Águilas, escenarios para un carnaval

La Playa de Poniente con el Castillo de San Juan de las Águilas y el paseo de La Colonia, al fondo./G. Carrión / AGM
La Playa de Poniente con el Castillo de San Juan de las Águilas y el paseo de La Colonia, al fondo. / G. Carrión / AGM

Su historia y su fiesta grande se fusionan en una ruta por sus centros neurálgicos

Pepa García
PEPA GARCÍA

Hace una semana que los aguileños dieron por descorchado su Carnaval 2019, la fiesta más grande de esta localidad costera, con el traspaso de poderes y la entrega de sus máscaras de oro a los carnavaleros más destacados. Antes de que disfraces, cascarones, ruido y cuerva contribuyan a subvertir todos los órdenes establecidos, conviertan el cosmos en caos, la cordura en locura y los aguileños intercambien sus sexos para dar rienda suelta a la diversión y a la broma, a veces hasta el escarnio, visitamos Águilas en busca de los escenarios para un carnaval.

Entre alemanes, ingleses y franceses que disfrutan como nadie de los soleados días de este primaveral febrero, descubrimos a un local con nombre de guiri, 'El Guripy', alias de Antonio Quiñonero -Máscara de Oro 2019 junto a José Ruiz Melenchón 'Melen' y el Consorcio de Extinción de Incendios y Salvamento Parque de Bombero de Águilas-, tomando el típico pulpo seco aguileño y anunciando el regreso del otro mundo de Freddie Mercury como aparición estelar del Carnaval 2019. Lo hace acompañado de Paco Escámez, guía más que recomendable del carnaval, de cuyo espíritu está poseído.

La guía

Para disfrutar
Si son de grandes desfiles, plumas, brillos y boato, no pueden dejar de visitar Águilas los días 3, 5 y 9 de marzo, fecha de los tres grandes desfiles de comparsas y carrozas. Si, por el contrario, prefieren las fiestas más anárquicas, las bromas, la diversión y el juego de ocultarse tras un personaje que permiten los disfraces, no duden en acudir a la localidad aguileña el día 2 (mañana) para participar en la batalla de cascarones con Don Carnal y Doña Cuaresma al frente de sus huestes, y el lunes 4, para disfrutar del Carnaval de la noche y del indudable y guasón ingenio aguileño. Si se decantan por la sátira musical, acudan a la actuación de la murga 'Los ciegos, ciegos perdíos' (día 7 y 8) o al Certamen Nacional de Chirigotas (día 23).
Recomendaciones
Lleven disfraz, si no quieren sentirse fuera de lugar. Y, por supuesto, si tienen pensado beber, olvídense de conducir.
Cómo hacer la ruta
Visitaguilas. Con salida a las 10.30 horas y desde la Oficina de Turismo, parten rutas conducidas por guías oficiales de la Región los días de los desfiles (3, 5 y 9). Reservas: 670 307818 y 616 411 061 (solo WhatsApp). La ruta concluye con degustación de cuerva. Precio: 7€ (adultos) y 3€ (de 6 a 14 años).
Dónde comer
Nostra Brasería. Plaza de Abastos. Águilas. 868 052 494. Cierra lunes. Menú: de martes a viernes, 10 euros (ensalada, primero, segundo a base de carne o pescado, pan, bebida, postre y café). Especialidad: carnes a la brasa. Precio medio: 20 €.
Dónde cuervear
Todos los bares de Águilas suelen tener cuerva, aunque en café bar Lorito (plaza de abastos) la prepara un ganador habitual del concurso; algunos locales la venden embotellada, como Cómic (Juan Jiménez Crouseilles, 5), y otros, además, la sirven comestible, como Garum (Sagasta, 6), restaurante en el que ofrecen cascarones comestibles, caviar de cuerva y cuerva esferificada.

En el inicio

La ruta, como el primer acto principal del carnaval propiamente dicho, comienza junto al Castillo de San Juan de las Águilas. De allí salió ayer la Mussona, con su traje de estopa y su aspecto fiero: Águilas libera a su bestia junto a la atalaya que vigila y da seguridad a los aguileños desde el principio de los tiempos.

Símbolo de la lucha contra las invasiones y la piratería berberisca, la actual fortificación fue construida en el siglo XVIII, por orden de Carlos III, para proteger a la creciente población y sobre los restos de torres vigías anteriores. Hoy musealizado, merece una visita que les permita disfrutar con calma de las vistas hacia todos los puntos cardinales y del que en su día fue uno de los edificios mejor fortificados.

Pero el ritmo no para y, al igual que la Mussona se dirige del castillo hacia la plaza de España o Glorieta vieja, nos trasladamos al segundo escenario. Es el que acoge la Batalla de Don Carnal y Doña Cuaresma (sábado 2, a las 18.30 h.), una guerra incruenta con cascarones como munición. Están en el centro neurálgico de la vida social de Águilas y en el escenario principal del carnaval aguileño. Urbanizado en 1874, el frondoso refugio de sombra que es esta plaza reúne innumerables bares con sus terrazas correspondientes, pero también el Ayuntamiento, un edificio de estilo neomudéjar levantado en el siglo XIX, como la iglesia de San José, esta de estilo neoclásico.

