La Verdad
Real Murcia

«No quiero usar otra camiseta, me gustaría retirarme con la del Murcia»

Acciari, exhibiendo su murcianismo sobre el césped de la Nueva Condomina.
Acciari, exhibiendo su murcianismo sobre el césped de la Nueva Condomina. / Fran Manzanera
  • Acciari ha jugado ocho temporadas en el equipo grana, aunque le falta una: la de su despedida de los terrenos de juego

Casi nadie hubiera dicho el pasado verano que José Luis Acciari (San Miguel, Argentina, 1978) iba a tener un papel tan determinante en un Real Murcia que contra todo pronóstico iba a jugar el 'playoff' de ascenso a Primera con uno de los presupuestos más bajos de la categoría. Lejos de tener un papel secundario, inició la campaña con la ilusión de un juvenil y desbancó a Toribio del 'once'. Comenzó el curso siendo titular y, pese a que perdió notoriedad en el campo en el tramo final de la Liga, ha acabado disputando 23 partidos de titular, los mismos que Toribio, con 1.907 minutos a sus espaldas. Y ha anotado tres goles de estrategia claves para alejar a su equipo de los puestos de descenso a Segunda B.

«La temporada que acabó fue buena para mí. Recuerdo la primera vuelta como una de las mejores de mi carrera. Después aparecieron en el equipo otros futbolistas. Dorca, Eddy y Toribio han hecho una temporada muy buena. Fue simplemente la competencia la que me quitó el puesto, no tuvo nada que ver con mi estado físico», asegura 'el loco'. El argentino es un emblema del Real Murcia que entendió mejor que nadie lo que quería Velázquez desde el primer momento: «En la primera vuelta estábamos amoldándonos a una nueva forma de jugar. Eddy y Toribio han hecho una segunda vuelta espectacular y Dorca ha sido el más regular. Cada uno de nosotros fue importante en una etapa diferente de la temporada». Acciari se conformó con la suplencia: «A los veteranos el no jugar les fastidia muchísimo. Yo dejé de ser titular pero apoyé a los que jugaban. En ese sentido fui el primero en sumar».

Un sueño innegociable

Acciari está vacaciones, no tiene contrato con el Real Murcia, pero no quiere cambiar el color grana por otro: «Mi primera opción es el Real Murcia, es mi casa. Aquí me siento feliz. No contemplo usar otra camiseta. Mi sueño y mi deseo es retirarme con la camiseta del Real Murcia. Sería mi pequeño y humilde homenaje al club, a la afición, poder retirarme con esa camiseta que me ha hecho tan feliz». Incluso no se plantea ninguna otra posibilidad: «Me siento futbolista al cien por cien. No hay plan b. Mi cabeza está en el Real Murcia. No contemplo ninguna otra opción. Puedo ayudar tanto en el terreno de juego como en el vestuario», afirma el argentino.

El mediocentro, que aterrizó en Murcia en el mercado invernal de la campaña 2001-2002, ha disputado ocho temporadas como grana (con un paréntesis en el Girona, Elche y Córdoba). Marcó un gol en la temporada de su llegada que supuso la salvación, ante el Jaén, en La Condomina. Un año más tarde,un gol suyo ante el Levante llevó a los grana a Primera. La pasada temporada fue el héroe del choque final contra Las Palmas que salvó al Murcia del descenso. Pero aún así, tiene una espina clavada con lo que pasó frente al Córdoba: «La temporada fue muy buena, la gente se siente a gusto y nos lo agradece pero yo me fui con un sabor amargo después del último partido. Me gustaría terminar de otra forma mi carrera. Siento el dolor muy adentro, tenía mucha ilusión con poder subir a Primera con el Real Murcia».

Ni siquiera vio el domingo el choque entre Las Palmas y el Córdoba que ascendió al equipo verdiblanco, rival de los grana en la primera eliminatoria del 'playoff': «Aunque la gente reconoció nuestro trabajo, para mí caer con el Córdoba fue un golpe muy duro. Hablo a título personal y no sé cómo lo sintieron otros compañeros, pero a mí no me alcanzó con hacer una buena temporada, podíamos haber subido. Veía las ganas de la gente, la ilusión de los niños. Al no lograrlo, a nivel personal, se me hizo muy difícil de llevar».

Acciari, renueve o no, se acerca al final de su carrera y ya se prepara para colgar las botas. Acaba de terminar el curso que la federación española imparte cada año para preparar a los directores deportivos del futuro, y además acude a clases de entrenador todo el año: «Lo hice porque tenemos que estar preparados. El día de mañana no me veo como director deportivo, me veo más como entrenador, me va más. Va con mi caracter, me gusta estar cerca del césped, vivo los partidos con mucha intensidad. Acabaré el nivel III de entrenador en diciembre o enero».

El Real Murcia se enfrenta a uno de los momentos más delicados de su historia. Pero Acciari no tiene duda de que el sentimiento grana seguirá vivo, que la llama no se apagará: «Confío en Jesús Samper, siempre cumplió con todos y este año no va a ser la excepción. Este club es muy grande y la próxima campaña debemos intentar ser otra vez una piña. Estoy muy tranquilo conmigo mismo y quiero seguir ayudando al club», aseguró.