Peiró y Fabri lograron los mejores inicios en la categoría

José Otón
JOSÉ OTÓN

En las trece temporadas que el Real Murcia ha participado en Segunda B, nunca consiguió sumar un pleno de tres victorias en las tres primeras jornadas ligueras. Como máximo, fue capaz de lograr dos victorias y un empate. La primera vez fue precisamente en su primera campaña en esta categoría, en el año 1992, tras el primer descenso administrativo sufrido por la entidad centenaria motivada por la no conversión del club en sociedad anónima deportiva. Con Joaquín Peiró en el banquillo el Real Murcia ganó al Benidorm y al Elche, aunque empató ante el Ibiza.

La segunda vez que el equipo grana obtuvo dos victorias y un empate en las tres primeras jornadas fue al inicio del curso 1998-99, cuando ya estaba implatado el nueva sistema de puntuación, con las victorias valiendo 3 puntos. El Real Murcia de Fabri comenzó ganando al Levante y el Gandía, dejándose dos puntos ante el Espanyol B. Ni siquiera el equipo de Iñaki Alonso, que arrasó en el grupo IV en la campaña 2010-11, fue capaz de hacer pleno para arrancar, sumando 5 de 9 puntos tras lograr una victoria y dos empates.