Ana Guerra: «Somos una generación ilusionante para el futuro»

Ana Guerra /
Ana Guerra

Los protagonistas de la última y exitosa edición de Operación Triunfo ofrecen hoy un concierto en Murcia con todos los temazos del programa

ALBERTO FRUTOS

No vi la última edición de Operación Triunfo. La devoré con pasión. Durante poco más de tres meses, cada lunes se convirtió en una fiesta de emoción, entretenimiento y, por supuesto, música. ¿Los principales culpables? Dieciséis jóvenes con ganas de conseguir algo tan complejo y humano como el de cumplir el sueño de dedicarse a lo que más les gusta desde la formación, el esfuerzo, la constancia y la ilusión. Sumamos talento como músicos y compositores y valores esenciales como la tolerancia, el compañerismo, la generosidad y la honestidad y ya tenemos la fórmula exacta para entender y celebrar su merecido y espectacular éxito. Y es que, más allá de los aburridos y previsibles debates que despierta este formato, el fenómeno Operación Triunfo ha vuelto con una fuerza absolutamente inesperada, creciendo poco a poco y asentándose de manera definitiva con una gira de éxito incontestable capaz de llenar hasta la bandera algunos de los recintos más imponentes del país. Sirva el concierto del pasado viernes en un abarrotado Santiago Bernabéu como ejemplo más abrumador de todos los posibles. Una conquista conjunta que se combina con los primeros pasos en solitario de algunos de los representantes más queridos de esta edición, como es el caso de Ana Guerra. Digamos que, entendiendo que cada uno de los concursantes que formaron parte de Operación Triunfo 2017 terminó representando y transmitiendo una serie de valores especiales dentro del programa, los de la canaria fueron la superación y la evolución constante. Capaz de vencer sus miedos iniciales a base de sudor y lágrimas, ensayos infinitos y entrega absoluta, Guerra terminó convirtiéndose, gracias a actuaciones tan justamente celebradas como las de 'Lágrimas negras', 'Sax', 'Cabaret' o una 'La Bikina' que funcionó como espectacular punto de inflexión para su trayectoria dentro de la academia, en una de las grandes favoritas del público. Cinco meses después de situarse como quinta finalista del programa, la canaria presenta ahora un nuevo tema, 'Ni la hora', donde comparte micrófono con Juan Magán y con el que combina la senda melódica y bailable de 'El remedio', su primer single en solitario, con el contenido de reivindicación feminista de 'Lo malo', canción con la que continúa viviendo un brutal éxito junto a su compañera Aitana. Un nuevo paso con potencial de sobra para convertirse en uno de los éxitos musicales de los próximos meses, afianzando además una propuesta artística donde el fondo y la forma tienen la misma importancia. El resto lo pone la fuerza escénica y la ilusión imbatible de Ana Guerra. Hablamos con ella.

Operación Triunfo 2017

Cuándo:
Viernes 6, a las 21.30 horas
Dónde:
Estadio Nueva Condomina
Cuánto:
39€/45€/60€/80€/142€

-Tras el éxito brutal de 'Lo malo' y el gran recibimiento obtenido con 'El remedio', ¿qué tenía 'Ni la hora' para ser el single que marcara el inicio de esta etapa de su carrera?

-Te he de confesar que pasaron por mí muchísimo temas de grandes compositores y productores que me gustaron mucho, pero con los que no me terminaba de identificar. Además, la compañía respetó en todo momento que yo fuera la persona que decidiera lo que quería hacer y el modo en el que quería hacerlo. Y entonces llegó 'Ni la hora', que creo que es la fusión perfecta entre 'El remedio' y 'Lo malo', porque tiene el buen rollo de la primera y un mensaje superpositivo similar al de la segunda. En ese sentido, seguimos la estela de 'Lo malo' en lo que respecta al feminismo.

