«Paseo nostálgico» de un cofrade en Cartagena

Tomás Martínez Pagán, este sábado, durante el pregón./J. M. Rodríguez / AGM
Tomás Martínez Pagán, este sábado, durante el pregón. / J. M. Rodríguez / AGM

Tomás Martínez Pagán elogia la Semana Santa como gran «desfile de los sentidos» y seña de identidad. El pregonero evoca su relación con esta fiesta desde la infancia, lamenta la decadencia del casco histórico y pide conservar el «rico patrimonio»

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

«Y la procesión comienza a pasar, mientras yo me sorprendo de algo que no conozco en profundidad, pero cuyo espectacular vestuario, orden, música y tronos te hace estar tan atento y respetuoso ante el cortejo, que vives intensamente. Todo me sorprende, admiro hasta al cabo gastador de los granaderos marrajos, ese hombre alto y serio, que con una marcialidad digna de grandes tropas dirigía a sus hombres hacia el infinito y levantaba las palmas de todos los espectadores, y que con el paso de los años supe que era Francisco Girón. He visto, he sentido la procesión, pero no ha terminado, ¡no!; porque, al final, pasa el piquete haciendo vibrar al público que, levantándolo de sus asientos, rompe en enardecido aplauso. Toca entonces la retirada, pero antes mi padre nos lleva a Cañizares, otro emblemático local de la ciudad, señorial según yo recuerdo, con lámparas colgando de sus altos techos, y una exquisita pastelería elaborada por esa gran dinastía cartagenera que es la familia Román. Allí nos tomábamos un chocolate con bollos que me sabía a gloria celestial, antes de coger el autobús para regresar a casa».

«Nuestra seña de identidad más importante es la forma de desfilar. Hay que seguir siendo estricto» Marcialidad

Como el gastador que hacía ponerse en pie a los espectadores al paso de la procesión, Tomás Martínez Pagán levantó ayer una ola de admiración y de reconocimiento, entre al auditorio del pregón de la Semana Santa de Cartagena. Su documentada, crítica y emotiva intervención mereció el tributo de las cerca de mil personas que se dieron cita en El Batel, desde las ocho de la tarde hasta las diez de la noche.

Reivindicación del orden

En su discurso, el empresario, quien fue hermano mayor de la Cofradía del Resucitado (además de presidente de las fiestas de Carthagineses y Romanos y Cartagenero del Año 1997), evocó su relación con las procesiones desde su infancia. También repasó un sinfín de establecimientos vinculados a estas fiestas ('Puerto Rico', 'Chocolatería Espín', 'La Manchega'...), elogió a las cuatro hermandades, censuró el deterioro y la despoblación de calles por donde pasan los cortejos y llamó a conservar el «rico patrimonio» cultural e histórico ligado a las hermandades.

«Esperemos que las promesas sean realidad. Se debe aunar esfuerzos para una ciudad mejor» Catedral Antigua

En su «paseo nostálgico» por sus «vivencias», por «ese desfile de los sentidos que es nuestra Semana Santa», Martínez Pagán habló por momentos con la voz quebrada por la emoción. Junto a sus «vivencias», dio «opiniones» sobre los desfiles y la labor de las cofradías (del Socorro, California, Marraja y del Resucitado). También lanzó propuestas para mejorar los festejos, de Interés Turístico Internacional, y para recuperar y dar el máximo esplendor al patrimonio local.

El pregonero reclamó «no bajar la guardia» respecto al orden y la marcialidad como señas distintivas, y así «exigir a los penitentes que mantengan nuestra forma de sentir la procesión, aunque ¡eso exige sacrificios». Añadió que «la caridad es un punto fuerte que hay que seguir trabajando, y como cristianos debemos pensar en nuestro hermano desfavorecidos». Y, trayendo a colación los anuncios políticos sobre la restauración de la Catedral Antigua, instó a «aunar esfuerzos y conseguir objetivos comunes para una ciudad mejor, una iglesia en el siglo XXI y una imagen más atractiva de cara al exterior». En todo caso, avisó: «Esperemos que las promesas recientes se concreten en realidad. Tomemos buena nota».

«Tenemos que seguir trabajando en la caridad, pensar en nuestros hermanos desfavorecidos» Iglesia Católica

Como sugerencia, apuntó que la Junta de Cofradías «debe trabajar con las nuevas técnicas y tecnologías, para garantizar la difusión y el conocimiento de tan bella tradición, que hace que nuestra Semana Santa sea la mejor de España». Antes, desde la «humildad» con que encaró su alocución -donde junto a sus padres y vecinos de la Media Legua no olvidó a sacerdotes, maestros y cofrades y a su mujer, Paqui, y su hijo, Alejandro-, había dicho: «Yo no conseguí ninguno de los objetivos relacionados con la Junta de Cofradías».

Pero, claro, el hijo del lechero, el crío que nació «en una familia de agricultores, en la que el poco tiempo de que disponías se lo tenías que dedicar al auxilio laboral en casa», se había abierto en canal con «recuerdos que añoro y me duelen». Eso solo, y el largo aplauso del público, cuestionan que Martínez Pagán sea un hombre al que lleven la cuenta de los méritos. Por mucho que él se sienta «en deuda» con su «Trimilenaria», a la que pintó como «la ciudad que se transforma en su Semana Santa, donde el recuerdo de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, de forma plástica y ordenada, hace que muchos corazones de hombres y mujeres latan al ritmo del tambor».

Castejón celebra la respuesta al cambio de fecha de este acto de Cuaresma

«Cofrades y Ayuntamiento nos atrevimos a romper con una tradición, la que establecía que el pregón se celebraba el Viernes de Dolores. Y el tiempo ha demostrado que aquella decisión fue todo un acierto. Prueba de ello es este salón, repleto de público», celebró ayer la alcaldesa, Ana Belén Castejón. Y entregó el tradicional broche de oro a la Nazarena Mayor, María Consolación Pavía Galán. Además, el presidente de la Junta de Cofradías y hermano mayor de la Cofradía Marraja, Francisco Pagán, destacó la trayectoria del pregonero, Martínez Pagán. La abogada Lola Cayuela cantó una saeta y la Agrupación Musical Nuestra Señora de la Soledad interpretó marchas procesionales. En el escenario se dieron cita, también, el obispo de la Dióscesis de Cartagena, José Manuel Lorca; los hermanos mayores del resto de cofradías (Miguel Martínez, del Socorro; Juan Carlos de la Cerra, California; y Ramón Pérez Saura, Resucitado); el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras; el delegado del Gobierno, Diego Conesa; la presidenta de la Asamblea Regional, Rosa Peñalver; y el almirante de Acción Marítima, Juan Luis Sobrino.