Las cofradías vetan el paso del vía crucis del Cristo de la Misericordia por sus recorridos

Vallado y andamio del edificio en obras, en la entrada a la calle Mayor desde la Plaza de San Sebastián. / antonio gil / agm
Vallado y andamio del edificio en obras, en la entrada a la calle Mayor desde la Plaza de San Sebastián. / antonio gil / agm

El cortejo tiene permiso episcopal para pasar por la Puerta de Murcia, pero el equipo de gobierno le pide otro itinerario para no interferir en la ofrenda y en el desfile californio

EDUARDO RIBELLES CARTAGENA.

La Junta de Cofradías de Semana Santa pidió ayer al equipo de gobierno local que evite el paso del vía crucis del Cristo de la Divina Misericordia por las calles que forman parte del recorrido de la ofrenda floral a la Virgen de la Caridad y del itinerario de la posterior procesión california del Viernes de Dolores. El presidente de ese órgano y hermano mayor marrajo, Francisco Pagán, advirtió de que «interferirá» y «colapsará» el primero de los desfiles, y podría influir en la salida del segundo, algo que considera «inadmisible». El concejal de Interior, Manuel Mora, informó de que pedirá a sus organizadores un itinerario alternativo, para evitar problemas.

La asociación canónica que organiza ese cortejo tiene el amparo del Obispado para echar este año por la calle Jara, la Puerta de Murcia, Santa Florentina y la calle del Parque, ampliando su recorrido habitual. Por eso, las cofradías se han dirigido al Ayuntamiento para hacerle notar que la aglomeración que podría tener lugar no es la más adecuada, «en un escenario de 'alerta 4' antiterrorista», según Pagán.

El recorrido del vía crucis siempre ha sido el mismo. Sus integrantes sacan las imágenes del oratorio que poseen en un bajo comercial de la Plaza de la Merced. Preparan los tronos en el solar anexo, propiedad de la asociación religiosa y que se utiliza durante todo el año como aparcamiento de vecinos.

Hay temor a que las asociaciones que llevan las flores se topen con el desfile penitencial en la calle Santa Florentina

A media tarde, abre el cortejo una sencilla cruz, que da paso al trono de San Juan Evangelista. El año pasado fue escoltado, por primera vez, por agentes del Cuerpo Nacional de Policía. El segundo trono de la comitiva es el de la Virgen de los Desamparados, llevado a hombros por mujeres. La especial vinculación del desfile penitencial con las fuerzas del orden queda de manifiesto porque cuenta con una escolta de la Guardia Civil y otra de la de Policía Local, que acompaña a la imagen titular, el Santísimo Cristo de la Divina Misericordia . También cuentan con un piquete militar del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas del Ejército del Aire. El resto de los participantes viste traje negro, en lugar de capirotes. Es por ello que el fundador de la Asociación Canónica del Divino Cristo de la Misericordia, Francisco Cánovas, no considere el cortejo una procesión de Semana Santa y descarte utilizar hábitos religiosos.

Los hermanos mayores piden más control del ocio nocturno, que se ha desplazado a los bares de la calle Honda

El itinerario tradicional sale de la Plaza de la Merced. Los participantes enfilan las calles Duque y San Francisco y recorren la Plaza de San Francisco por sus lados oeste y norte. Hasta ahora, siempre han pasado sin problemas por la parte posterior de la Basílica de la Caridad (calle San Vicente) para volver por la Serreta y pasar delante del templo, de regreso hasta el punto de partida.

Atasco en la calle San Vicente

Las obras de reforma del edificio anexo a la Basílica de la Caridad obligan a mantener despejada este año la calle San Vicente. Todos los años, las agrupaciones que realizan la Ofrenda a la Caridad salían después por ese inmueble, de nuevo a la calle Caridad. Este año no será posible por las obras, así que la parte posterior de templo de la Patrona será utilizado para la salida de quienes lleven sus ramos a la Virgen.

Los organizadores del vía crucis presentaron una propuesta de recorrido distinto, para desatascar San Vicente. Solicitaron que se les permita ir hasta el Icue. El problema es que la duración de la ofrenda podría hacer coincidir a las últimas asociaciones cargadas con flores con el principio del vía crucis. Si para evitarlo, se decide retrasar su paso por allí, son los californios los que temen su influencia en los prolegómenos de la procesión del Cristo de la Misericordia y María Santísima del Rosario.

