Real Murcia

La portería, primer debate del curso del Real Murcia

Tanis defiende la portería grana en una jugada del encuentro del pasado domingo contra el Algeciras. / Javier Carrión / AGM
Tanis defiende la portería grana en una jugada del encuentro del pasado domingo contra el Algeciras. / Javier Carrión / AGM

No es el único problema del equipo, pero las dudas dejadas por Tanis generan inquietud y abren la puerta a Lejárraga

SERGIO CONESAMurcia

El inicio del Real Murcia en la Liga no ha sido ni mucho menos el esperado. No hay rival fácil, pero cuando salió el calendario se pensó que empezar contra dos recién ascendidos no era un mal inicio para que el nuevo equipo grana pudiera sumar alguna victoria y coger confianza. Es cierto que los recién ascendidos suelen mantener una base y llegan en una dinámica positiva que les ayuda mucho. Ya avisó Adrián Hernández, técnico grana, de que no le gustaba este comienzo de calendario y el Murcia lo vivió hace dos temporadas en la primera jornada contra el Écija, que ganó en Nueva Condomina (0-1).

Dentro de las dudas que ha ofrecido el conjunto pimentonero en los primeros 180 minutos de competición oficial, los problemas más destacados han estado bajo los palos. Los tres goles que ha encajado el Real Murcia han sido a balón parado y, quitando el penalti de Kevin en Cádiz, los otros dos han llegado tras sendos balones colgados al área. Uno tras un saque de banda y otro tras una falta lateral, pero ambos han tenido en común una defensa demasiado estática y un portero que ha dudado.

El domingo Tanis dudó de si salir o no y su defensa no ayudó para evitar que Karim rematara solo casi en el área pequeña para lograr el empate del Algeciras. El problema es que esa no fue la única acción del partido en la que el guardameta donostiarra falló. Justo después del tanto de Chumbi, en un centro por la banda izquierda del ataque visitante, el portero salió mal y Karim perdonó mandando el balón a las nubes con la portería vacía. La mayoría de los balones colgados fueron un problema para el equipo grana por la falta de decisión y acierto de su portero y eso también lo notó la defensa, que se mostró más insegura. El público también percibió esa falta de contundencia en las salidas y, cada vez que Tanis tenía que salir de debajo de los palos, la inquietud era notable en la grada.

Lejárraga tiene más envergadura que Tanis, aunque debe mejorar en las jugadas con el pie

Adrián Hernández tiene que tomar ahora una decisión de cara al partido del sábado en Córdoba y decidir si mantiene a Tanis o da la posibilidad de jugar a Lejárraga. Durante la pretemporada el técnico murciano dejó entrever que Tanis iba a comenzar de inicio por delante de su compañero y rival por el puesto: «Lejárraga ha venido y se ha tenido que adaptar a muchos cambios, mientras que Tanis ya está aquí asentado desde hace un año», dijo. Sin embargo, el propio técnico dejaba abierta la puerta a una posible rotación bajo palos a lo largo de la temporada: «Son dos porteros parejos, pero diferentes. Cada uno tiene unas características y sacar a uno u otro dependerá del partido que vayamos a plantear en lo táctico», aseguró el entrenador grana durante la pretemporada.

Lejárraga llegó este verano procedente del filial del Granada, tras ser el titular en 33 partidos de Liga, en los que encajó 35 goles. El madrileño tiene 24 años, uno más que Tanis, y destaca por su altura. Según datos del club, mide 1,91 metros, por los 1,82 de su compañero y rival bajo palos. Una estatura que puede servirle para imponerse con más facilidad a balón parado, si bien es cierto que en pretemporada ha dejado algunas dudas, especialmente a la hora de jugar con el pie.

Una plaza difícil

Si finalmente el técnico grana apuesta por él, debutará en el Nuevo Arcángel ante un rival que tiene atacantes de mucho nivel como Javi Flores, Miguel de las Cuevas o el murciano Juanto Ortuño. Por plantilla, el Córdoba es un claro candidato al ascenso, un equipo que, de momento, ha conseguido una victoria contra el Recreativo Granada (2-1) y un empate en su visita al Villarrubia (0-0).

No obstante, sería muy injusto culpar solo al guardameta del mal inicio del Real Murcia. A la defensa también le ha faltado atención en las jugadas a balón parado y los centrales han permitido centros con demasiada facilidad. Incluso en el centro del campo al equipo pimentonero le ha costado imponerse y el domingo estuvo una parte completa a merced del juego y el ritmo que impuso el Algeciras. En ataque, además, hubo contras en las que las malas decisiones impidieron que la jugada acabara en gol o, al menos, en una ocasión clara.

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