El arte imperial ruso da la mano a la pasión española

Un momento de la representación de El Ballet 'Don Quijote' / ballet de moscú
Un momento de la representación de El Ballet 'Don Quijote' / ballet de moscú

NATALIA BENITO

El Ballet de Moscú, tradicionalmente una de las formaciones punteras en esta disciplina, celebra 30 años de impresionantes coreografías con una gira que les está llevando, durante los meses de abril, mayo y junio, por toda la geografía española.

El grupo fundado por el prestigioso bailarín Timur Fayziev, actual director de la Compañía, acerca a Murcia su versión de 'Don Quijote', una coreografía basada en la célebre novela de Cervantes con música de Ludwig Minkus, libreto de Marius Petipa y coreografía de Alexander Gorsky, estrenada por primera vez en Moscú, en 1869.

'Don Quijote'

Dónde
Teatro Romea. Murcia
Cuándo
Víernes a las 21.00 horas.
Entradas
20, 30 y 40 euros.

El montaje se basa en 'Las bodas de Camacho', un episodio de la segunda parte del libro, publicada en 1615, diez años después del primer volumen; un capítulo cargado de elementos de danza. Su creador, Marius Petipa, considerado el padre del ballet clásico, vivió en España entre 1844 y 1847. Durante este tiempo fue primer bailarín del Teatro del Circo de Madrid. Su aproximación a la cultura española influiría en la posterior creación no solo del famoso ballet 'Don Quijote', también de otras coreografías como 'Paquita' o 'La estrella de Granada'.

La coreografía del Ballet de Moscú, que celebra 30 años, se basa en un episodio del texto de Cervantes

La acción de 'Don Quijote' transcurre en una plaza de Barcelona, al lado del bar de Lorenzo, donde se divierte su hija Kitri, coqueteando con Basilio. Pero a su padre ese flirteo no le hace ninguna gracia ya que pretende que su hija se case con un hombre rico, Camacho. Sin embargo, Kitri tiene otros planes que no tienen nada que ver con los deseos de su padre. Mientras todo esto sucede, un desfile de toreros se celebra en la plaza.

Sancho Panza irrumpe en la fiesta para anunciar la llegada del hidalgo Don Quijote de La Mancha -dos personajes que no son protagonistas pero ejercerán de activos espectadores de todo lo que pasa en la acción- que confunde a Kitri con su amada. Los aventureros serán testigos de cómo se desarrolla esta historia cuyo vestuario y escenografía ayudan a reforzar la pasión española que se desprende de las coreografías.

Una treintena de bailarines se suben al escenario para interpretar este clásico del repertorio de la compañía rusa. Un espectáculo que su director define como «una propuesta alegre, festiva, frenética y a la vez mágica» con una música que «abre un nuevo abanico de sensaciones que transmitir». Se trata de una composición «frenética, con tempos más marcados» que permite a los bailarines «liberar movimientos menos rígidos, más vitales, más ligados a la naturalidad del ser humano».