Smile: «El público nunca debe ser el que tome las decisiones de lo que haces»

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La banda bilbaína trae a Murcia su disco más optimista y efusivo hasta la fecha, 'Happy Accidents', celebración de vida y música

ALBERTO FRUTOS

Ha llegado el momento de Smile. Ya no quedan más excusas ni razones para evitar algo que es inevitable y, aún más importante, merecido y justo: El salto a las primeras ligas del pop/rock nacional. Y es que, con su último trabajo, 'Happy Accidents', la banda bilbaína ha entregado el disco más inmediato, festivo y luminoso de su carrera. Sí, también el más comercial, pero dejemos de señalar este objetivo como algo negativo o, peor, carente de sentido común.

La ambición, el deseo de llegar al mayor número de personas posibles con tu discurso artístico y, en el caso que nos ocupa, expandir una inyección de melodías brillantes y estribillos memorables, solamente se debería ver como la mejor y más coherente de las noticias. Una más dentro de un álbum que continúa la senda de inspiración demostrada en los magníficos 'Painting The Sun One Colour', 'All The Roads Lead To The Shore' y, especialmente, en aquel 'Out of Season' impecable de inicio a fin. Trabajos previos en los que Smile se descubrieron como artesanos modélicos de la canción inmediata y melancólica, efervescente y evocadora, capaz de combinar a la perfección el sudor en la arena y la lluvia en el mar. Aquellos discos que sonaban, respectivamente, a inicio de julio, calor de agosto y nostalgia inmediata de septiembre, han dado paso a un 'Happy Accidents' en el que la banda se adentra en la efusividad primaveral con un conjunto de temas concebidos para la celebración colectiva, la suela gastada y las cuerdas vocales llevadas al límite. A la cuarta debería ir, sí o sí, la vencida para Smile. Les sobran argumentos. Y canciones. Hablamos con su líder, John Franks.

Cuándo
Sábado 3, a las 22.30 horas
Dónde:
Sala 12&Medio
Cuánto:
10/12 euros
Completa:
Adiós Nicole

-¿Qué respuesta han recibido del público que lleva acompañando a Smile desde su primer trabajo tras este cambio de sonido tan marcado?

-Si te soy sincero, creo que a mucha gente que nos escucha el cambio de sonido no le ha parecido tan radical. Nuestro anterior single, 'City Girl', ya sonaba diferente a cualquier otra cosa que hubiésemos hecho antes y fue nuestra canción más exitosa. Eso a nivel creativo te hace plantearte cosas y a mí, como compositor, me empujó a querer investigar y experimentar sonidos y maneras de hacer las cosas que nunca había probado hasta la fecha.

-En esta línea, ¿cuánto peso ha tenido el papel del público a la hora de dar forma a este disco?

-El público nunca debe ser el que tome las decisiones de lo que haces, pero para mí resulta imposible obviarlo y, consciente o inconscientemente, me afecta a la hora de componer. El haber girado durante años y ver la reacción de la gente frente a tus canciones te ayuda a entender qué es lo que quieren y lo que no, y eso es muy difícil no tenerlo en cuenta cuando te sientas con la guitarra a escribir.

-El salto de la nostalgia otoñal del impecable 'Out of Season', su trabajo anterior, al sol primaveral de 'Happy Accidents' es más que evidente. ¿Qué fue lo más complicado y lo más satisfactorio en todo este proceso de cambio?

-Nuestra situación como grupo cambió con la marcha de nuestro anterior guitarrista, Josu Aguinaga. Nos quedamos cojos y fue sin duda el golpe más duro a la hora de plantearnos un nuevo disco. En lo referente a lo musical, el adaptarnos a los sonidos nuevos y componer canciones que encajaran en lo que queríamos ofrecer fue también complicado. Pero una vez que acabas el disco y terminas de ensayar para el directo, y ves que has conseguido adaptarte y seguir para adelante, la sensación de orgullo es enorme.

-¿Cree que existen demasiados prejuicios a la hora de hablar de discos felices? Mucha gente tiende a relacionar este tipo de trabajos con la frivolidad o la superficialidad.

-La palabra 'Happy' es muy peligrosa precisamente por lo que comentas. Yo me lo planteo como una comedia, las hay empalagosas y superficiales, y las hay que te plantean cuestiones que importan, pero no desde el drama sino desde un lugar más amable. Así me gustaría que la gente entendiera mi música.

-¿Y por qué cree que la ambición de ser una banda comercial sigue siendo vista por muchas personas como algo similar a un pecado?

-La música está llena de prejuicios y es muy cerrada con su imagen y comportamiento. El querer ser comercial rompe con el cliché de músico comprometido con su verdad y con muchos otros, y eso no te lo perdonan. Curiosamente, y de un tiempo a esta parte, donde más vanguardia encuentro en cuanto a producción y sonido hoy en día es en los artistas de más éxito y eso demuestra que detrás hay mucho trabajo, mucha dedicación, mucha pasión y mucho talento.