Mercado de Correos: de Murcia a México pasando por Japón

Vista general del espacio del gastromercado de Correos, con La Vermutería en primer plano. /Guillermo Carrión / AGM
Vista general del espacio del gastromercado de Correos, con La Vermutería en primer plano. / Guillermo Carrión / AGM

Plantea una oferta gastronómica 'non stop', que puede incluir desde el desayuno a la copa

Pepa García
PEPA GARCÍA

A punto de cumplir 90 años, la Casa de Correos y Telégrafos de Murcia, diseñada por el arquitecto Pedro Muguruza, ha vuelto a la vida plena de energía y futuro como el primer gastromercado de la ciudad de Murcia. Y lo ha hecho, como el nombre popular de la calle Pintor Villacis, adoptando su antigua función como apellido: Mercado de Correos.

Más de 3.000 metros cuadrados destinados al disfrute de paladear los más variados manjares gastronómicos y las más variopintas bebidas que, tras tres décadas cerrados al público -solo se reabrió 100 días para acoger la bienal de arte contemporáneo Manifesta 8-, inauguraron el pasado martes una nueva época con la intención de no volver a cerrar: abrirá los 365 días del año. Así que, les recomiendo que satisfagan su curiosidad y mimen sus paladares y estómagos haciendo un viaje gastronómico con el sabor como vehículo y sin salir de un edificio histórico que comenzó su andadura en 1931.

Abierto de lunes a domingo, de diez de la mañana a doce la noche -los fines de semana y festivos hasta las dos de la madrugada-, visitar el nuevo gastromercado es un placer aunque solo sea para disfrutar de su recién restaurada fachada y de su amplio patio central, en torno a la escalera del casi centenario edificio con los rasgos modernistas de la arquitectura ecléctica de la época.

Quienes conozcan la construcción de los tiempos de Correos, echarán de menos la puerta giratoria del acceso principal y, quizá, las impresionantes rejas tras las que atendían los funcionarios de la institución a quienes acudían a mandar una carta o recoger un envío. Sin embargo, con una decoración cuidada hasta el más mínimo detalle y continuos guiños a su antigua funcionalidad -muchos de los nombres de los puestos hacen referencia al mundo de la correspondencia y los camareros gastan tirantes-, el edificio ha ganado en elegancia y luminosidad y permite a quienes lo ocupan disfrutar de un tapeo en 'la calle' sin estar sometidos a las inclemencias del tiempo.

Energía para el día

Creado bajo la filosofía 'non stop', cualquier hora del día es buena para acercarse hasta el número 3 de la céntrica calle. Si la incursión en el gastromercado la hacen de buena mañana, les recomiendo empezar por La Estafeta. Un puesto en el que las tartas «estilo americano», las define el pastelero que está al frente del obrador, Juan Carlos Vicente, entran a simple vista: muerte por chocolate, zanahoria, Red Velvet, limón y hierbabuena de temporada (4,50€, porción). Para los que prefieren un desayuno tradicional, no faltan las tostadas, con pan a elegir, de mantequilla, mermelada, aceite, tomate y también paté, sobrasada, jamón ibérico, jamón york, salmón, queso fresco, guacamole, huevo revuelto y tomate (de 2,10 a 5€, dependiendo de los ingredientes y la talla)... Y, cómo no, zumo, chocolates, infusiones y... ¡un café! 'What else?' (entre 1 y 3,50€).

Si la hora elegida para la visita ronda la media mañana, nada mejor que comenzar por La Vermutería. Una barra en la que el vermú es el rey (desde 2,80€) y sus inseparables acompañantes, los encurtidos, que se ofrecen para picar: de aceitunas, pepinillos y banderillas (2€, 100 gr.) hasta elaborados lagartos -pepinillos XXL rellenos-, gildas -guindillas rellenas-, bombas -gordales rellenas- y cohetes -banderillas con huevo de codorniz incluido-, a un euro la unidad.

