Más de un millón de personas están infectadas por el virus de la hepatitis C en España

Las personas sometidas a transfusiones tienen más riesgo./
Las personas sometidas a transfusiones tienen más riesgo.

Casi el 80% no presenta síntomas y la mitad ignora que padece la enfermedad que ya afecta a 170 millones de personas en el mundo

SALUD REVISTA.ESMADRID

En España se estima que más de un millón de personas están infectadas por el virus de hepatitis C, lo que representa a un 2,5% de la población, según la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). Pese a que en el mundo afecta a 170 millones de personas, de las que la mitad no sabe que la padece, esta enfermedad que inflama el hígado no tiene cura.

En el XVIII Congreso de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, que acaba de celebrarse en Valencia, se aseguró que se avanza hacia un tratamiento para lograr la curación. En los últimos dos años se ha producido una revolución de nuevos fármacos para el tratamiento del virus de hepatitis C, afirma el doctor Juan Berenguer, experto en enfermedades infecciosas y miembro de la SEIMC. Los tratamientos van a ser orales sin interferón y más cortos, entre 8 y 12 semanas de duración. Además, tendrán muy pocos efectos secundarios. Y todo ello con tasas de curación que se acercarán al 100%.

Un patología con alta tasa de comorbilidad

Aunque casi el 80% de las personas infectadas no tiene síntomas, uno de los principales problemas que presenta el virus de la hepatitis C es su alta tasa de comorbilidad, sobre todo en pacientes de VIH: 3 de cada 10 pacientes infectados por VIH en España también lo están de hepatitis C. Esto se debe a que ambos virus se transmiten por vías parecidas: cuando la sangre de una persona infectada entra en contacto con la de una persona no infectada. La población en riesgo suele ser drogodependientes que utilizan jeringuillas, personas que se han sometido a una transfusión y personal sanitario.

La coinfección puede suponer una progresión más rápida de la hepatitis C y, como consecuencia, un mayor daño hepático, dice el doctor Berenguer. En estos pacientes es importantísimo considerar un tratamiento efectivo, dado que cuando se logra erradicar el VHC se reducen, no solo las complicaciones hepáticas, los trasplantes y la muerte de causa hepática, sino también la progresión de la infección por VIH.

Su diagnóstico suele ser casual, al detectarse una alteración de las pruebas hepáticas en un análisis de sangre, y la manera de evitar el contagio, según la SEIMC, es evitar la exposición a sangre y las relaciones sexuales sin protección.