El epicentro de la fiesta

La Glorieta vieja fue desde el principio el centro de estas que hoy son Fiesta de Interés Turístico Internacional, cuando las ventajas concedidas por el monarca al puerto aguileño lo convirtieron en un hervidero de actividad que atrajo a españoles de todos los rincones y también a extranjeros, sobre todo ingleses. Precisamente Águilas conserva ese cosmopolitismo: el responsable de un local charla a voz en grito en francés con un cliente; en la mesa de al lado, tres personas toman un almuerzo y piden su consumición en inglés; y, en la Oficina de Turismo, una trabajadora atiende en un correcto alemán hasta a tres parejas seguidas.

Con una fuente en el centro, en esta plaza en la que confluyen hasta ocho calles, se reúnen peñas y grupos para disfrutar del carnaval de la noche, el del transformismo, la sátira y la desinhibición, que vive su 'noche' grande el lunes 4. Y si la plaza de España es escenario central de las carnestolendas aguileñas, la cuerva es elemento principal, junto al disfraz, de la fiesta. Una bebida que hay que tomar con moderación y para cuya tradicional elaboración se miden año tras año los aguileños en el Concurso Nacional de Cuerva, que este 2019 cumple 31 años (será hoy, en la plaza de España, a las 20.15 h.).

Máscaras y piñatas

Este sonado carnaval que, pese a la prohibición de la dictadura franquista, nunca dejó de celebrarse, se perpetuó en la clandestinidad, porque, «en esos días, todos éramos iguales; nadie era más que nadie», recoge Hernández Pallarés en 'Historia y Cultura de los Carnavales de Águilas'. Se exilió entonces la actividad a la Puerta de Lorca (hoy c/ Dr. Luis Prieto) y el Caño de los Arcos, donde una confluencia de calles permitía la huida en caso de que se personaran las autoridades para aguar la fiesta. También se mantuvo vivo en las casas particulares, que los vecinos recorrían de noche en noche para celebrar bailes y gastar bromas. Y, cómo no, en el Casino.

Es este edificio el tercer escenario que visitamos en este recorrido por la historia de Águilas y su carnaval. Una sede que se inauguró en 1896 y que fue símbolo de la pujanza de la localidad, en la que tanto el transporte por vía marítima como la minería y la industria del esparto alimentaban las fortunas locales. Último baluarte del carnaval nocturno, acogió en los días de prohibición los bailes de máscaras y el Domingo de Piñata. Todo pese a que este edificio de finales del siglo XIX estuvo a punto de desaparecer tras la Guerra Civil -se apropió de él el Frente Popular y lo convirtió en Casa del Pueblo- y la prohibición de Franco de los casinos -se denominó liceo, pero fue perdiendo fuelle-. Declarado BIC, estuvo a punto de convertirse en ruina, hasta que un grupo de comerciantes locales apuesta por su recuperación.

Pero si son de aquellos que prefieren el carnaval del día, aquel en el que impera el lujo, la belleza, la espectacularidad y los brillos de los desfiles, el domingo 3, el martes 5 y el sábado 9 de marzo se celebran los grandes desfiles que discurren por la ciudad y que tienen en la avenida Juan Carlos I su arteria principal. No siempre fue así, cuando en 1983 el empeño de Emiliano, propietario de una tienda de disfraces, logró que se recuperara el carnaval y que iniciara una nueva era, la comitiva partió del Placetón, hoy plaza del Dr. Fortún y símbolo de los nuevos tiempos -también por la corrupción-, fue dotada en 2013 con la primera electrolinera.

Sabor de mar

Otro lugar que es imprescindible visitar para conocer los escenarios históricos y actuales del carnaval aguileño es la plaza de abastos. Transformada en un pequeño gastromercado, en el que conviven puestos tradicionales con locales de tapeo, comida y hasta cócteles, que abren todos los días, fue uno de los lugares en los que se realizó la 'Quema de Judas', transformada en el carnaval actual en la Quema de Don Carnal (sábado 9, en el paseo de Las Colonias, al terminar el último desfile). Así que, acudan el día que acudan a la localidad costera, no dejen de pasarse por la plaza de abastos, donde podrán probar el pulpo típico de Águilas en Las Tapas del Pulpo Seco, tapear en El Rey de Abastos o La Plaza, entregarse a los placeres de la carne a la brasa en Nostra Brasería, viajar por los sabores del mundo en Chimi&Churri, caer en la tentación de los dulces de pecado de La Tartería, prepararse para el carnaval de la noche con la cuerva ganadora del Bar Lorito o con los batidos, zumos y cócteles de Mi Vieja Habana. Además, este año, la plaza de abastos anuncia un programa completo y especial para vivir el carnaval, con 'photocall' incluido.

Antes de dejar Águilas, no olviden pasarse por la explanada del puerto y rendir tributo a Ícaro, de González Beltrán, monumento dedicado al carnaval aguileño, y aprovechen para respirar la benéfica brisa marina y gozar del inmenso azul.