Al rico cucurucho

Recorrer los puestos de este mercado 'gourmet' al filo del mediodía invita a comenzar por La Central de Correos, la barra principal en la que podrán elegir cerveza, refresco, zumo o agua (desde 1,20€); o, si son más de vinos, por El Tintero, la enoteca oficial (desde 2,50€, copa). Bebida en mano, pueden optar por los cucuruchos para realizar un recorrido puesto por puesto. Para abrir boca, los clásicos. Acérquense a El Timbre, donde jamones y embutidos ibéricos, y quesos con DO se sirven también en tabla (de 3 a 6€, cucurucho); en un aperitivo murciano no pueden faltar los tradicionales ahumados y salazones que sirven en versión cartucho (6€ y al peso), como las cortezas de piel de bacalao (3€), aunque también en sofisticados y apetitosos pinchos (3,5€). Y, antes de dejar a un lado los 'imprescindibles' de la tierra, deben pasarse por El Disparate, donde junto a la tradicional marinera (2,20-2,60€) le acompañan las hortalizas de la huerta bien maridadas, las clásicas parrilladas de verduras (10€), alcachofas a las mil maneras (de 4,50 a 8€) o guisos tan murcianos (6€) como la olla gitana, el trigo con hinojo o los michirones.

La guía

Dónde está
Mercado de Correos. Calle Pintor Villacis, 3 (o calle Correos). Murcia.
Cuándo y cómo
Abre los 365 días del año. Los días laborables, de 10 a 24 h.; fines de semana y festivos, de 10 a 2 h.
La filosofía del Mercado de Correos
es el producto local y de temporada. Todo se elabora en las cocinas o tras las barras de los 16 puestos, cuyos fogones, hornos y parrillas siempre están en marcha.
Los precios
aunque no son económicos, tampoco son astronómicos. Así que, escogiendo el producto, se puede adaptar a la mayoría de los bolsillos.

Si cuando salen de casa suelen dejar a un lado la cuchara y, sobre todo, van con niños, pueden acudir a la barra de La Cocina de la Abuela: tortillas (6€), empanadas (3,90€), hamburguesas (2,90€) y croquetas entre las propuestas que siempre convencen a los más pequeños. Lo mismo que los arroces, especialidad de La Bomba (exquisito el de marisco y singular el de carrillera), donde también servirán caldos.

En tierra extraña

Y ya que están ahí, sin pasar por Galicia pueden liar La Del Pulpo: a feira, a la plancha con cachelos, en ensaladilla o salpicón, al ajillo, encebollado (de 8,50 a 21 €, ración)... Otra opción para viajar sin hacer kilómetros es desplazarse a Italia en Ciao Bella, a través de su pasta seca, pasta fresca, lasañas, pizzas, paninis y ensaladas; trasladarse a un exótico destino como Japón con Moshi Moshi, más que sushi; o cruzar el charco hasta México y Perú con La Buena Correspondencia y sus ceviches (15€), nachos, tacos, fajitas, burritos, enchiladas y quesadillas (de 4,50 a 12€).

Antes de dar por concluido el festín, pasen por Abrásame Mucho y terminen de comer con buena carne o pescado a la brasa, un espeto de lubina, dorada o lenguado, una hamburguesa o un plato de marisco.

Despedida y cierre

Y, si quieren prolongar la velada, la barra de La Internacional ofrece un amplio muestrario de cervezas del mundo y La Coctelería hasta 40 recetas diferentes de combinados.

Aunque es muy posible, no es aconsejable descubrir todo el Mercado de Correos en un solo día. Así que, cierren la velada donde empezaron, un buen café y un bombón para los más golosos, y reserven fuerzas y ganas para, más adelante, visitarlo cuando abra El Invernadero, una terraza cubierta de ambiente distendido y relajado al que se trasladará en algo más de un mes La Coctelería.