La lluvia reduce el desfile de Viernes Santo de Lorca pero no el fervor

Momento del desfile./Paco Alonso / AGM
Momento del desfile. / Paco Alonso / AGM

A pesar del mal tiempo, la procesión lorquina pudo celebrarse sin contratiempos, aunque adelantó su salida a las 20.15 y acortó su duración

INMA RUIZLorca

El desfile bíblico-pasional de Viernes Santo desafió a los elementos y, tras una agónica jornada en la que las cofradías vivieron con el alma en vilo cada evolución del parte meteorológico, la procesión más esperada salió a la calle ante un público completamente entregado al esfuerzo de sus pasos.

El Paso Encarnado y el Paso Morado sacrificaron su participación en el cortejo y la redujeron a una aparición meramente testimonial con sus estandartes, mayordomos y una banda. Ninguna de sus imágenes religiosas participó en la procesión para acortar su duración.

Cedieron todo el protagonismo al Paso Blanco y el Paso Azul, que liberaron la tensión del día de incertidumbre por la lluvia poniendo en la carrera una magnífica y emocionante procesión que dejó sin aliento al público de las tribunas.

La lluvia sorprendió al Paso Blanco al final de su procesión cuando su imagen titular, la Virgen de la Amargura, iba por mitad de la carrera. Los portapasos del trono avanzaron a paso rápido para evitar que se estropearan el valioso manto y palio declarados Bien de Interés Cultural.