Más calor en la grada, pese a la austeridad

La grada anima al equipo grana en una imagen tomada el año pasado./Javier Carrión
La grada anima al equipo grana en una imagen tomada el año pasado. / Javier Carrión

El Murcia cierra la campaña con 10.877 socios y bate un récord en sus trece años en Segunda B

José Otón
JOSÉ OTÓN

Si alguien pensaba que la afición del Real Murcia era poco fiel, que solo se subía al carro en los buenos momentos y que dejaba a su equipo de lado a las primeras de cambio, tendrá que cambiar su forma de pensar. Sobre todo después de este verano, y tras el cierre en la madrugada del pasado lunes de la campaña de abonos 2019-20, que ha reunido a 10.877 fieles alrededor de un proyecto austero formado por jugadores con poco cartel. Una cantidad más que notable, que sitúa a la afición grana entre las cuatro más importantes de la Segunda B (solo por detrás de las del Castellón, Córdoba y Recreativo) y que incluso le permite estar por encima de dos de Primera División, como las del Eibar y el Leganés, que con 5.600 y 10.300 socios, respectivamente, están por detrás de la murcianista.

La entidad que preside Tornel, con 102 fieles más que hace un año, supera a dos equipos de Primera (Leganés y Eibar) y a diez de Segunda

En Segunda División también hay equipos que tienen menos tirón entre sus seguidores que los granas, como el Alcorcón, el Huesca, el Extremadura, la Ponferradina, el Fuenlabrada, el Mirandés, el Lugo y el Numancia, entre otros, que están en mejor categoría que el Murcia por su buena gestión económica y deportiva, pero no por el peso de su masa social. «Tenemos que hacer una valoración positiva de la campaña. Hemos conseguido que la afición vuelva tras cinco años de sufrimiento en Segunda B y después de los malos resultados deportivos de la temporada pasada. Y más teniendo en cuenta que el de este año es un equipo austero sin grandes nombres. Los aficionados han confiado en el proyecto», dice Álvaro Ruiz, consejero grana, quien junto a Paco Martínez Rivas, del órgano de dirección del club, ha sido clave en poner en marcha todos los medios técnicos y humanos necesarios para vender abonos después de encontrarse con todos los soportes informativos del club inservibles para esta tarea, tras el paso de Moro y los Gálvez.

Otras cifras

8.075
socios de los 10.877 son renovaciones del año pasado. Un 75%, de los que 129 son carnés fidelidad.
590
abonos de los vendidos por el club para esta temporada han sido retirados por empresas murcianas.
1.100
socios retiraron su carné en la tienda del club situada en la Plaza de Santo Domingo de Murcia.
101
son los carnés vendidos de forma 'online', un mecanismo que llegó al final de la campaña de abonos.
Paco Martínez Rivas y Álvaro Ruiz, ayer, presentando los datos de la campañas.
Paco Martínez Rivas y Álvaro Ruiz, ayer, presentando los datos de la campañas. / vicente vicéns / agm

Partiendo de cero, los directivos del Murcia tuvieron que trabajar contra reloj para convertirse en una entidad moderna que, por primera vez en su historia, vendiera abonos en varios sitios a la vez. Además de en las oficinas del estadio, puso en marcha una tienda en el centro de la ciudad (1.100 abonos vendidos este verano) y también hizo posible la venta 'online', además de montar puntos de venta en los diversos amistosos que jugó el equipo de Adrián Hernández el pasado verano. Así ha llegado a los 10.877 carnés vendidos, que pudieron ser muchos más, quizás, si el equipo de Adrián Hernández hubiera arrancado la temporada emitiendo mejores sensaciones.

Desde que se inauguró la Nueva Condomina en 2007, el Murcia solo tuvo más socios en Primera y el año de Javier Clemente

79% de renovaciones

De los 10.877 socios con los que cuenta el club grana para esta campaña, 8.075 son renovaciones (75%), entre los que también se incluyen los 129 abonos fidelidad vendidos. De los restantes, 2.802 son altas nuevas, mientras que 590 han sido adquiridos por empresas. Entre los abonos que han funcionado bien para los directivos granas destacan los de la grada de animación (225) y los de categoría joven y sénior, destinados a los mayores de 65 años que todavía no están jubilados.

Por lo tanto, el mito de que la afición del Murcia no responde ha quedado desmontado y ahora será más difícil esgrimir ese argumento a la hora de justificar por qué el Real Murcia está en Segunda B. Después de cinco temporadas insufribles en esta categoría, los aficionados del Real Murcia han vuelto a las taquillas, a pesar de que nunca han disfrutado de un Real Murcia asentado en Primera División, y menos aún rozando Europa, como han hecho otros conjuntos a lo largo de su historia, como Osasuna, Levante, Alavés y Mallorca, entre otros, que históricamente no eran más grandes que el club grana.

Récord en Segunda B

Desde que se inauguró la Nueva Condomina, en la campaña 2006-07 (9.970), solo en dos ocasiones registró más número de abonados que ahora. En la temporada siguiente, la 2007-08, el club grana tuvo 25.000 socios en su último año en Primera. En la siguiente, de nuevo en Segunda, registró 16.500 socios, mientras que después las cifras fueron bajando paulatinamente. En la 2009-10, que acabó con descenso a Segunda B, el número de socios fue de 10.200, mientras que un año después la cifra solo ascendió a 8.678. Después del regreso a Segunda en 2011 (10.002), la cuesta abajo fue progresiva. Hasta que llegó el descenso administrativo de Samper y Tebas en el verano de 2014.

«La afición ha vuelto a pesar de los cinco años en esta categoría», dice el consejero Álvaro Ruiz

La cota más baja en el nuevo estadio grana se alcanzó en la campaña 2015-16, cuando el Real Murcia volvió a guarismos de mediados de los noventa en La Condomina, con 5.127 socios. La cantidad fue aumentando en las campañas siguientes con la llegada de Raúl Moro y fichajes y salarios inasumbles, hasta que Víctor Gálvez batió el récord histórico del Murcia en Segunda B con 10.775 fieles. Una cifra que ya ha sido sobrepasada desde la madrugada del lunes por una afición que sigue soñando con volver a Primera División.