El Resucitado llama a la juventud

Reparto de los dulces con huevo, ayer a las puertas del Paraninfo de la UPCT. /Pablo Sánchez / AGM
Reparto de los dulces con huevo, ayer a las puertas del Paraninfo de la UPCT. / Pablo Sánchez / AGM

El hermano mayor pide el compromiso de los veteranos y nuevas incorporaciones. La cofradía blanca otorga sus premios anuales a Julio Sarabia y a la Imprenta Nicomedes Gómez, durante el Cabildo de las Monas

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

El hermano mayor del Resucitado, Ramón Pérez Saura, sacudió ayer con su discurso las conciencias de los miembros más veteranos de las agrupaciones de la cofradía, a los que recordó que «todos somos resucitados y debemos sentirnos resucitados». Además, aseguró que está dispuesto a «dar cancha» a los jóvenes, precisamente para promover entre las nuevas generaciones ese sentimiento de pertenencia. Lo hizo ante unas 200 personas, en el Cabildo de las Monas, celebrado en el Paraninfo de la Universidad Politécnica de Cartagena, en el campus de la Muralla.

Antes de repartir decenas de monas de diversos tamaños, preparadas por Confitería La Fama y partir las cuatro más grandes, en uno de los patios del edificio, Pérez Saura hizo un llamamiento movilizador. «Para conseguir nuevos objetivos necesito vuestra ayuda», indicó. Y apostó por continuar con proyectos de modernización como la reciente adquisición de equipos propios de comunicación para coordinar mejor la procesión del Domingo de Resurrección. Además, aprovechó para desear que la meteorología sea benigna y no llueva el día 21.

Tras su llamamiento a que las nuevas generaciones «lideren la jugada» de la renovación y no teman preguntar ni cuestionar algunas cosas, Pérez Saura dio paso a la entrega de patentes a nuevos miembros, algunos de ellos de tan tierna edad como Julieta Legaz, llevada en brazos por sus familiares a recogerla en el escenario.

Julio Sarabia Ros, cofrade histórico, recibió el premio Resucitado de este año de manos de Pérez Segura, con los tres hermanos mayores que le precedieron, Bernardo Simó, Tomás Martínez Pagán y Benito Martínez Escolar, puestos en pie. El galardón le fue entregado por su sobresaliente dedicación al servicio de la hermandad.

Una labor meritoria

Nicomedes Gómez Guijarro recibió el trofeo de la misma categoría que premia a particulares e instituciones que han colaborado y ayudan a engrandecer la cofradía. La histórica imprenta Nicomedes Gómez aporta desde hace tiempo su buen hacer, su rapidez y su consideración en el servicio a las tareas que se le encarga el Resucitado, sin aspavientos y haciendo siempre honor a su lema. «seriedad, formalidad y calidad».

Asimismo, fueron condecorados ocho cofrades que superan los 25 años de antigüedad, así como cinco personas que llevan ese mismo tiempo en el piquete. Los ascensos suponen contar con nueve consiliarios nuevos: Yolanda Alcaraz, María del Carmen Roca, Ana Belén Pérez, Juan Francisco Ortega, Guillermo García, Juan Pedro Llamas, Ángel Maciá, Juan José González y Andrés Francisco Martín. También se incorporan trece mayordomos.

Por último, el pintor José Fernando Ortuño regaló a la cofradía una obra en la que retrata a la Santísima Virgen del Amor Hermoso. El hermano mayor le entregó un reconocimiento por ello.