La Verdad
Real Murcia
José Luis Molina, en una rueda de prensa.
José Luis Molina, en una rueda de prensa. / Vicente Vicéns

El Chuti, con el mono de trabajo a la espera del Betis

  • El director deportivo sigue planificando el próximo curso grana y prevé que el 21 de julio arranque el nuevo Murcia

Pese al interés del Betis por ficharlo, José Luis Molina está trabajando como director deportivo del Real Murcia para la próxima temporada, mientras espera a que todo se aclare. De hecho, el manchego, en los días previos al choque definitivo frente al Córdoba, ya estaba planificando la próxima temporada. Una de las cosas que tiene claras el Chuti es que el primer equipo ha de arrancar la pretemporada cinco semanas antes del inicio de la competición y no solo cuatro, como la campaña pasada. Teniendo en cuenta que la Liga en Segunda, al igual que en Primera, arranca el 24 de agosto, la pretemporada del Real Murcia deberá echar a andar el lunes 21 de julio. La pasada campaña el Real Murcia, debido a diferentes problemas de viabilidad, se puso a trabajar solo cuatro semanas antes del inicio de la competición y con solo siete futbolistas a las órdenes de Velázquez.

Muchos jugadores y sus representantes están pendientes de si continúa el Chuti como director deportivo del Real Murcia para sentarse a negociar una renovación. Es el caso de Tete, Acciari y Truyols, que acabarán contrato el próximo 30 de junio. Molina ya habló con ellos a título no oficial para que sigan un año más.

El Real Murcia, tras la marcha de Velázquez al Betis, corre el peligro de perder también al Chuti Molina. Los nuevos dueños del Betis se entrevistaron hace un mes con Torrecilla, con Felipe Miñambres y con el actual director deportivo grana, aunque todo quedó en un simple contacto. Ahora, antes los problemas surgidos para que aterrice en Sevilla Lorenzo Serra Ferrer por sus problemas para dejar el Mallorca, ha sonado con fuerza en el Betis el nombre de Molina. Además, Velázquez puede ser su aval.

Liberado sin Samper

José Luis Molina cumple su tercera campaña en el Real Murcia. En las dos primeras vivió bajo la sombra de Juan Antonio Samper, pero en la última ha ostentando mucho más protagonismo, una vez que el hermano del propietario del club dio un paso al lado. Este año, con apenas un millón y medio de euros de presupuesto, Molina confeccionó una plantilla equilibrada, a pesar de que en número era muy reducida. Consiguió la cesión de Wellington y Malonga por apenas los gastos de vivienda, y se sacó de la chistera a jugadores como Truyols y Tete.

También ha sido parte importante en la evolución de Eddy, un jugador que ha pasado de ser un telonero a un actor principal. Esta temporada, tanto en Cobatillas como en las oficinas del club en la Nueva Condomina, se ha visto a un Chuti Molina más tranquilo. Nada que ver con el directivo de la pasada temporada, en la que la falta de profesionalidad de algunos jugadores que había fichado terminaron sacándole de quicio, sobre todo, la de Sutil y Catalá. El Chuti de este año ha sido diferente e, incluso, en más de una ocasión se ha arrancado a pagarle una comida a los jugadores en Los arroces de Segis. Dentro del mundo del fútbol, Molina es un tipo reconocido que se recorre cada fin de semana miles de kilómetros para buscar talentos, sobre todo, en la Segunda B. De hecho ha sido habitual su presencia en Lorca, Guadalajara, Albacete y Alcoy, entre otras ciudades.

El Chuti Molina tiene un gran bagaje como director deportivo, secretario técnico y descubridor de nuevas joyas para el fútbol español. Que se lo digan al Celta de Vigo, pues en su época a la sombra de Ramón Martínez descubrió a Iago Aspas, Michu, Yoel, Túñez, Roberto Lago, Hugo Mallo, Jonathan Vila y Dani Ábalo, entre otros. Antes, en el Albacete, también crió una camada de grandes jugadores que acabaron en el Villarreal, entre los que estaba Matilla, por ejemplo. Tras pasar por el Valladolid recaló en el Real Murcia para estar más cerca de su casa en Albacete.

Ni sus bronca con Sergio Fernández, su predecesor en el cargo, en el palco del Rico Pérez, ni su discusión con Juan Antonio Samper el día de la llegada de Onésimo al banquillo grana, ni siquiera su negativa a atender a los medios de comunicación, una de las obligaciones de su cargo, han minado su crédito en el mercado futbolístico español. Si se va al Betis, el Real Murcia habrá perdido otro de los artífices del Real Murcia del 'low cost'.