Las patatas de Blumenthal

José Luis Botella prepara un arroz en los fogones del Universal. / PABLO SÁNCHEZ / agm
José Luis Botella prepara un arroz en los fogones del Universal. / PABLO SÁNCHEZ / agm

Universal es una arrocería con varios platos de atún, con algunas propuestas tradicionales y con algunas elaboraciones divertidas y desenfadadas

SERGIO GALLEGO

Desde hace cuatro meses, el restaurante El Callejón de Cartagena ha vuelto a las manos del matrimonio que abriera en su día, hace siete años, el local bajo el nombre de El Azafrán. Ahora, tras un paréntesis viviendo en Londres, vuelven a hacerse cargo del restaurante bajo el nombre de Universal, en un buen intento de transmitir que la oferta del local es variada y global. Aunque principalmente son los arroces -de ibérico y verduras, negro con calamares, ajos tiernos y judías verdes, bacalao y coliflor, con bogavante, caldero de marisco 'pelao' o de rape y langostinos- los protagonistas del local, encontramos una carta variada para que todo el mundo encuentre su sitio.

La imagen del interior de Universal no ha cambiado mucho con respecto al anterior establecimiento; una estupenda terraza techada, ideal para las noches frescas de la ciudad portuaria y un comedor afable y correcto con manteles de tela y cómodos sillones reciben al comensal. Lo que parece haber cambiado significativamente es la intención de la carta en cuanto a elaboraciones. Si bien encontramos una buena procesión de platos tradicionales como aperitivos: marineras, croquetas, pimientos de piquillo rellenos de morcilla, bonito en escabeche o buñuelos de bacalao, los guiños a platos internacionales como wok de verduras, tempuras o sushis conviven con pescados -cinco cortes diferentes de atún- y una docena de carnes especiadas, con salsas o a la parrilla. En definitiva, una buena armonía de propuestas tradicionales y de cierta actualidad culinaria que se despega bastante del aburrimiento.

Universal Cartagena

Dónde:
C/ de la Palma, 3
Teléfono:
968 523 172.
Horario:
cierra domingos noche
Precio:
menú del día (de lunes a jueves y solo con agua y café o postre) 12,60 euros. A la carta, unos 30 euros por persona.

Un local de garantías

Esta intención de romper con la monotonía de la cocina, queda de relieve en otras propuestas como el cucurucho de salmón marinado y guacamole, brick de gamba y espinacas, berenjenas rebozadas con vinagreta de miel y humus o unas extraordinarias patatas fritas -las mejores que he probado en la Región- elaboradas con la receta del conocido chef inglés Heston Blumenthal -The Fat Duck, 3 estrellas Michelin-. Un plato indispensable y por el que haría cuarenta kilómetros, sin duda alguna, para comerme un buen plato. Y es que si un cocinero lleva las patatas fritas a este nivel, sin duda alguna estamos ante un local de garantías.

Las patatas llevan tres procesos diferentes: primero se cuecen en agua, luego se fríen a 130 grados y por último se vuelven a freír, esta vez con el aceite a 180 grados. Este proceso -podéis verlo en Youtube- da como resultado unas patatas súper crujientes y delicadas, sin exceso de aceite y con un interior cremoso y suave. Como digo, las mejores de la Región, aunque teniendo en cuenta que son el resultado de varios años de investigación del televisivo Blumenthal, quizás también sean unas de las mejores de España. En Universal las ofrecen con una salsa brava y un alioli, pero el acompañamiento es casi innecesario.

Una buena tostada con bacalao y pimentón, cortesía de la casa, da pie a la croqueta de pato, una de las más solicitadas de la carta. Una inyección en la bechamel de una gota de frambuesa antes de pasar por el aceite hirviendo levanta la acidez del bocado aportándole frescura y ligereza, aunque al mismo tiempo tapa el sabor a carne de ave.

Termino con el arroz de gambas y rape y, efectivamente, el punto, la potencia de sabor y los tropezones de marisco y del propio pescado cumplen con creces las expectativas. La capa de arroz es fina, sin llegar a tener la Denominación de Origen de Alicante, se puede catalogar de seco.

Para terminar, una prescindible sopa de coco decorada con unos hilos de sirope de maracuyá. Un postre muy centrado para los que no se cansen del coco en forma de sopa y en abundancia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos