebra el éxito de Julio César en la guerra de las Galias y la guerra civil de Italia. Aparece representada por una Victoria que porta una corona de laurel.

García Peñarrubia: «Se ha trabajado como desde tiempo inmemorial, sin trampa ni cartón»

El segundo paño representa un Hércules romano cubierto por la piel de un león. El manto, de terciopelo granate, lucirá en la parte posterior del carro del César y simboliza la gloria y los éxitos del general romano.

Ambos mantos han sido diseñados para la carroza y bordados a realce con canutillo de oro y seda matizada. Sustituirán a las históricas obras de Francisco Cayuela: el manto de terciopelo verde con un águila triunfal, símbolo de la gloria del César, y al de terciopelo granate con el busto de Apolo, dios de las artes y de las letras.

Capas en plata para el Yacente

La escolta romana del Cristo Yacente estrenará este año tres capas de terciopelo negro que han sido bordadas en plata. Cada una de ellas lleva un medallón central. En dos, el motivo es una calavera, una con una corona real y otra con una mitra papal. Simbolizan que la muerte nos alcanza a todos y nos iguala. La tercera representa la cruz de Jerusalén, emblema del Cristo Yacente. Son las mismas imágenes que aparecen en los paños mortuorios que caen por los laterales del trono del Yacente, explicó García Peñarrubia.

La cofradía enriquece su procesión romana con estas piezas a las que se ha dedicado un año entero

Otro de los estrenos de la cofradía es la vestimenta de Nefertari, que ya lució en la procesión del Domingo de Ramos. También se mostró un traje de esclava egipcia realizado en el taller de la asociación de Nuestra Señora de los Dolores, formado por voluntarias que durante todo el año realizan pequeños trabajos de costura y bordado en la sacristía de la iglesia de San Francisco.

El director artístico señaló que las bordadoras han trabajado con la técnica clásica «como se ha hecho desde tiempo inmemorial, sin trampa ni cartón». Añadió que, si algunos bordados «tienen derecho» a ser declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, «son los del Paso Azul. Otros alejan a Lorca de la candidatura». Agradeció a las bordadoras y a las asociadas «su esfuerzo y sacrificio».

El presidente de la Hermandad de Labradores precisó que las bordadoras del Paso Azul son «un ejemplo de profesionalidad y dedicación plena».