El San Pedro acoge con «sorpresa» la protección cultural de su traslado

Imagen de archivo del traslado de San Pedro. /P. Sánchez/ AGM
Imagen de archivo del traslado de San Pedro. / P. Sánchez/ AGM

Gregorio Mármol
GREGORIO MÁRMOL

La declaración como «bien catalogado por su relevancia cultural» que ultima la Comunidad Autónoma para la procesión del traslado de San Pedro Apóstol descoloca a la propia agrupación california y también a la Armada. El vicepresidente ejecutivo sampedrista, José Blas Martínez, aseguró ayer que la incoación del expediente administrativo, anunciada en el Boletín Oficial de la Región el jueves, «nos pilla de sorpresa. No sabemos mucho más, porque no es un tema que haya pedido la agrupación».

Martínez aseguró no saber de dónde parte esa iniciativa que tiene como objetivo garantizar legalmente la protección del traslado del Martes Santo por el interés cultural del ritual de salida que cada año tiene como escenario el Arsenal.

Hace ahora cuatro años que un grupo de particulares vinculados a la agrupación pidieron la declaración de la procesión como bien de interés cultural (BIC). Hace dos años, la entonces consejera de Cultura, Noelia Arroyo, anunció en la presentación de la revista 'Tiara', ante directivos y hermanos sampedristas, la incoación del expediente administrativo. Finalmente, los técnicos de la Comunidad apostaron por la segunda figura de protección que establece la ley de Patrimonio, más acorde con el carácter inmaterial del ritual de salida de cada Martes Santo.

En la Armada tampoco interpretan positivamente la protección que la Comunidad pretende dar a la procesión, por las dudas sobre las obligaciones de conservación que puede comportar de los escenarios donde se desarrolla la ceremonia: el Muelle Juan de Borbón, la Plaza de Armas, la casa del almirante y la puerta principal. Según fuentes militares consultadas por 'La Verdad', hay mandos que ven en este trámite una «injerencia». Cabe recordar que hasta ahora, la Armada ha esquivado todas las peticiones para catalogar BIC el Arsenal.

Los servicios jurídicos militares revisarán la resolución y analizarán qué obligaciones comporta la previsible declaración de la procesión como bien catalogado.

Los afectados tienen un mes para presentar recurso de alzada. Si no están de acuerdo y quieren parar la catalogación, tendrán que demostrar que el traslado procesional carece de relevancia cultural.