«Estoy emocionada por poder cantarle a la Virgen de la Piedad en su procesión»

La cantaora Rocío Serrano, en el concurso de Cartagena./ A. Piedad
La cantaora Rocío Serrano, en el concurso de Cartagena. / A. Piedad

Rocío Serrano 'La Serrano' Cantaora de saetas

MALOLES CONESACartagena

Han pasado poco más de un par de años desde que la cantaora Rocío 'La Serrano' se introdujo en el difícil mundo de los concursos de saetas. Inquieta y ávida de nuevos desafíos comenzó su andadura por estos certámenes en Cartagena con el Concurso Nacional que la Agrupación de Portapasos de la Virgen de la Piedad organiza desde hace seis años. En aquella ocasión, pese a raspar el podio en cuarta posición, la sevillana se quedó con una espinita clavada. Tres ediciones más tarde, volvió para ganar y así lo consiguió el día 30 de marzo. Esta Semana Santa cantará en las calles de Cartagena.

- ¿Qué sensaciones tiene?

- Estoy realmente muy feliz. En 2016 un problema de voz me jugó una mala pasada y desde entonces este concurso era una asignatura pendiente que tenía con Cartagena. Durante estos años he trabajado mucho para ello y dicen que así, con mucho esfuerzo, es como se consiguen las cosas y ahora me siento muy recompensada. Con este tipo de concursos, me di cuenta tras mi paso por Cartagena, que es una gran oportunidad de darte a conocer en las plazas en las que desconocen nuestro nombre y nuestro trabajo. Sin duda, los certámenes funcionan muy bien para eso y me han ayudado mucho para mi trayectoria profesional.

- ¿Cómo afronta las actuaciones y combate los nervios?

- No tengo ningún ritual antes de subirme al escenario, como muchos artistas. Solo le rezo a mi abuela, que es la que me animó desde que era pequeña, y sinceramente cuando canto saetas no pienso en nada más. Yo soy muy creyente y las imágenes me conmueven mucho, entonces me meto tanto en la saeta y en lo que vivo en ese momento que no pienso que estoy en un concurso. Luego sí (se ríe) y nunca estoy contenta, siempre pienso que se puede hacer mejor.

- ¿Su pasión por las saetas le viene de herencia o es propia?

- Mis padres siempre me llevaban a ver las procesiones en Sevilla y por eso, desde bien pequeña he vivido con gran pasión la Semana Santa y de ahí, el cante, en especial, el de la saeta, que era el que le cantaban a las imágenes. Yo soy cantaora flamenca, pero me he sentido muy atraída por este palo, que dicen que no tiene mucho que ver con el flamenco en sí y que hay que sobre todo sentirlo. En la saeta eres tú y tu voz. Estás como desnuda delante de muchísima gente, por lo que tienes que darlo todo y no equivocarte. Conlleva un esfuerzo muy grande y requiere muchas y grandes facultades

- ¿Cómo se inspira para cada saetas?

- Todo depende de a quién le cante. Tengo muy en cuenta la plaza a la que voy, la imagen a la que le canto y el público que va a estar, entre otras muchas cosas. No tengo una saeta estándar que le canto a todas las procesiones. Por ejemplo, para la Virgen de la Piedad tuve que hacer un cambio de martinete yo misma, y que hice nada más enterarme de que iba a participar en la final del certamen. En resumen, las saetas requieren mucha preparación

- ¿Qué proyectos artisticos tiene?

- A cortísimo plazo, ya tengo reservada mi cita con Cartagena en Semana Santa, ya que le volveré a cantar a la imagen de la Piedad, aunque esta vez en procesión y desde un balcón. Estoy muy emocionada por ese momento, ya que es la primera vez que vengo a ver estas procesiones. Y de aquí a unos años, mi gran proyecto va a ser estudiar muy a fondo los cantes mineros. De hecho, llevo desde el año pasado tomando clases con Encarnación Fernández, quiero aprenderlos y hacerlo en la zona. Lo mismo que hice con la saeta que me fui al lugar donde creía que era el mejor para aprenderla, lo mismo haré con el cante minero. Quiero empaparme de esta cultura, de esta tierra.