Antirretrovirales contra el estigma del VIH

Magic Johnson. /AFP
Magic Johnson. / AFP

Un estudio muestra que en las personas con tratamiento, el riesgo de transmisión sexual del virus es nulo

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

La lucha contra el VIH desde hace tres décadas no solo se ha librado en el plano médico, sino también en el social. Los portadores han tenido que pelear por romper los tabúes de la sociedad, la desinformación de las personas que les rodean. Ejemplos como el de Magic Johnson, uno de los primeros deportistas en confesar públicamente que tenía VIH antes de los Juegos de Barcelona, sirvieron para romper muros. En paralelo, los científicos se afanaban en los laboratorios para conseguir una respuesta médica a la denominada pandemia del siglo XX. Hoy se dispone de una batería de más de 30 fármacos para combatir el virus, fruto de la combinación de 23 principios activos.

Unos medicamentos que han permitido que los seropositivos tengan una esperanza de vida muy parecida a la de la población general. Pero el estigma todavía sigue latente. Para cercenar estos mitos, 75 centros de catorce países europeos -coordinados por la Universidad de Copenhague y el University College de Londres- han elaborado el estudio 'Partner 2' que demuestra que en las personas bajo tratamiento y con una carga viral indetectable, el riesgo de transmisión sexual es nulo. El estudio, en el que han participado la Fundación Lucha contra el Sida, IrsiCaixa y el centro comunitario BCN Checkpoint ha sido publicado en la revista 'The Lancet' y quiere servir como herramienta para luchar contra la discriminación.

Durante dos años, los científicos han analizado la vida de 782 parejas gais serodiscordantes, es decir, en la que solo uno de sus miembros tiene el VIH. Se han analizado más de 76.000 actos sexuales en los que no se utilizó preservativo ni otro método de prevención adicional. Durante este tiempo analizado, solo se diagnosticaron 15 nuevas infecciones. Pero con un importante matiz: ninguna de ellas estaba vinculada con la pareja seropositiva en tratamiento y estarían vinculadas, por tanto, a relaciones fuera de la pareja.

«Este hecho proporciona evidencias sólidas de que el riesgo de transmisión del VIH en parejas homosexuales a través del sexo sin condón cuando la carga viral está suprimida es cero», afirma con rotundidad el doctor Pep Coll, investigador en las tres organizaciones españolas. Para alcanzar los niveles indetectables, el tratamiento habitual requiere seis meses de terapia antirretroviral -depende de la combinación de fármacos- y que no se interrumpa nunca.

No obstante, esta supresión viral debe ser controlada de forma periódica. «Todo esto refuerza los beneficios de hacerse la prueba de forma periódica y empezar el tratamiento tan pronto como sea posible», recalca del doctor Coll. «Este conocimiento puede empoderar a las personas que viven con el VIH», señala José Muñoz-Moreno, psicólogo de la Fundación Lucha contra el Sida.

Los datos del estudio publicado en 'The Lancet' se suman a los del estudio 'Partner 1' de hace tres años y en el que también participaron la Fundación Lucha contra el Sida e IrsiCaixa -con sede en el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona- y el BCN Checkpoint, situado en el centro de Barcelona. En ese caso, en más de 58.000 relaciones sexuales sin preservativo no se produjo ninguna transmisión del VIH. Sin embargo, la fuerza estadística de los resultados no era suficiente para poder sacar conclusiones sobre el valor preventivo del tratamiento antirretroviral en hombres gais, bisexuales y hombres que practican sexo con hombres, o para las relaciones sexuales anales, como sí lo fue para la penetración vaginal.

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