Especial Salud

Viamed San José, pionero en eliminar las fisuras anales sin cirugía

La directora gerente de la clínica ImadSpain y colaboradora en Cirugía General y Proctología en Viamed San José, Rocío Barceló. /Viamed San José
La directora gerente de la clínica ImadSpain y colaboradora en Cirugía General y Proctología en Viamed San José, Rocío Barceló. / Viamed San José
La experta Rocío Barceló aplica técnicas novedosas que permiten a los pacientes una recuperación casi inmediata y sin causar baja
EFQAlcantarilla

Las hemorroides son una patología común entre la población. De hecho, siete de cada diez españoles padecen algún síntoma a lo largo de sus vidas, el cual suele presentarse en distintos niveles de gravedad. En estos casos, la tónica dominante es que lo sufren en silencio y retrasan al máximo la visita al especialista, principalmente por el estigma social asociado. Sin embargo, los expertos aconsejan acudir a consulta si persisten los primeros síntomas, ya que una detección precoz puede evitar problemas más serios de salud.

El Hospital Viamed San José aborda con resultados muy satisfactorios las hemorroides en sus diferentes grados. «Pueden ser leves tal y como muchos las conocemos, pero también pueden derivar en patologías más complejas como la trombosis hemorroidal o el prolapso mucoso, procesos muy dolorosos para el paciente», indica Rocío Barceló, directora gerente de la clínica ImadSpain y colaboradora en Cirugía General y Proctología en el centro hospitalario de Alcantarilla.

Este presenta una alta especialización en la Flebología, la rama de la medicina a la que pertenecen las hemorroides y que se dedica al estudio de la anatomía y fisiología de las venas superficiales y profundas del cuerpo, así como sus principales patologías, en las que aparecen las varices.

También cuenta con una Unidad de Proctología, que aborda las enfermedades del segmento terminal del tubo digestivo, el recto y el ano. En este campo, las más frecuentes son las fisuras anales, que «son comunes y muy dolorosas en muchos pacientes y pueden complicarse muy fácilmente debido a que se trata de una grieta en una zona del cuerpo poco higiénica», advierte la experta, para resaltar que «pueden marcar claramente la calidad de vida de las personas, mermándola e impidiéndoles trabajar, viajar o hacer deporte».

«Jamás causamos ningún efecto dañino ni agresión irreparable»

En ocasiones, estas patologías (hemorroides y fisuras anales) alcanzan tal magnitud que sus consecuencias llegan a afectar los planos laboral y familiar. «El paciente puede causar baja no solo en su puesto de trabajo sino en todos los aspectos de su vida, hasta tal límite que dejan de alimentarse adecuadamente o entran en estados depresivos o pánico pensando que tienen que ir al baño diariamente», recuerda Barceló.

Por ello, si la enfermedad se detecta en una fase temprana y la persona pierde el miedo a entrar al quirófano, su calidad de vida daría un giro de 180º. Porque «uno de los problemas de estas dolencias es que el paciente comienza a acudir a varios especialistas para que le receten, con buen criterios, tratamientos que alivien el dolor y así alargar la última posibilidad, la cirugía». Pero es en este proceso «cuando entra en un bucle de angustia, miedo e inseguridad», recalca la especialista.

Pionero en soluciones

Viamed San José es uno de los hospitales pioneros y de referencia en los tratamientos de las hemorroides y fisuras anales a escala nacional, principalmente porque dispone de técnicas sin cirugía con las que los pacientes recuperan su vida cotidiana casi al instante, sin posoperatorio, sin efectos secundarios ni necesidad de causar baja. La excelencia del centro se completa con un equipo humano multidisciplinar y unas instalaciones renovadas y equipadas con lo último en aparataje y material necesarios.

El tratamiento de las hemorroides consiste en la infiltración de diferentes sustancias en los plexos, las cuales, dependiendo de la patología hemorroidal, reducen y eliminan los procesos inflamatorios sin eliminar los plexos hemorroides, que son muy necesarios para podr mantener el equilibrio del mecanismo de contingencia y aportan la calidad y seguridad orgánica que corresponden.

Las personas vuelven a su rutina antes que con otros tratamientos

Por su parte, para las fisuras anales se apuesta por la neurólisis, una técnica pionera que consiste en la aplicación o infiltración de medicación solo en la grieta, sin llegar a profundizar en el músculo a través de una técnica ambulatoria. De esta manera, «jamás podremos causar ningún efecto dañino ni agresión irreparable como ocurre con otras técnicas en las que se recurre a un proceso quirúrgico más agresivo, con corte o sección parcial o total del esfínter», apunta la experta, quien asegura que con la neurólisis «la recuperación es inmediata y el paciente al día siguiente ya puede continuar con su vida cotidiana como si nunca hubiese tenido la fisura y lo más importante, no afecta a la continencia».

Gracias a estas nuevas técnicas, las personas evitan los efectos secundarios quirúrgicos y las bajas laborales, ya que la recuperación es casi inmediata. Sin duda, una de las grandes ventajas es que casi cualquier paciente, tenga la edad que tenga y con patologías paralelas, puede enfrentarse a estos tratamientos al evitar el estrés quirúrgico.

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