Quironsalud recomienda adaptar las rutinas de descanso de los niños a la 'vuelta al cole' para prevenir trastornos de sueño

La flexibilidad horaria del verano, los nuevos modelos de vida y las tecnologías incrementan la incidencia de problemas en este aspecto

EFQ

Tras el verano, los niños y niñas se enfrentan a un reto: cambiar sus rutinas y adaptarse a la 'vuelta al cole'. Y esto sucede después de varios meses con horarios cambiados, de mayor flexibilidad a la hora de irse a la cama o tomar obligaciones. Comienza, con el retorno a las rutinas escolares, un periodo de adaptación difícil, en el que los ritmos de vigilia y sueño necesitan estar en sintonía con las nuevas circunstancias y horarios. Según afirman desde Quirónsalud, en esta etapa transitoria «cabe la posibilidad de que algunos presenten algún tipo de trastorno como cansancio, apatía, tristeza, decaimiento, ansiedad y falta de concentración».

Un 4% de estos escolares desarrollará un trastorno del sueño que precisará tratamiento

Y es que los datos indican que el 50% de los niños presentarán en algún momento de su desarrollo problemas con el sueño; de ellos, un 4% presentarán un trastorno del sueño que precisará tratamiento, tal y como afirma el doctor Gonzalo Pin, jefe del Servicio de Pediatría y de la Unidad de Sueño de Hospital Quirónsalud Valencia. Estos trastornos del sueño se pueden manifestar como un tiempo total de sueño diario inadecuado tanto por defecto como por exceso para su edad, un sueño poco reparador o fragmentado y/o la aparición de episodios de sueño en momentos del día no programados para el mismo dando lugar a lo que hoy en día conocemos como cronodisrupción, situación que refleja la falta de armonía entre el reloj interno del niño y el reloj externo del ambiente que rodea al niño.

De cara a la 'vuelta al cole', prevenir estos posibles trastornos es fundamental. La doctora María Mínguez, jefa del servicio de Pediatría de Hospital Quirónsalud Torrevieja, aconseja adaptar los horarios una semana o diez días antes de empezar las clases, «adaptando todos los ritmos del niño al nuevo horario adelantando, cada dos días aproximadamente todas las acciones como el levantarse, desayunar, comida, cena y la hora de acostarse, de manera que iremos haciendo una adaptación progresiva al nuevo horario típico de la etapa escolar.» Así mismo se recomienda una actitud positiva por parte de los padres que les ayude a superar este periodo adaptativo.

Decálogo para una feliz vuelta al cole

La doctora Adalgisa de Caro, pediatra del Hospital Quirónsalud de Murcia aconseja seguir estos consejos para una vuelta al cole sin sobresaltos:
Adaptarse de forma progresiva al horario escolar una o dos semanas antes del inicio del curso; establecer la hora de irse a dormir y de levantarse, porque de esta forma evitaremos que vayan cansados el primer día de clase.
Cumplir los horarios incluso los fines de semana.
Aprovechar las vacaciones para instaurar un hábito tan saludable como es el desayuno en familia.
Preparar con ellos el material escolar, comprar los libros, forrarlos, preparar el uniforme o la ropa escolar, la mochila, etc.
Ayudarles con el repaso de los deberes estivales, siempre reforzándoles y elogiándoles en sus logros.
Hablarles de las cosas positivas que implica el inicio del nuevo curso, como encontrarse con sus amigos, conocer niños nuevos, aprender cosas, excursiones, etc.
Escucharles, responder a sus preguntas, inquietudes y miedos. Darles confianza y apoyo.
Realizar por las tardes actividades físicas como ir al parque, montar en bici, patinar para ayudarles a liberar el estrés y eliminar de sus mentes las preocupaciones y miedos.
Acompañarles el primer día de colegio y recogerles, siendo puntuales y mostrándonos alegres, interesándonos por todo lo que nos cuentan sobre su experiencia.
No transmitirles nuestra ansiedad, miedos y pereza a la hora de tener que volver a nuestros respectivos trabajos.

DIFICULTADES EN EL APRENDIZAJE

En las últimas décadas, los nuevos modelos de vida marcados por horarios inadecuados o la inmersión de las nuevas tecnologías en los hogares han incrementado los problemas relacionados con el sueño. «Los rápidos cambios en nuestras costumbres de vida, el alejamiento del juego al aire libre y del contacto con la naturaleza, unidos al mal uso de la tecnología y nuestros horarios, especialmente tras la introducción de la jornada escolar continuada, no favorecen una buena higiene del sueño; al contrario, muchos de nuestros niños sufren lo que llamamos 'jetlag' escolar con un déficit crónico de sueño y unos horarios de sueño no acordes con su reloj biológico interno que puede estar condicionando la calidad de vida de las futuras generaciones», señala el especialista de sueño de Quirónsalud.

El sueño se convierte no solo en una función vital, sino en una necesidad, ya que al dormir se produce una especie de limpieza, en la que el cerebro retira una serie de sustancias que se producen como desecho durante la actividad del día. Es decir, el sueño es como el camión de la basura del cerebro: por la noche lo limpia y deja las calles que conectan las neuronas perfectamente limpias para que la información pueda circular sin problemas al día siguiente. Esto quiere decir que al dormir poco o hacerlo en momentos no programados, estos niños tendrán más dificultades de aprendizaje, controlaran mal su humor o su conducta y e incluso, si persiste de forma crónica, podrá afectar a sus defensas frente a las infecciones y aumentar la probabilidad de que desarrollen obesidad o diabetes, entre otras patologías.

En definitiva, la responsabilidad de los padres de cara a esta época es conseguir que los niños se adapten de forma progresiva a las nuevas rutinas, manteniendo esos horarios incluso en fines de semana, y estar atentos ante sus posibles necesidades e inquietudes frente a la 'vuelta al cole'.

Más información en: www.quironsalud.es