La Llamada se congela en los 200.000 euros

Francisco Pagán, junto a Ana Belén Castejón, ayer en el balcón del Palacio Consistorial. / PABLO SÁNCHEZ / AGM
Francisco Pagán, junto a Ana Belén Castejón, ayer en el balcón del Palacio Consistorial. / PABLO SÁNCHEZ / AGM

Castejón anuncia una «colaboración» adicional, sin concretarla

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

Doscientos mil euros, ni más ni menos que el año pasado. Ni el fuerte viento, ni las expectativas de las cofradías de recibir más hicieron que a la alcaldesa, Ana Belén Castejón, le temblara el pulso cuando les entregó a sus representantes el cheque que congela la ayuda municipal, en el balcón principal del Palacio Consistorial. El año pasado hubo un aumento del 9%.

Unas 600 personas se enfrentaron a una tarde desapacible para escuchar, en la Plaza del Ayuntamiento, el clásico. «¡Música y a la calle!». Antes de eso, Castejón prometió una «colaboración» adicional para las agrupaciones, sin concretarla.

La alcaldesa dice que «un andamio en la fachada de Santa María no deslucirá las procesiones de Semana Santa» y pide que todos «arrimen el hombro»

Los hermanos mayores de las cofradías marraja, Francisco Pagán; california, Juan Carlos de la Cerra; del Socorro, Manuel Martínez Pastor; y del Resucitado, Ramón Pérez Saura, llegaron puntuales a las ocho y media de la tarde, entre los acordes de 'La Micaela'. También asistió el delegado del Gobierno, Diego Conesa. Una vez en el Palacio, comunicaron a Castejón la decisión de los cabildos, reunidos poco antes, de sacar a la calle las procesiones, a partir del 12 de abril, Viernes de Dolores.

En su papel de presidente de la Junta de Cofradías, Francisco Pagán coincidió con Castejón en su petición de «hermandad» entre todos los participantes en las fiestas procesionales y en la solicitud de que todos «arrimen el hombro». Pagán destacó que la implicación de los procesionistas no debe limitarse a contribuir al engrandecimiento de los desfiles, sino también a «volcarse en la caridad y en la ayuda a los necesitados», durante 365 días, porque el espíritu de la Semana Santa dura todo el año. También hizo votos por «una mayor participación de los jóvenes» y puso de manifiesto que la Semana Santa genera «riqueza y trabajo en la ciudad».

«En la madrugada del Viernes de Dolores, todos somos del Socorro», dijo Castejón, a continuación. «Y en la mañana del Domingo de Resurrección, todos nos sentimos del Resucitado», subrayó también. Y mencionó la Piedad Marraja y el Miércoles Santo calfornio, para hacer un llamamiento a la «unidad». «La sana rivalidad contribuye al engrandecimiento de la Semana Santa», añadió,

«Dejemos a un lado nuestras diferencias», dijo, en una intervención en la que se notó su intención de ser constructiva. También quiso insuflar optimismo a los procesionistas en relación a la rehabilitación de la Iglesia de Santa María de Gracia, que mantendrá la fachada oculta en Semana Santa. «Un andamio no va a deslucir las procesiones porque tenemos una Semana Santa única, llena de tradición y religiosidad», aseguró la primera edil.

Tras el acto, autoridades y procesionistas se trasladaron a la basílica de la Caridad, donde cantaron la Salve a la patrona.