Los californios preparan un plan para que la Junta de Cofradías gestione las sillas

Joaquín Ortega, Juan Carlos de la Cerra, Francisco de Asís Pagán y Francisco Escudero. agm/ P. SÁNCHEZ /
Joaquín Ortega, Juan Carlos de la Cerra, Francisco de Asís Pagán y Francisco Escudero. agm / P. SÁNCHEZ /

Proponen la creación de un ente con el que serían contratados trabajadores y alquiladas cuatro mil sillas, con derecho a compra en seis años

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

«Somos los grandes perjudicados de lo que ha ocurrido este año con las sillas. Hemos dado lugar a estar otra vez mal servidos y por menos dinero. Esto es un fracaso». Así de rotundo se mostró ayer el hermano mayor de la Cofradía California, Juan Carlos de la Cerra, en el séptimo Cabildo de los Dátiles, celebrado en el salón de actos de la Obra Social de Caja Mediterráneo, donde, además, anunció que ya elabora un plan económico para que dentro de dos años, cuando expira el contrato de Sillas Gil, sea la Junta de Cofradías la que se quede con la gestión del servicio.

Esta mención sirvió para arrancar un aplauso rotundo a los pocos más de medio centenar de asistentes al acto. La idea de De la Cerra, que pronto espera poner en común al resto de hermanos mayores, consiste en una gestión indirecta, ya que habrían que crear una especie de ente.

Para ello, explicó, sería necesario alquilar alrededor de 4.000 sillas con derecho a compra al sexto año y contratar a una docena de empleados, a través de una empresa de trabajo temporal. Estos serían los encargados de poner y quitar los asientos. Cree que sería la «única fórmula para acabar con los continuos problemas a los que nos enfrentamos cada año».

Punto de venta

De la Cerra planea que las reservas se realicen en cuatro puntos: en las sedes de las cofradías California, Marraja y del Resucitado, así como en una plaza céntrica. También propuso crear un portal en internet para facilitar esa gestión.

«Es una idea que debemos madurar aún más. Para ello tenemos dos años, pero creo que es la mejor forma de gestionar un servicio que ahora deja mucho que desear», añadió el hermano mayor. Para mejorarlo, él y los asistentes, propusieron la rebaja del precio de las reservas y la instalación de más sillas en aquellas calles que ahora no tienen, como Duque y San Francisco.

En el encuentro reinó un ambiente distendido. Las intervenciones estuvieron repletas de alusiones bromistas a los marrajos y al tiempo. El mayordomo, Joaquín Ortega, fue el más ingenioso, aunque fueron las intervenciones de las mujeres procesionistas las que más lejos llegaron. Entre los asistentes y en la mesa presidencial, estuvo el capellán de la cofradía, Francisco de Asís Pagán. Como mantenedor actuó Francisco Escudero.

«Escasa promoción»

Una de las críticas más fuertes fue a la «escasa promoción», que se hace de las procesiones. Uno de los asistentes propuso la creación de la figura de un gestor, que se encargue de dar a conocer los desfiles pasionales durante todo el año, porque «nuestra Semana Santa no aparece en ningún sitio».

Quieren abrir en Wssel de Guimbarda su propio museo

Vistas las dificultades encontradas a lo largo de los últimos años para crear un museo de la Junta de Cofradías, los californios estudian crear el suyo propio, para «exponer nuestro rico legado», dijo ayer el hermano mayor de la cofradía, Juan Carlos de la Cerra. La idea es ponerlo en marcha en uno de los almacenes que tienen, en Villa Pilatos, ubicados en la calle Wssel de Guimbarda, frente al Spar. «Habrá una exposición permanente, porque tenemos patrimonio suficiente para ello. Además, se organizarán visitas», añadió. Para poner en marcha el proyecto, apenas, dijo, haría falta acondicionar el lugar bajando los techos e invirtiendo no mucho dinero.