«Incompatibilidad horaria»

«Hay una clara incompatibilidad horaria que entendemos que puede tener remedio con un itinerario alternativo», aseveró Francisco Pagán. La Junta de Cofradías ha hecho ya su propia sugerencia, que supondría llevar el vía crucis por la calle Sor Francisca Armendáriz y la de Carlos III hasta las inmediaciones del Mercado de Santa Florentina, para regresar por la de San Juan y entrar por las Puertas de la Serreta (antigua López Pinto), para llegar a la Basílica de la Caridad. El concejal Manuel Mora manifestó ayer que prefiere que sea la Asociación Canónica la que haga una propuesta y luego decidir la mejor opción.

Un portavoz del Obispado indicó que «la asociación canónica ha propuesto un recorrido más amplio para intentar no interferir en ningún modo con otros actos». Por ello, la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías le hizo saber que «ha de evitar cualquier interferencia y, en todo caso, terminar las actividades públicas programadas, antes del comienzo de la siguiente procesión, considerando que el hecho de que el final de un acto quede 'próximo' al inicio de otro, supone causa suficiente para denegar la posibilidad del mismo». Sin embargo, indicó que «no debe suponer quebranto para nadie que dos actos de distinto carácter -como son un vía crucis y una procesión- coincida parcialmente en sus trayectos pero en tiempos diversos», sin menoscabo del «respeto de las facultades que corresponden a la autoridad civil competente en la ocupación de la vía pública».

Vigilancia del botelleo

Las cofradías también quieren despejar cualquier dificultad en zonas en las que prolifera el ocio nocturno, como las calles Honda y Aire, para evitar que se repitan hechos como el desvío del final de la procesión del Encuentro, en 2013. «Hace tiempo que en el Ayuntamiento están muy concienciados sobre ello», subrayó Francisco Pagán.

Mora promete que las obras y los andamios no dificultarán las procesiones

El andamio que impidió que el gran pasacalles del Carnaval entrara en la Plaza del Ayuntamiento por la calle Mayor será modificado para que no interfiera el paso de las procesiones de la Semana Santa. El presidente de la Junta de Cofradías, Francisco Pagán, recibió ayer la garantía del concejal de Interior, Manuel Mora, de que ni este ni ningún otro elemento de sustentación de edificios en obras supondrá molestias para el paso de los tronos, ni para los tercios de penitentes. Tampoco las obras públicas en marcha, como la de la calle Beatas y aledañas.

Los promotores de reformas en edificios de las calles por las que pasan las procesiones saben que tienen que concluirlas antes de la Semana Santa o modificar su estructura durante su celebración, para no poner problemas al paso de las comitivas. En el caso del edificio de la Plaza de San Sebastián, se retirará la estructura que apoya el peso de la fachada que da a la calle Mayor y se cargará sobre la parte delantera, que no molesta.

No es el único armazón que sufrirá modificaciones. La iglesia de Santa María tiene la fachada principal cubierta por mallas y pasarelas para rehabilitarla. La mayor parte seguirá tapada durante la Semana Santa. Pero la zona del pórtico principal quedará despejada, para permitir la salida y la entrada holgada de las imágenes en procesión durante los desfiles, según indicó Pagán. El máximo representante de las fiestas cuenta con que las obras de la Don Roque, por la que discurre la procesión del Encuentro, estén acabadas para la madrugada del Viernes Santo.

La Policía Nacional ayudará a la Local con más efectivos

La Policía Nacional colaborará más que otros años con la Policía Local para que este cuerpo pueda «redoblar el número de efectivos» para afrontar las fiestas cumpliendo con todo los servicios, tanto en la escolta de las procesiones como en la vigilancia en la costa y en las diputaciones rurales. «Haremos 330 servicios adicionales desde el 2 hasta el 21 de abril. Esto equivale a poner a 19 agentes más en la calle en servicios especiales», dijo ayer el concejal de Interior, Manuel Mora, que aseguró que no quedará ningún aviso sin cubrir ni habrá unidades que no funcionen. Para conseguirlo, contará con la ayuda de la Policía Nacional, que se encargará de cubrirle las espaldas y de que la falta de efectivos no suponga un problemas en la vigilancia de «las zonas residenciales fuera del centro», dijo el secretario general de la Delegación del Gobierno, Francisco Jiménez. El objetivo es mantener la seguridad ciudadana y la tendencia a la baja en los delitos más graves, ya que el año pasado hubo 106 menos que el anterior. Protección Civil movilizará a 75 voluntarios, parte de ellos colaborando en litoral. El dispositivo de emergencias de los Bomberos será exactamente igual que el del año pasado.