Los hombres de negro y Tolkien asaltan la cartelera

Captura de 'Men in Black: International'.

CARLOS MARTÍNEZ

Aunque sé que los que sois políticos pasareis el sábado comiendo pipas o las uñas, es fin de semana y toca ir al cine, sin importar los remilgos de Ciudadanos, los asquitos de VOX, las suplicas de Podemos, las leoninas condiciones de los socialistas o los nervios de los populares.

Para olvidar todo eso, nada mejor que empezar por todo lo alto con el estreno de 'Men In Black: International', la nueva entrega de esta delirante serie sobre una agencia ultra secreta que controla a los miles de extraterrestres que viven entre nosotros (Paquirrín, te han descubierto).

En esta ocasión la acción transcurre por todo el mundo, pareciéndose a un 007 pero con más dosis de humor, que es la única manera de tomarse en serio esta película. Y eso a pesar de que salgan Emma Thompson, Liam Neeson, Tessa Thompson, o mi doble de cuerpo, Chris Hemsworth. Al menos después de verla no tienes ganas de usar el borrador de memoria.

'El señor de los anillos' fue, antes que un mito cinematográfico, una poderosa saga literaria, y antes de eso fue la creación de la portentosa imaginación de John Ronald Reuel Tolkien, J.R.R. Tolkien para los amigos.

'Tolkien' es una película que nos traslada a la juventud de este escritor, y donde podemos encontrar las claves de sus novelas a través de sus vivencias, algo parecido a lo que nos pasaba con 'Shakespeare in love' (1998). Muy interesante trabajo, tanto si has leído o visto la saga anillar como si no. Nicolas Hoult resulta convincente interpretando a Tolkien (eso sí, se toman la licencia cinematográfica de sacarlo mucho más guapo que al auténtico).

Aprovecho para aconsejar un libro que explica, a través de su experiencia en la Primera Guerra Mundial, la procedencia de los orcos o los Uruk-hai y proporciona luz sobre otros muchos elementos de ese universo: 'Tolkien y la gran guerra' de John Garth, publicado por Minotauro (adecuadísimo el nombre de la editorial).

Y ya que estábamos hablando de libros. ¿Nunca os habéis preguntado qué pasa con todos esos originales que se mandan a las editoriales y son rechazados? Efectivamente, les aguarda el mismo destino que nuestros curriculum en tantas empresas. La premisa de 'La biblioteca de los libros rechazados' es que haya un sitio donde esas historias descartadas estén almacenadas, y lo que ocurre si alguien rescata uno de esos originales y lo convierte en un best seller.

Esta adaptación francesa de un libro (no podía ser de otra forma), abandona pronto el metalenguaje literario para embarcarse en una película casi detectivesca sobre un crítico que investiga la realidad de ese milagro en forma de novela. A los bibliófilos, e incluso a los bibliófagos, les gustará.

Para que no os acostumbréis a tanta excelencia literaria y a tanta delicadeza expositiva, os traigo 'Pequeño gran problema', una estúpida comedia americana sobre una implacable ejecutiva desconsiderada, ambiciosa e insoportable (¿pueden ser de otra forma?), que por arte de magia se ve reducida a una chica de catorce años. Sí, yo también he puesto esa cara.

Evidentemente la supuesta gracia reside en las contradicciones entre su comportamiento y su edad. Bien he dicho, supuesta, porque si tus neuronas tienen alguna conexión es imposible que esboces ni una sonrisa con este largometraje que ya hemos visto mil veces.

Hemos empezado con una de ciencia ficción, así que cerramos el círculo con otra del mismo género, 'Kin', donde encontramos la siempre edificante presencia de Dennis Quaid, que conforme madura hace mejores actuaciones.

Un chico descubre un arma que ha venido del espacio, y la usa para defender a su hermano mayor que anda con muy malas compañías. Por supuesto, al final todo el mundo quiere esa arma y se meten en unos cuantos problemas por ello. Entretenimiento de calidad sin complicaciones.

Seáis concejales, alcaldes o simples ciudadanos de a pie, que tengáis una semana de cine.

Títulos de crédito

Chiho Ibañez Serrador murió hace unos días. Para los más jóvenes ni siquiera es una referencia, pero mi generación fue la última que lo conoció en plena explosión creativa, y forma parte de nuestra memoria audiovisual y sentimental.

Como cineasta tiene dos largometrajes notables, 'La Residencia' (1969) y '¿Quién puede matar a un niño?' (1976), ejemplos de cine de género español, pero que inspiró a muchos de los realizadores actuales más exitosos (Bayona, Alex de la Iglesia, Balagueró).

Él presentó un programa de películas de miedo llamado «Mis terrores favoritos», que semanalmente nos emitía un film de esa clase. Había de todo, pero prescindiendo de los recurrentes como 'Psicosis' (1960), os he querido traer tres de las que disfrutamos hace más de dos décadas: la escalofriante 'La escalera de caracol' (1947), el clásico 'La semilla del Diablo' (1968), y el duelo de actrices de '¿Qué fue de Baby Jean?' (1962). Toca pasar miedo.

Temas

Cine