-En ese sentido, ¿hasta qué punto cree que es importante aprovechar el éxito que acompaña a géneros musicales como el latino o el urbano para incluir en ellos discursos de un carácter más social?

-Tenemos un altavoz y debemos usarlo y aprovecharlo para intentar cambiar esas cosas del mundo que no van del todo bien. Es algo que ya nos comentaron en varias ocasiones dentro de la academia. En mi caso, lo hago porque creo en el feminismo, la mujer y la igualdad. Me gusta mucho compartir y transmitir ese tipo de mensaje.

-Han pasado cinco meses desde que finalizara Operación Triunfo. ¿Le ha dado tiempo a digerir la forma en la que el programa ha cambiado su vida?

-Hombre, no es la misma locura que cuando terminó el programa. Por ejemplo, tengo pequeños y vagos recuerdos del primer mes después de salir de la academia. Te lo digo en serio, estaba como ausente, iba andando por la vida como si toda esa locura no fuera conmigo. La gente me paraba y yo pensaba que me iban a pedir la hora (risas). Ahora ya llevo mejor todo lo que estamos viviendo.

-¿Cuál cree que ha sido la clave para que esta última edición haya conectado de una manera tan abrumadora con público de todo tipo de edades y condición?

-Se ha planteado muy bien desde el principio. Ha tenido un equipo detrás currando veinticuatro horas al día que, además, hizo un 'casting' maravilloso en el que cada uno éramos de nuestro padre y nuestra madre y teníamos nuestra propia personalidad, tanto a nivel vocal como musical. Creo que la suma de estos elementos, la familia que hemos creado, tan bonita y tan real, y la forma en la que nos hemos aceptado con nuestras distintas culturas, principios y formas de pensar, es lo que ha hecho que haya funcionado todo así de bien. Además, hemos demostrado que luchamos por nuestro sueño y que trabajamos duro para poder cumplirlo. Somos una generación ilusionante para el futuro.

-En las primeras ediciones de Operación Triunfo, numerosas y respetadas figuras del panorama musical español se mostraron bastante reticentes y críticas tanto con el formato como con los propios artistas que surgían de él. Sin embargo, en esta ocasión parece que les han recibido con los brazos abiertos, ¿no?

-La verdad es que es algo que nunca me planteé. Pero, claro, que de repente te invite Pablo López a cantar con él en un concierto o que te den la oportunidad de colaborar con Juan Magán son cosas que te dejan patas arriba (risas). Me encanta que haya esta relación entre todos, porque demuestra que no somos competidores. Cada artista y cada disco es personal. Además, la gente que está en la industria musical española ya lleva muchos años y sabe perfectamente que lo que tiene que ser para ti va a serlo y nadie va a venir a quitártelo.

-¿Cuál es la lección más importante que aprendió tanto dentro del programa como desde el momento en el que salió de la academia?

-Querer es poder. Creo de verdad que con amor, cariño y trabajo se puede lograr cualquier cosa.

-¿Qué podemos esperar de su primero disco? ¿Seguirá el estilo musical marcado por alguno de los anticipos que hemos podido escuchar hasta ahora?

-Va a ser un disco raro (risas). Tendrá muchos géneros musicales. Por ejemplo, me apetece que estén 'El remedio', 'Lo malo' y 'Ni la hora', pero también quiero que haya una gran balada, que es un estilo de canción que me gusta mucho.

-A nivel profesional, ¿le da miedo el futuro? ¿La incertidumbre de no saber hasta qué punto va a durar un fenómeno de estas dimensiones?

-Soy plenamente consciente de que esto es una profesión inestable, pero no voy a permitir que esa incertidumbre no me deje vivir el momento. Disfruto de lo que está pasando ahora mismo y que dure lo que tenga que durar. Siempre me he dedicado a la música de una manera u otra y tengo claro que lo voy a seguir haciendo. De todos modos, desde que salí de la academia tampoco he tenido mucho tiempo para pensar en el futuro a largo plazo (risas).

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