Jean Carlos Puerto: «He descubierto una forma de trabajar nueva»

El pintor Jean Carlos Puerto, en la galería Léucade de Murcia, ayer, durante el montaje de la exposición. / alfonso durán / agm
El pintor Jean Carlos Puerto, en la galería Léucade de Murcia, ayer, durante el montaje de la exposición. / alfonso durán / agm

El artista venezolano afincado en Murcia muestra una evolución de su trabajo a través de doce óleos, cinco dibujos y una pieza de vídeo

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

El umbral que Jean Carlos Puerto (Caracas, Venezuela, 1981) retrata en la exposición que hoy inaugura en Léucade no es, dice el artista, «una línea definida», un límite que anuncia el vacío o un espacio muerto sobre el que se abre y cierra una puerta, sino, entiende el creador, «un espacio intermedio entre dos lugares»: entre su yo de ahora y el que todavía no ha llegado pero se vislumbra a futuro.

'Umbral' es el título de la muestra que Puerto, pintor profesional desde hace tres años -antes, las bellas artes ocupaban solo su tiempo de ocio y hobby-, presenta en la galería murciana dirigida por Sofía Martínez. Se trata de una variada muestra que aglutina óleo y dibujo, además de una pieza de videoarte con la que el venezolano se estrena en esta disciplina artística.

'Umbral'

Dónde
Galería Léucade. Murcia (c/ Jacobo de las Leyes, 8).
Inauguración,
Viernes a las 21.00 horas.
Cuándo:
Hasta el 23 de enero.

En concreto, el artista presenta doce cuadros y cinco láminas, todas ellas impregnadas del «concepto japonés de umbral», aquel que, precisa, tiene que ver con el paso de un lugar a otro más que con el trazo firme del un horizonte más o menos definido. Se inaugura esta noche, a las 21.00 horas, y se podrá visitar hasta el próximo 23 de enero. Sí, solo 12 días. La muestra está comisariada por el madrileño Ricardo Recuero.

«Representa mi evolución durante este último año de trabajo», dice Jean Carlos Puerto de la que es su tercera exposición individual en Murcia. Psicólogo enamorado del arte, expone con 'Umbral' el resultado de un trabajo colaborativo que ha desarrollado junto con Recuero. «He descubierto -afirma- una nueva forma de trabajar, el comisariado mano a mano, que ha supuesto una experiencia muy gratificante».

Explica Puerto que la labor de Recuero ha sido la de guiar su trabajo desde el mismo lienzo en blanco, lejos de la mera selección de las obras terminadas: «Yo le contaba aquello que quería mostrar con mi pintura y él me hacía sugerencias; es cierto que de este modo rechazas muchas cosas, pero también vas tomando otros caminos nuevos dentro de tu pintura».

Vanguardias filosóficas

«Llevo muy poco tiempo pintando, pero a pesar de ello, he experimentado una evolución. Cuanto más pintas, más posibilidades de cambio hay». «En esta exposición -detalla el artista afincado en Murcia (llegó a la Región con 9 años)-, trabajo el concepto de realismo especulativo; es una de las vanguardias filosóficas de estos últimos años», encargada, afirma, «de intentar dar respuesta a todo lo que el posmodernismo no ha sido capaz».

En sus cuadros -uno de ellos también titulado 'Umbral', y en el que figuran dos hombres desnudos- Puerto cuenta todo tipo de historias. Cada una es diferente, y cada una tiene distintos protagonistas. «Es lo que más me gusta», reconoce el creador, convencido de que la práctica pictórica es un modo de conocerse más: «Vas descubriendo el lugar a donde quieres llegar, y el camino que tienes que seguir», añade un Puerto satisfecho del trabajo que ha realizado junto a Recuero en este último año de creación.

«Se podría decir que soy un pintor de lo social. En mis obras, siempre vas a ver figuras humanas, ya sea en situaciones en las que aparezcan acompañadas con más gente o en situaciones de aparente soledad. Y en todas ellas intento contar una historia». Ese es, quizá, el hilo invisible que une sus obras en 'Umbral'; cuadros llenos de personajes con vidas por contar a quienes se acercan a ellos.

Para el artista de origen venezolano, la pintura es un modo de escucha, un pequeño altavoz interior al que girar, de vez en cuando, la cabeza, y un espejo en el que mirarse sin ningún temor. «Me permite dedicarme un espacio para mí mismo. Como psicoterapeuta, mi labor es escuchar a los demás e intentar promover el cambio, pero, cuando pinto, me escucho yo. La pintura es un punto de encuentro conmigo mismo, y en él también me cuido», relata sobre su último trabajo.

Atraído por el videoarte a partir de la obra del creador neoyorquino Bill Viola -«sentí curiosidad por esta disciplina después de conocer su trabajo», confiesa-, en 'Umbral' presenta su primera pieza de vídeo artístico. Se trata, dice el artista, de una obra «humilde» y «sin pretensiones» que le introduce en el camino personal de la «experimentación» artística.

Y en esta senda quiere seguir: «Estas líneas que estoy siguiendo son las que me gustaría continuar en el futuro. En los próximos años, quiero seguir contando historias humanas que tengan que ver con las personas; historias familiares con las que crecer en el mundo de las galerías y el mundo del arte en general», concluye el pintor.

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