Fútbol | Segunda B

El Murcia toma impulso antes del derbi

Víctor Curto celebra el primer gol del partido./Vicente Vicéns / AGM
Víctor Curto celebra el primer gol del partido. / Vicente Vicéns / AGM

El equipo de Adrián Hernández se estrena en la Nueva Condomina con una goleada y se sitúa en mitad de la tabla antes de visitar La Condomina

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

El Murcia de Adrián Hernández ya carbura. No es que haya ganado dos partidos consecutivos ante equipos de relumbrón, pero sí se ha hecho con la victoria en encuentros que antes se perdían, de los que en caso de perder podían haber torpedeado el nuevo proyecto del Real Murcia a las primeras de cambio. No es para que la afición grana se ilusione con el 'playoff', una cota demasiado alta por el momento, ni tampoco para tirar cohetes, pero al menos los granas espantan los fantasmas y ponen las bases para que esta temporada no sea una pesadilla como la pasada, que convirtió al Murcia en un club perdedor.

3 Real Murcia

Lejárraga, Álvaro Rodríguez, Antonio López, Armando, Edu Luna, Iván Pérez, Manolo, Víctor Meseguer, Josema (Marcos Legaz, min, 71), Víctor Curto (Peque, min. 60) y Toril (Melgar, min. 56).

0 CP Villarrobledo

Salvedo, Pablo García, Perona, Montero, Nacho, Chato, Agus Alonso (Pekes, min. 59), Iñaki, José Carlos, Teo (Isma Lohoba, min. 68) y Rubén Sánchez (Dani Lozano, min. 59).

GOLES
1-0, min. 14, Curto. 2-0, min. 50, Alberto Toril. 3-0, min. 71, Álex Melgar.
ÁRBITRO
Miguel García Aceña (Comité valenciano), auxiliado por Cantón Vitoria y Bueno Miralles. Mostró tarjetas amarillas a Edu Luna y Iván Pérez.
INCIDENCIAS
Jornada 6 del Campeonato Nacional de Liga en el grupo IV de Segunda B. Terreno de juego en buenas condiciones.
eL PÚBLICO
6.134 espectadores.

Si el pasado domingo el Murcia utilizó en Talavera el manual de equipo peleón y rudo tan característico de la Segunda B, en la Nueva Condomina fue un equipo más brillante, que no tuvo que mancharse de barro para desprenderse de su rival. Con un fútbol más aterciopelado y digerible, tiró de la calidad de Josema y Curto para abrir el marcador, y posteriormente del fútbol de Víctor Meseguer, que fue por momentos el cerebro que necesita el Murcia en la medular.

Una victoria redonda que permite a los granas llegar al derbi de La Condomina más liberados, traspasándole gran parte de la responsabilidad a un UCAM que ahora está por debajo en la tabla y que necesitará salir a ganar ante los de Adrián Hernández, que ya se situaron en la zona templada de la clasificación y espatan, de momento, todos los malos augurios generados tras la errática puesta en escena de finales de agosto.

Infinidad de oportunidades

El Real Murcia pudo dejar sentenciado el choque en la primera parte. No es que jugara cuarenta y cinco minutos excelsos, pero tuvo ocasiones de sobra ante un Villarrobledo al que se le vieron las vergüenzas tanto en ataque como en defensa. La figura de Curto iba creciendo en cada jugada de ataque grana ante un rival desubicado, empequeñecido por el escenario del choque. Tras varios acercamientos fue Josema, que hizo de mediapunta y se quitó de encima a todos los defensores que le salieron al paso, asistió al propio Curto, que en boca de gol hizo el 1-0. Su segundo gol en sus dos apariciones.

Fue la forma más rápida de sacudirse todos los miedos a jugar en casa. Lo peor es que tras marcar el primero el Murcia se metió atrás, por mucho que Adrián Hernández se desgañitara desde la banda. Agus Alonso e Iñaki probaron suerte para los manchegos, pero las mejores ocasiones hasta el descanso fueron granas y ambas con el mismo protagonista: Víctor Curto otra vez. La primera, tras un error de un defensa del Villarrobledo, fue mayúscula, pero el tarraconense, con el portero rival ya batido, la tiró por encima del larguero. En la siguiente, el delantero grana estrelló el balón contra el palo tras un gran pase de Toril. Aunque los murcianos se fueron al vestuario ganando, lo hicieron con un regusto amargo ya que la distancia en el marcador debió ser mucho mayor.

Pero en la segunda mitad no hubo sufrimiento y el Real Murcia aprovechó todo lo que desperdició en partidos anteriores para firmar una segunda parte sin ajetreos. Tras un primer disparo lejano de Curto, Manolo asistió a Alberto Toril para que este hicera el segundo gol. Después ya fue coser y cantar ante un Villarrobledo que bajó los brazos y se rindió.

El técnico grana dio descanso a los dos goleadores del partido y sacó a Melgar, que a la primera ocasión que tuvo también la metió dentro de la portería. El delantero de Beniaján, en los minutos que tuvo en el partido de este domingo, volvió a demostrar que tiene algo diferente al resto de jugadores de su equipo. Además de recibir y con tranquilidad colocar el balón pegado al palo derecho de la portería del Villarrobledo, Melgar provocó varias faltas y ganó balones imposibles en favor de su equipo, que en los últimos minutos generó varias ocasiones de gol para hacer más grande la goleada. Un triunfo que hizo que el final del partido fuera una fiesta para la grada.